Actividades con niños Dejar de fumar Dietas y alimentacion Madres Niños Ocio y bienestar

Que la playa es un lugar fenomenal para disfrutar en familia no lo discute nadie, aunque también es cierto que no siempre acertamos en las actividades para hacer en común. Aquí van cinco ideas para jugar en la playa con los niños procurando no molestar a los vecinos.

5 ideas de juegos en la playa, que no molesten a los vecinos

Lo cierto es que no vamos a descubrir nada nuevo, se trata de actividades de las de toda la vida, de esas que hemos disfrutado como niños y ahora disfrutaremos como padres y madres. Aunque es verdad que las nuevas tecnologías están cambiando nuestro ocio y también el de los niños, la playa es un escenario ideal para recuperar esos juegos y actividades físicas tan importantes y divertidas de practicar en familia.

Voley en el agua

Sólo necesitamos disponer de un poco de espacio en el agua, para ello elegiremos el momento idóneo, que siempre lo vamos a poder encontrar. Se trata simplemente de, con el agua hasta la cintura de los peques, jugar a una suerte de voleibol en el que los saltos y los chapuzónes son realmente la parte divertida del asunto.

Los míticos castillos de arena

Cubo, rastrillo y pala, y moldes para hacer figuras, son imprescindibles en un día de playa con niños. Los castillos de arena tienen que estar siempre presentes en estos juegos con los niños en la playa. Da igual que seamos más o menos artistas, lo importante es el rato que vamos a pasar a la orilla del mar y el disfrute de la construcción, que probablemente acabemos viendo cómo se lleva el mar.

Pasear y descubrir

Una actividad muy divertida es simplemente pasear por la orilla recogiendo conchas y piedras, las formas con las que el mar devuelve las piedras y las propias formas de las conchas marinas suelen maravillar a los niños y garantizar un paseo muy divertido. Por supuesto, los cubos no sólo tienen la utilidad de ayudarnos a construir el castillo de arena  En estos paseos los podemos utilizar para ir acumulando lo que vayamos recogiendo.

Jugar a pala

Necesitamos un poco de espacio, preferentemente cerca de la orilla con la arena más firme. Sin embargo, al jugar con niños tampoco se trata de un campo enorme de juego, con delimitar un pequeño rectángulo va a ser suficiente. Las palas son uno de esos elementos que parecen anclados en el tiempo en relación al día de disfrute la playa y esto es así porque realmente se trata de una actividad divertida que, además, nos permite en cualquier momento darnos un buen chapuzón y volver a recomenzar la partida.

Volar una cometa

Puede ser la culminación a un día estupendo de playa con los niños. Volar una cometa al atardecer cuando el sol ya empieza a retirarse es una actividad muy divertida además de atractiva y desde luego muy visual. Es toda una experiencia de la que en principio nos podemos hacer cargo los mayores pero que sin duda acabarán gobernando los pequeños.

Imagen de Flickr por Vvillamon

Nadar, correr, jugar a las palas, al fútbol o al voleibol son algunas de las opciones clásicas para hacer deporte frente al mar. Además, hay nuevas corrientes de entrenamiento en este ámbito, como el ‘Beach Fitness’, que intenta aprovechar los elementos del entorno, y existen ya también numerosos arenales que cuentan con aparatos y pesas.

La playa, tu gimnasio de verano

El hecho de que llegue el verano no tiene por qué ser sinónimo de abandonar las rutinas de entrenamiento. Si bien existe la posibilidad de continuar yendo al gimnasio habitual, los típicos desplazamientos estivales suelen dificultar esta opción. Además, resulta comprensible que alguien, aunque habituado a acudir al gimnasio, se decante por los ejercicios al aire libre, dadas las temperaturas benignas de esta época. De la misma manera, habrá personas que se vean impedidas a abandonar determinados lugares, por ejemplo, si tienen niños a su cargo.

¿Cómo compaginar el deseo de hacer ejercicio con estas opciones? Pues muy sencillo, haciendo que la propia playa se convierta en un gimnasio. Aunque parezca extraño, es posible.

Por supuesto, están los deportes playeros clásicos: nadar, correr, jugar a las palas, al fútbol o al voleibol. Incluso la opción más moderada de caminar por la orilla. Sin embargo, algunas personas preferirán realizar por ejercicios de carácter anaeróbico o, simplemente, más intensos.

