Actividades con niños Dejar de fumar Dietas y alimentacion Madres Niños Ocio y bienestar

Las fiestas de Navidad están a la vuelta de la esquina y, aunque quizá la tradición de cantar villancicos está algo más abandonada que en otros países, es una alternativa para pasar un rato agradable con la familia y los amigos

Villancicos para cantar con los niños estas Navidades

Con las fiestas de Navidad ya en el horizonte, las tradiciones, tanto de carácter religioso como de índole popular, vuelven un año más a flotar en el ambiente. Una de ellas es la costumbre de cantar villancicos. Si bien quizá hoy no está tan extendida en España como en otras épocas o en otros lugares del mundo, muchas personas siguen manteniéndola como forma de unión con la familia y los amigos, además de expresión religiosa. La mayoría de ellos tienen, asimismo, letras con contenidos sencillos para los niños, con lo que también puede ser una opción para realizar una actividad distinta con ellos durante las fiestas.

Aunque los hay para todos los gustos, a continuación proponemos una lista de villancicos clásicos cuyas letras y estribillos suenan a la mayoría. Si bien es posible que no estén todos los que son, con toda seguridad sí son todos los que están. Cualquiera de las letras de estos villancicos puede hallarse en Internet con suma facilidad. También pueden encontrarse vídeos con o sin subtítulos que ayuden a su interpretación.

  1. La Marimorena.

  2. Arre borriquito

  3. Los peces en el río.

  4. Ay del chiquirritín.

  5. Campana sobre campana.

  6. Noche de paz.

  7. Pastores venid.

  8. Cascabel.

  9. Dime niño de quien eres.

  10. El tamborilero.

  11. Blanca Navidad.

  12. El niño del tambor.

  13. Feliz Navidad.

Por otra parte, muchos padres optan por cantar villancicos en inglés con sus hijos a fin de que mejoren su conocimiento de este idioma y se familiaricen con las canciones típicas de Navidad de distintas culturas. Lo mismo puede aplicarse al francés, al portugués, al euskera, al catalán, etc.

Finalmente, para aquellos que necesiten que les den el tono, incluimos varios vídeos recopilatorios con los villancicos más clásicos, que la mayoría de las personas conoce o que, en caso contrario, podrán aprender con facilidad dado lo sencillo de sus letras y lo pegadizo de sus melodías.

http://www.youtube.com/watch?v=rXlR3U4CcRM

http://www.youtube.com/watch?v=8BQCUragrjs&list=PL77B260B0F92F87DE

 

Y por supuesto, recordar otras tradiciones familiares navideñas muy recomendables como decorar la casa en familia o elaborar juntos los dulces navideños. ¿Cuál es vuestra preferida?

 

Ofrecemos una guía paso a paso para elaborar este dulce típico y distintas variaciones que aportan originalidad. El proceso de elaboración del mazapán puede ser una buena excusa para pasar un rato con los niños y que hagan sus pinitos en el mundo de la repostería.

mazapan-nectar

Como en tantos otros ámbitos de la vida, aunque especialmente en lo que se refiere a la cocina, “cada maestrillo tiene su librillo”, con lo que las opciones planteadas en las próximas líneas representan una posibilidad tan válida como lo puedan ser muchas otras. Aunque en esencia la composición del mazapán es siempre la misma o muy parecida, existen diferentes tradiciones y posibilidadesde prepararlo. En cualquier caso, dada la cercanía de las fiestas, la elaboración de estos dulces típicos de Navidad puede ser una excusa para compartir un rato con los niños y que se familiaricen con el mundo de la repostería, además de crear una tradición navideña familiar a mantener en el futuro.

Tomando como referencia, por ejemplo, un número de cuatro comensales, se necesitan los siguientes ingredientes: 400 gramos de almendras molidas, otros 400 gramos de azúcar glasé, tres cucharadas de agua y dos claras de huevo. A ellos se les puede añadir para dar un toque de sabor, la ralladura de medio limón y también canela molida, aunque estos últimos componentes son opcionales.

En cuanto a la elaboración, en primer lugar habrá colocar el azúcar, las almendras y las tres cucharadas de agua en un bol. A continuación, quizá una de las partes más divertidas para los pequeños, toca amasar la mezcla durante varios minutos hasta lograr una masa uniforme. Ésta masa se dejará reposar durante un par de horas en lugar fresco. Después habrá que formar las figuritas y situarlas en una placa de horno. En un cuenco aparte, que también debe ser hondo, se depositan las claras de huevo y con una batidora de varillas se monta la clara a punto de nieve. Posteriormente, se pintan las figuras con esta clara. Para ello, puede utilizarse un pincel. Concluida la decoración, se introduce la placa en el horno durante una par de minutos a 200 grados de temperatura hasta que la superficie del mazapán quede dorada. Finalmente, se sacan del horno y se deja que las figuras se enfríen.

A partir de esta sencilla receta se pueden hacer diferentes variaciones dándole distinto formato a la masa de mazapán y adaptando el tiempo de horneado, dependiendo siempre del tamaño de la pieza. Así, por ejemplo, se pueden elaborar mazapanes empiñonados, que llevan la pasta recubierta con piñones; las delicias (con yema confitada); pasteles de yema (relleno de yema confitada) o las conocidas como anguilas. Éstas son mazapán modelado en forma de anguila, pero con relleno de fruta, batata, yema y cabello de ángel, y decoradas con frutas confitadas y clara de huevo.

En último lugar, respecto a la composición de este dulce típico de Navidad, cabe recordar que 50 gramos de mazapán contienen unas 250 calorías, y una figurita, dependiendo del tamaño naturalmente, unos 150. Estos dulces aportan también grasas (un tercio de su composición total), pero al ser de origen vegetal (las almendras) no implican riesgo para el colesterol. El resto del mazapán se compone de hidratos de carbono (azúcar) y proteínas procedentes de las citadas almendras.

Un alimento muy navideño pero no apto para quienes estén a dieta hasta las fiestas.

 

Además de los deportes relacionados con la nieve o el hielo, también existen otras modalidades indoor, en especial los gimnasios, así como disciplinas interestacionales que se pueden seguir practicando con las prendas de abrigo correctas

Deportes de invierno II

Las condiciones climatológicas adversas -sean las bajas temperaturas, el viento o las precipitaciones en sus diversas formas- no tienen por qué ser un impedimento para seguir haciendo deporte. Para aquellos que quieran seguir teniendo el tiempo como excusa para quedarse en casa en invierno, practicando el tan poco saludable sedentarismo, ofrecemos variadas posibilidades. Hay para todos los gustos, forma física, edad e, incluso, capacidad adquisitiva.

En primer lugar, es preciso hacer referencia a los deportes de invierno propiamente dichos. Si bien es cierto que, en España, por razones meteorológicas evidentes, no han tenido el mismo desarrollo que en otras zonas, sí existe una afición considerable y una amplia oferta. Así, la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI) ampara e impulsa las siguientes modalidades:

    • Esquí alpino.

    • Esquí de fondo.

    • Biatlhon (esquí de fondo y tiro con carabina).

    • Esquí artístico.

    • Snowboard.

    • Musingh (trineo con perros).

    • Telemark (combina descenso, carrera fondo y una prueba de salto con esquís).

La RFEDI también apoya y promueve otros deportes que se practican sobre hielo:

    • Hockey.

    • Patinaje artístico.

    • Curling (deporte similar a la petanca en el que, tras efectuar el lanzamiento de una piedra de granito por un pasillo de hielo hacia un blanco, los otros miembros del equipo provistos de cepillos, acompañan a cada piedra actuando sobre la superficie de hielo para facilitar su avance o variar su dirección, pero siempre sin tocar la piedra. Los puntos se otorgan en función de la cercanía de estas piedras a la diana marcada en el centro al final del pasillo).

Además, existen numerosas posibilidades para realizar indoor. De hecho, hay casi tantas como las que se pueden realizar al aire libre: atletismo, fútbol, baloncesto, tenis y otros deportes de raqueta (paddle, ping-pong, squash…), natación, disciplinas relaciones con el frontón, balonmano, voleibol, escalada, esgrima, etc.

En este punto se debe hacer una mención especial a los gimnasios, que en el fondo no dejan de ser un conjunto de ejercicios que se ejecutan generalmente bajo cubierto. Bicicleta estática (incluyendo el popular spinning), correr sobre cinta, deportes de contacto, levantamiento de pesas, ejercicios con aparatos, yoga, baile, etc.

Finalmente, en función de la zona en la que uno viva y las condiciones climatológicas con las que tenga que convivir, se pueden seguir realizando actividades deportivas al aire libre: ciclismo, correr, patinar, andar, etc. En este sentido, hay que recomendar que, en muchas ocasiones, es mejor pasar un poco de frío al principio del ejercicio para que luego no sobren prendas. Además, éstas deben estar adecuadas a la lluvia (chubasqueros finos), al viento (cortavientos) o al frío (ropa de abrigo).

En definitiva, si realmente se quiere hacer deporte, no hay excusa: existen opciones para todos los perfiles. ¿Cuál es vuestra preferida?