Una de las últimas corrientes en este sentido es el ‘Beach Fitness’, una práctica deportiva que se ha puesto de moda en los últimos años y que consiste en aprovechar aquellos elementos que el entorno pone a nuestra disposición (como las escaleras de acceso a la playa, por ejemplo). La idea es ejercitar el cuerpo de una manera relativamente similar a cómo se haría en el gimnasio. Entre los ejercicios que pueden llevarse a cabo bajo esta modalidad, pueden citarse los sprints en arena, carrera en la orilla con cambios de ritmo, elevaciones con rodilla, sentadillas con salto, ‘burpees’ o ‘lunges’.

Cabe recordar que el primero de estos dos últimos parte de estar de pie, mirando al frente y con los brazos relajados, para agacharse y apoyarse con las palmas de las manos. Una vez realizado este movimiento deberemos propulsarnos con los músculos de las piernas hacia atrás para colocar las piernas estiradas y apoyadas en el suelo sobre las puntas de los pies. El cuerpo quedará entonces sostenido únicamente por las palmas de las manos y las puntas de los pies. A partir de esta segunda postura se hará una flexión de pectoral apoyándose en los tríceps y los músculos del pecho. Al elevarse cuando se realice la flexión, se deberá impulsar el cuerpo con las piernas y volver a dar un salto hacia delante, de tal manera que se lleven las piernas hacia el pecho de nuevo para volver a ponerse de pie y recuperar la postura original. Los ‘burpees’ son un ejercicio físico realmente completo, ya que permite trabajar pectorales, bíceps, tríceps y cuádriceps.

Por su parte, los ‘lunges’ son zancadas manteniendo una pierna estática y adelantando la otra hasta flexionar la rodilla en un ángulo de 90 grados (aunque hay diferentes variantes), con lo que la primera quedará estirada. Los brazos quedan en jarras, con las manos sobre las caderas. Los ‘lunges’ están considerados uno de los mejores ejercicios para ejercitar los glúteos.

Finalmente, es preciso añadir que existen ya también numerosos arenales que cuentan con aparatos y pesas. De hecho, algunas playas han llegado a adquirir o a acrecentar su fama, precisamente, por contar con estos elementos. Por ejemplo, South Beach en Miami.

Imagen de Flickr por Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

A partir de cierta edad la playa es un lugar estupendo para que los niños disfruten. Un día playero con nuestros bebés puede ser una buena idea, pero hay que tener en cuenta algunas recomendaciones muy importantes.

Consejos para ir a la playa con un bebé y no morir en el intento

La playa es uno de los lugares más apetecibles para ir con nuestros hijos en verano. Sin embargo, no hay que olvidar que cuanto más pequeños, mayores serán las medidas de seguridad que habremos de tomar. En el caso de los bebés esto ya adquiere forma de una serie de consejos a cumplir rigurosamente.

En primer lugar, no suele resultar recomendable llevar a la playa a bebés de menos de ocho meses. Para lo más pequeños pasamos ya de recomendación a prohibición, ya que los recién nacidos no deben exponerse a los rayos del sol en la playa en ninguno de los casos.

Teniendo esto en cuenta, hay una serie de precauciones que son comunes a todos  niños pequeños, independientemente de la edad.

A la hora de aplicar la crema de protección solar, es conveniente hacer una pequeña prueba de tolerancia por si pudiera generar algún tipo de alergia cuando es la primera vez que se utiliza. Superado ese ‘escollo’, es importante aplicar la loción por lo menos media hora antes de la exposición al sol, y no tener ningún miedo a volver a ponerle crema siempre que lo consideremos necesario como, por ejemplo, al poco salir del agua.

En el caso de los bebés, la crema debe ser superior a factor 30 y tiene que aplicarse a conciencia, bien extendida por todo el cuerpo sin olvidar pies, manos, orejas… Y por supuesto, los pliegues de la piel, que son los que más posibilidades tienen de quemarse. En caso de ir a la playa es importante no hacerlo en los horarios de más calor. Estos son los que van desde las doce del mediodía hasta las cuatro de la tarde. Por otro lado, los primeros días no es recomendable tampoco que los bebés estén en la playa largos periodos. Es mejor dosificar poco a poco su presencia.

A la hora de los baños, éstos deben ser cortos y frecuentes y siempre tras haber tomado contacto previo con el agua de manera progresiva para evitar los choques de temperatura.  En los bebés es bastante recomendable el uso de bañadores desechables tanto por una cuestión de higiene general como de protección de la piel de la zona del pañal. Tras cada pequeño baño se debe realizar una ducha templada así como una limpieza de la zona del pañal para que ésta quede seca y limpia, utilizando también crema protectora.

La hidratación es básica para todos y también para el bebé. Debes ofrecerle regularmente líquidos y evitar tanto comidas demasiado abundantes y, por supuesto, baños en un periodo de entre dos y tres horas después de la comida.

A pesar de que es una recomendación un tanto redundante por la propia edad de los bebés, éstos no deben quedar nunca sin supervisión de un adulto y, por supuesto, nunca bajo una exposición solar directa en la que no vayan protegidos además de con la crema con gorritos, camisetas o bajo el amparo de una sombrilla.

Imagen de Flickr por Dani_vr

Un buen día completo de playa debe acompañarse de una comida saludable. Preparar un menú adecuado no sólo ayudará a nuestra salud, también es un placer añadido y ¿por qué no? mucho más sencillo de preparar que otras opciones.

Ideas para comer sano en la playa

Si hubiéramos preguntado hace 20 o 30 veranos por la asociación entre las palabras playa y comida es muy probable que de ahí hubiera surgido un menú medio compuesto de tortilla de patata, carne empanada, pimientos verdes y  melón de postre. Aunque muchas familias siguen alimentándose de esta forma en sus días playeros, no parece que éste sea el ideal comida sana que hoy por hoy se maneja.

Comer cerca del mar en un día de playa es un placer a disfrutar. Si además podemos no renunciar a los hábitos alimentarios sanos y tomar alimentos frescos y saludables, mejor que mejor. Vamos a tratar de dar algunas ideas al respecto.

Lo primero es huir de preparaciones complejas, tratando de confeccionar menús sencillos de preparar, frescos y ligeros como corresponde a un buen día de playa. En este sentido, los sándwiches son una buena idea. Resultan muy sencillos de preparar, ocupan poco espacio para transportarlos, y son ideales como tentempié. Unir, por ejemplo, vegetales con pavo o pechuga de pollo o atún da siempre muy buenos resultados, es sabroso y saludable al mismo tiempo.

En lugar de entrantes difíciles de preparar y de transportar, las sopas frías son también una buena idea. Gazpacho o salmorejo, se pueden llevar en un termo normal, son deliciosos y nos dan un aporte de vitaminas y minerales excelente.

Las ensaladas son otra gran alternativa. El mayor reto es quizás encontrar el recipiente adecuado (con cierre) para su transporte. Se trata de un plato que debería formar parte de nuestra dieta habitual y que permite incorporar otros alimentos como la pasta o determinadas carnes magras en fiambre para darle más consistencia.

Por supuesto, no nos olvidamos de la fruta. Además de por sus valores vitamínicos y nutricionales, las frutas en verano son muy importantes porque contribuyen de manera muy especial a nuestra hidratación. Frutas en las que la presencia del agua es muy relevante, como por ejemplo la sandía, el melón o la piña, debieran estar presentes en este menú playero saludable.

Ahora sólo habría ya que incorporar al listado una buena nevera donde transportar los alimentos sin que pierdan su frescor y poco más.

Imagen de Flickr por JuanJaén

Disfrutar de la playa en verano no sólo supone un placer y la necesaria desconexión de nuestras rutinas diarias, también acumula un buen número de efectos beneficiosos para nuestra salud.

5 Efectos positivos de la playa y el mar

Llega el verano y con él una de las actividades más gratificantes que podemos realizar en época estival; disfrutar de nuestras playas. Y es que además de un buen día de ocio, una estancia en la playa  proporciona multitud de efectos positivos.

Estos son algunos de  los principales beneficios de un día de playa y mar.