 

Pueden crearse en casa tantas tarjetas como imaginación se tenga para su elaboración: con fotos, adornos, dibujos y formas. La única condición indispensable para todas ellas es que vayan cargadas de buenos deseos

Manualidades en familia. Tarjetas de Navidad caseras y personalizadas

Las felicitaciones navideñas que más emoción causan en el receptor suelen ser las que llevan mayor carga de sinceridad. De la misma manera, la elaboración personal suele ser más auténtica que el mero hecho de realizar una compra. Así que partiendo de estas dos premisas, las mejores felicitaciones serán aquellas que se han realizado en casa. Cierto es que, en algunos casos, se darán unas ciertas limitaciones técnicas o de remate en la confección de la tarjeta (aunque no siempre, puesto que hay verdaderos manitas), pero ya se sabe que, en estos casos, la intención es lo que más cuenta.

No obstante, también se puede considerar la elaboración de tarjetas navideñas de felicitación como una excusa para pasar un rato en compañía de los amigos y la familia, en especial de los niños, puesto que seguramente serán los que más disfruten de esta actividad manual colectiva. Esta se puede unir a otras actividades navideñas como decorar la casa en familia o elaborar los dulces tradicionales con los pequeños de la casa.

Las posibilidades a la hora de crear la propia tarjeta de Navidad son casi infinitas: hay tantas como imaginación y creatividad tenga cada uno. Sobre la tarjeta se pueden pegar fotos, fijar adornos, ejecutar dibujos, realizar formas, etc. Incluso se puede componer un collage con varios de estos elementos. Veamos algunos ejemplos prácticos de tarjetas de felicitación con distintos grado de dificultad.

Por ejemplo, una de las opciones más sencillas consiste en pegar fotos (de uno mismo, de niños o bebés, de mascotas, de paisajes, etc.) sobre una cartulina de tonalidad clara y añadirle cinta de envolver regalo u otro tipo de tiras decorativas para que queden colgando. La foto puede haber sido retocada previamente por ordenador para aportar una pizca de humor o sátira a la imagen en cuestión.

Si son varios los niños que van a participar en la actividad, se puede cortar una cartulina (al igual que en el caso anterior, siempre clara o blanca para destacar los adornos) en varios trozos iguales y repartirlos. Cada crío puede pintar en uno de los trozos, se completa con una felicitación genérica en la carátula y después se pueden unir las distintas partes con hilo, previo agujereado simétrico de los laterales de las tarjetas.

Otra posibilidad muy sencilla consiste en hacer un collage con tres cartulinas de diferentes colores. Primero hay que tomar un rectángulo de un color, pegando encima otro un poco más pequeño y del segundo color, y un tercero con el último color de un tamaño más reducido todavía para que se dé una progresión en el tamaño de los rectángulos de mayor a menor. Después, los niños pueden pintar en el más pequeño, se añade una felicitación escrita a mano y ya estaría lista.

También se puede optar por contar en viñetas alguna escena típica de Navidad o alguna estampa que sea familiar para los presentes por alguna razón afectiva o de costumbre: por ejemplo, los familiares entrando en casa el día de Nochebuena o los Reyes Magos accediendo por la chimenea para entregar los regalos.

Recortar trozos de cartulina en forma de estrella y pegarlas sobre otra rectangular y añadir una felicitación es igualmente muy sencillo.

Otra opción es pegar un trozo de cartulina más pequeño sólo por los laterales sobre el centro de otra más grande, dibujar una chimenea que encaje en el hueco que quede y utilizar una lengüeta de cartulina con un Papá Noel dibujado en ella para fingir que baja por la chimenea para llevar los regalos.

Además de la estructura principal (forma de las cartulinas, dibujos, pinturas o fotografías), se pueden utilizar numerosos adornos: algodón teñido o no (ideal para la barba de los Reyes Magos o Papá Noel), cordones de zapato, purpurina o cualquier elemento que se pueda improvisar.

 

El verano es tiempo para estar en familia, lo que muchas veces incluye a los abuelos. Estos pueden acompañarnos, por un lado, y ayudar en el cuidado de los pequeños, por otro. Pero también pueden ser fuentes de tensiones. Saber cómo manejarse en estas situaciones ayudará a evitarlas.

SOS Vacaciones en familia. Guía de supervivencia

Los seres humanos están hechos para la vida familiar y unas vacaciones multi-generacionales pueden ser muy beneficiosas, tanto para los niños como para los adultos. Pero cada grupo de edad tiene sus propias necesidades que habrá que aprender a combinar. Si respetamos una serie de reglas básicas para la convivencia todo será mucho más fácil y se evitarán problemas innecesarios.