  1. Los baños de sol, además de broncearnos, favorecen la creación de vitamina D, lo que en combinación con los minerales y oligoelementos del agua de mar, genera una estimulación natural de nuestros músculos y una sensación de regeneración.
  2. La playa y el mar son el entorno idóneo para desconectar de las rutinas cotidianas, y, por tanto, en un nuevo lugar para tratar de aliviar nuestro estrés.
  3. De una estancia en la playa podemos obtener también beneficios directos para la recuperación física de lesiones. Un paseo al borde del mar es un ejercicio muy recomendado para muchas sintomatologías diferentes. Aunque es caminar sobre la arena es más cansado que hacerlo sobre otras superficies, es un ejercicio completo que, acompañado por una buena brisa marina, se convierte en un auténtico placer recuperador.
  4. Cuando nos bañamos en la playa realmente estamos ayudando a nuestro organismo ante un buen número de enfermedades y la Talasoterapia es un buen ejemplo de ello. Se suele dar por bueno que los baños de mar son especialmente indicados para trastornos respiratorios o dolencias musculares.
  5. La playa es un marco más que idóneo para la actividad física, practicar deporte en estos entornos parece que multiplica su efectividad, y es así porque a los beneficios del ejercicio se suman las ventajas citadas anteriormente.

Hay muchos más problemas y situaciones a los que el sol y la playa pueden contribuir de manera positiva; como ya decíamos enfermedades respiratorias, reumáticas, inflamaciones de articulaciones, osteoporosis…

En resumen, no sólo vamos a disfrutar de un gran día de asueto, sino que el sol y la playa también nos pueden ayudar con nuestra salud.

Imagen de Flickr por Dani_vr

Con el calor del verano llega el momento de empezar a pensar en cómo proteger a los más pequeños de los rayos del sol y del calor. Los niños de corta edad son especialmente propensos a sufrir algún tipo de problema de salud, como quemaduras, golpes de calor o deshidratación, por el contacto con el sol. Antes de salir a un destino de playa debemos asegurarnos de estar preparados y una vez allí seguir las siguientes instrucciones:

4406076356_32c37aa1f3

  • Aplicar y volver a aplicar protector solar

El uso de protector solar es una necesidad absoluta. Los pantalones largos y camisetas de manga larga no siempre son la opción más práctica, así que debemos asegurarnos de cubrir cada centímetro de piel expuesto del bebé. Después de un tiempo prudencial puede ser necesario reaplicar la crema solar.

  • Evita el sol directo

Si es posible, utiliza una silla de paseo con sombrilla y capota para tu bebé . Una zona de sombra puede hacer que la sensación de calor que tienen los pequeños sea bastante menor. Para proteger el cuero cabelludo y la cara de niños y bebés podemos optar por un sombrero con una correa en la barbilla para evitar que se pierda.

  • Controlar la ingesta de líquidos

La sudoración es el mecanismo que utiliza nuestro cuerpo para refrigerarse. Esto quiere decir que no podemos perder de vista la online pokies game cantidad de líquido que ingieren los niños. Habrá que ofrecerles agua y otros líquidos de forma contante ya que la sensación de sed no está desarrollada del todo, Podemos utilizar zumos, bebidas deportivas o batidos, aunque el agua suele ser la mejor opción, ya que no contienen azúcar como los preparados anteriores.

  • Evitaremos las horas más calurosas del día

Las horasmás calientes del día se dan entre las 10 a.m. y las 14 p.m.. Es el momento en el que el sol incide de forma prácticamente vertical y los lugares de sombra escasean. Aprovecha esas horas para descansar o jugar dentro de casa y esperaal atardecer, cuando hay más sombras y la luz del sol es menos directa.

  • Limita la exposición solar

Cuanto más pequeño es el niño, menor tiempo debería estar al. Cinco minutos de exposición solar es más que suficiente para un bebe, mientras que los niños pequeños no necesitan más de una hora de sol.

  • Observa las señales de insolación

Mantén la atención para detectar si tu hijo está recibiendo una cantidad excesiva de sol. La piel estará demasiado seca cuando normalmente esta sudando, los labios están agrietados, sufrirá además dolores de cabeza y náuseas. Si aparecen algunos de estos síntomas vuestro hijo necesita hidratación y sombra o una zona con aire acondicionado lo antes posible.

 Imagen: Galería Flickr John Steven Fernandez

En estos días de aglomeración en las playas es fácil que los niños pequeños se despisten y puedan llegar a perderse. Solo hay que pensar en las veces que hemos escuchado al socorrista decir por megafonía que un niño se ha extraviado.

¡He perdido a mi hijo en la playa! Y ahora… ¿Qué?
Antes de volvernos locos podemos establecer unas pautas para evitar que el niño se pierda y para reaccionar correctamente en el caso de que suceda así.

Prácticamente todo el mundo se ha perdido en algún momento de su vida y recuerda lo mal que se pasa. Está claro que la única forma de no extraviar a nuestros hijos es no perderlos de vista en ningún momento, pero en verano esto es difícil. Por eso debemos insistirles en que vayan a nuestro lado o, en el caso de una excursión, siempre sigan al adulto que le han asignado.

Pero si pese a todo el pequeño se extravía, , lo más importante es no perder la calma. Veamos algunos consejos para reaccionar correctamente:

  • Tranquilízate y trata de pensar objetivamente. Lo primero que debes hacer es acudir al puesto de socorrismo o vigilancia más cercano e informar tanto a socorristas como al personal de la playa de que tu hijo se ha perdido. Inmediatamente avisarán por megafonía para alertar a los bañistas. Además, desde el puesto de socorro avisarán a las autoridades para colaborar en la búsqueda.

Pide ayuda a las personas que estaban contigo en la playa e incluso a desconocidos que estaban a tu lado. Es muy posible que se acuerden cómo era y cómo vestía, lo que ayudará a encontrarle.

  • Una vez que lo encuentres, no le regañes ni le castigues. El niño no es consciente de lo que ha hecho y abroncarle nada más verle puede no ser lo más adecuado. Además, casi sin ninguna duda, él lo habrá pasado tan mal como tú por estar perdido.

 

  • Una vez en casa, cuando todos estéis más tranquilos, trata de explicarle lo que ha sucedido y por qué debe estar más atento. No es bueno meterle miedo o decirle que se puede perder para siempre o que alguien le puede secuestrar. El niño necesita tener una figura en la que confiar, es por esto que las estrategias del miedo no dan resultado

Imagen: Galería Flickr Kevin Krejci

Cuando vamos la playa con niños debemos dejarles claro previamente qué pueden y qué no pueden. Estos son algunos consejos básicos de seguridad que los pequeños deben conocer antes de ir a la playa.

La playa, un nuevo escenario para la familia. Establecer unas normas para los niños

  • Proteger la piel

Lo primero es utilizar la crema correcta. Es necesario que protejatanto contra rayos UVA como contra los rayos UVB y que sea resistente al contacto con el agua. Además, debemos aplicarla con el suficiente tiempo de antelación para que haga efecto (20-30 minutos son suficientes). También podemos utilizar trajes de baño o camisetas con cierta protección para los rayos UV.

  • No separarse de la familia. Asociarse

Esta es una regla de seguridad básica que incluso nosotros utilizábamos cuando éramos más jóvenes. En la playa todos tienen que estar junto a un hermano, un familiar o un amigo. Esta es una regla que se puede utilizar no solo en la playa, sino también en otro tipo de salidas. Un truco que se utiliza en el colegio y puede aplicarse en familia es la de establecer parejas, de forma que, por ejemplo, el mayor deba estar siempre con el pequeño o papá con el pequeño y mamá con el mayor.

  • Mantenerse cerca de los adultos

Incluso cuando no estamos dentro del agua es importante explicarles previamente a los pequeños que deben mantenerse cerca de los adultos y no alejarse. Las playas en estas fechas están muy concurridas y un pequeño despiste puede hacer que perdamos a nuestros niños. Precisamente por eso, también hay que insistir a los niños en el lugar en el que estamos para que puedan encontrarnos o a donde ir en caso de que se pierdan (por ejemplo, al puesto de la Cruz Roja o a la caseta del socorrista).

  • Niños que no saben nadar

En estos casos debemos dejarles bien claro que no pueden adentrase en el agua y que tendrán que mantenerse en zonas de aguas poco profundas. También será nuestra tarea estar cerca de ellos para vigilar que siguen nuestras instrucciones.