  • Respeta el espacio del resto

No se trata de la cantidad de espacio, sino del respeto a la independencia y la privacidad del resto de miembros de la familia. Asegúrate de que todos tienen un lugar que puedan considerar propio y llamar ’suyo‘, siempre que ningún otro miembro se vea afectado.

  • Haz agradable la convivencia

Todos nos equivocamos. Criticar o corregir continuamente a un miembro de la familia puede crear un ambiente enrarecido que dificultará la convivencia y la tornará pesada. Trata de ser positivo y ver la parte buena de cada comentario. Del mismo modo, no dudes en compartir con ellos lo que piensas, con tranquilidad y sin levantar la voz. Así todo será mucho más fácil y agradable.

  • Establece reglas

Vivir en una familia multi-generalcional supone a veces hacer cosas con las que no siempre estamos totalmente de acuerdo pero que se aceptan por el bien del grupo. Para evitar este problema podemos establecer ciertas reglas que nos permitirán resolver conflictos sin que surjan discusiones excesivamente acaloradas. Podemos establecer reglas para la comida, las tareas o la hora de acostarse para los pequeños, entre otras..

  • Trata a tu familia como tratas a los amigos

Puede que al principio resulte extraño, pero si lo pensamos con tranquilidad, tratamos a nuestros amigos con paciencia, los escuchamos, les aconsejamos, y recibimos sus consejos con agrado. Además, les damos el beneficio de la duda. Trata a tu familia con tanta consideración como haces con tus amigos y la convivencia de las distintas generaciones será mucho más fácil.

Pasar un agradable verano en familia con abuelos, nietos, hijos e incluso tíos es la mejor forma de disfrutar de las vacaciones. Los días en familia serán enriquecedores para todas y cada una de las generaciones presentes.

Imagen: Galería Flickr Emergency Brake

Muchas veces los periodos de vacaciones, y especialmente en verano suelen ser sinónimos de aumento de peso. Muchas veces la combinación entre descanso y comida sin control acaba provocando que al final del verano nos encontremos con un par de kilos más. Estado de vacaciones tenemos muchos más problemas para seguir con nuestras rutinas de entrenamiento y los lugares que visitamos tienen platos típicos que no solemos dejar sin probar.

nectar21062012e

Los excesos gastronómicos del verano pueden provocar que todo el trabajo que hayamos realizado en invierno – acudir habitualmente al gimnasio, cuidar la dieta, evitar ciertos alimentos – se vaya literalmente al traste. Que haya llegado el verano no debe de ser óbice para que se continúen haciendo 5 comidas, 3 de ellas principales y 2 como tentempié.

Uno de los principales problemas que podemos tener en nuestro viaje de vacaciones es pernoctar en un hotel cuyo desayuno sea de bufé libre. Con ese tipo de desayunos muchas veces lo que se consigue es sobrealimentarnos de mala manera ya que las cantidades que podemos ingerir están solo limitadas por nuestro apetito.

En caso de tener bufé libre como desayuno lo mejor es optar por alimentos de bajo contenido calórico y graso como puedan ser las futas, los cereales y los zumos. Los derivados de los lácteos también son altamente recomendables como puedan ser los yogures o las cuajadas. Por otro lado las comidas de vacaciones también suelen ser momentos en los cuales ingerimos comida hasta no poder decir más.

Viajar con niños es una experiencia sumamente divertida siempre que se elija un lugar en el cual todos los miembros de la familia. Lo más importante de este tipo de vacaciones es que en las mismas haya diversión para todos los miembros de la familia. Normalmente los padres siempre suelen transigir y decidir un lugar para pasar las vacaciones donde los niños puedan disfrutar de muchas actividades preparadas para su edad.

nectar13052012k

Las vacaciones son siempre para relajarse y abandonar en cierto modo las reglas que es posible seguir durante los meses en los cuales todos los miembros de la familia tienen obligaciones, los padres su trabajo y los hijos sus estudios. De todos modos la elección del lugar de vacaciones es esencial para que estas discurran de la mejor manera posible.

Hay que tener en cuenta que los niños no son adultos por lo que el lugar de vacaciones tiene que estar adaptado a las limitaciones de los más pequeños. Cuanto más pequeños sean los niños más dificultades tendrá para andar y para subir y bajar de una forma general. Por lo tanto si lo que tenemos son niños pequeños lo mejor es que no nos planteemos unas vacaciones en las cuales estemos buena parte del tiempo haciendo senderismo.

A la hora de elegir el hospedaje la mejor solución puede ser un apartamento, ya que permite, en mayor medida que un hotel, que la familia se organice a su modo y con sus peculiaridades específicas, ya que hay más libertad, por ejemplo, para organizar la dieta y las comidas en dependencia directa de las querencias familiares.

Durante todo el año es conveniente que sigan una dieta acorde con la afección que sufren, y esto se hace más perentorio en época de vacaciones cuando hay una cierta tendencia a realizar excesos gastronómicos. En época de viajes los celiacos suelen encontrar bastantes dificultades para lograr hospedarse en hoteles y apartamentos donde les administren una dieta especial para celiacos.

Ante todo lo que se recomienda durante el periodo vacacional es consumir productos naturales de temporada ya que es muy posible que los mismos no tengan gluten. De hecho el gluten habitualmente suele aparecer como añadido a muchos alimentos precocinados o elaborados, no en los alimentos naturales.

Ante todo los celiacos tienen que seguir la regla de no comer aquellos alimentos de los que no estén seguros si contienen gluten. Además a la hora de hacer alguna de las tres comidas del día es conveniente informar en el restaurante dónde se come que somos celiacos; en estos momentos muchos restaurantes a lo largo y ancho del mundo tienen menús especiales para este tipo de enfermos crónicos.

Habitualmente hay ciertos platos que podemos decir casi con toda seguridad que tienen gluten, como por ejemplo guisos, salsas, sopas y embutidos. En caso de que donde estemos comiendo no tengan alimentos libres de gluten podemos optar por alimentos que tenemos la completa seguridad que no lo tienen como zumos, fruta, leche, yogur, queso, jamón serrano, frutos secos o ensaladas de frutas.

La Navidad es una fecha especial para mayores y niños, pero especialmente para estos últimos ya que es una época en la que podemos decir que son los absolutos protagonistas, y en donde disfrutan de uno de los periodos de vacaciones más largos del año escolar.  Sin embargo en ocasiones el estrés que suponen las fiestas para los adultos sumado a que los niños reclaman nuestra atención más que nunca lleva a algunos padres a no saber qué hacer para canalizar las energías de los más pequeños de la casa.

Si los padres no disfrutan de todo el periodo de vacaciones que sí lo hacen sus hijos una solución puede ser  apuntar a los niños en actividades que se realicen en tu ciudad. Normalmente los centros escolares o museos, jardines botánicos y el Ayuntamiento de la ciudad -entre otros- realizan campamentos de invierno o talleres educativos-culturales en los que los niños pueden aprender, pasar un rato agradable con niños de su edad y  ocupar su tiempo libre mientras los padres trabajan.

Si en cambio puedes disfrutar de unas vacaciones compartidas con tus hijos, algunas de las actividades con las que más pueden divertirse tus hijos son: participar en la decoración de la casa con dibujos, hacer manualidades como tarjetas navideñas de felicitación y adornos para el árbol o hacer preparativos para las comidas familiares como pueden ser unas galletas o una tarta sencilla.

Últimamente se ha extendido entre determinados grupos de población el pasar las vacaciones de verano o parte de ellas en hoteles balneario en los cuales es posible aunar unas cómodas estancias con el cuidado del cuerpo. En estos hoteles balnearios prima la cultura de la salud y la belleza con diversos tipos de tratamientos: talasoterapia como método de cura de enfermedades, termas marinas en las cuales además de contemplar el mar es posible tratarse con el agua marina.

nectar15062010b


Además de este modo, localidades que cuenta con aguas termales y minerales han logrado desarrollar una interesante industria turística que ha redundado en el desarrollo de ciertas zonas geográficas de nuestro país. Normalmente los clientes de este tipo de instalaciones piden que además de los tratamientos puramente de balneario también existan las suficientes infraestructuras turísticas para aunar salud y vacaciones.

Nuestra geografía es rica en este tipo de establecimientos que además cuentan con la ventaja que se encuentran en diferentes marcos geográficos lo que permite a sus clientes elegir entre unas vacaciones en la montaña, la playa o incluso en instalaciones – sobre todo en el sur – que adquieren la apariencia de oasis, mientras disfrutan de las piscinas del balneario.

El turismo de balneario ha abierto su espectro. En estos momentos a los balnearios no solo acuden personas aquejadas de determinados males que encuentran en los tratamientos con aguas minerales o medicinales su tabla de salvación. También se ha extendido a personas que simplemente pretenden hacer turismo mientras cuidan su cuerpo con tratamientos anti estrés, de relax o de belleza.