  • Mostrar la torre del socorrista

Conviene indicar a los niños la torre de salvavidas o la caseta donde se encuentra el socorrista en la playa. En el caso de que se produzca una emergencia indicaremos a los niños que ese es el lugar al que tienen que dirigirse.

  • No recoger nada en la playa sin permiso

Los niños querrán recoger conchas y pequeños bichos o piedras que encuentren en la playa. En principio no es peligroso, pero en ciertas playas la limpieza puede no ser la correcta y podemos encontrarnos con restos de colillas e incluso con restos de cristales, que pueden resultar peligrosos. Es por esto que debemos dejar claro a los niños que no recojan nada si nuestro permiso.

Imagen: Galería Flickr Catherine

Niños, adultos y ancianos. En la playa todos somos susceptibles de sufrir un accidente. Existen determinadas reglas básicas que pueden evitar que se produzcan ahogamientos en la playas, pero de no cumplirlas podemos sufrir algún contratiempo.

¿Por qué se producen los ahogamientos en las playas? ¿Cómo evitarlos?

En el artículo de hoy veremos los 5 mejores consejos de seguridad para evitar que se produzcan ahogamientos en las playas.

  • Respeta el mar

Si no lo respetamos como debe, el mar puede convertirse en un lugar impredecible, repleto de peligros ocultos.

Éste puede no ser el más práctico de los consejos, pero uno de los más importantes. A fin de cuentas hasta los marineros más experimentados respetan el mar y el océano, conocen su inmenso poder y saben por experiencia que la naturaleza no perdona.

  • Nada en playas vigiladas

Esto debería ser una obviedad. Una playa vigilada ofrece tranquilidad y comodidad y además  te sentirás más seguro al saber que hay vigilantes entrenados que velan por tu seguridad. Las zonas acotadas son las más seguras para nadar. Ahora bien, si estás practicando surf y tienes que mantenerte fuera de las zonas acotadas trata de no separarte mucho.

Estadísticamente, la mayoría de las muertes por ahogamiento se producen en las playas sin vigilancia o durante las horas sin vigilancia.

  • En caso de duda, no te metas al agua

Si no estás seguro de las condiciones en las que se encuentra el mar o si no confías en tu capacidad para nadar en esta situación es preferible permanecer fuera del agua.

Cuando respetas el océano este consejo no debería ser un inconveniente. La mejor forma de evitar problemas con el mar es mantenerse alejado del agua cuando no nos sentimos con capacidad suficiente como para hacer frente a corrientes o a olas excesivamente grandes.

Si decides quedarte fuera, siempre puedes disfrutar al máximo de tu viaje a la playa tomando un poco de sol, disfrutando de un café con vistas al mar o practicando  un poco de marcha suave por la arena.

  • Ten cuidado con los demás. No olvides que no te bañas solo

Nada siempre con un amigo y ten a la vista y al alcance de los brazos a los niños en todo momento.

Cuando se trata de niños  tienes que mantener  el contacto visual con ellos constantemente. Sostén en las manos a los bebés y a los más pequeños.

  • Mantén la calma y eleva un brazo

Si te metes en problemas: mantén la calma, flota para conservar tu energía y levanta un brazo para obtener ayuda.

Las personas que sienten miedo, nerviosismo y estrés gastan mucha energía que luego pueden llegar a necesitar. Esta situación les hace tomar decisiones precipitadas que no suelen ser las más acertadas.

Si te encuentras en una zona con una profundidad mayor de la que puedas controlar y además te has desorientado,  lo primero que necesitas es mantener la calma, flotar con la cabeza fuera del agua y pensar en las opciones que tienes. En las playas vigiladas puedes levantar el brazo para que un socorrista te vea con más facilidad y pueda ayudarte a salir del agua. En las playas sin vigilancia sigue flotando, llama la atención de los surfistas u otros usuarios de la playa y espera a que se organice un rescate.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr ralph and jenny

Las medusas son animales marinos pertenecientes al filo Cnidaria, están tipificadas como animales marinos que nadan libremente, están constituidos por una campana gelatinosa en forma de paraguas y unos tentáculos posteriores. La campana ayuda en el impulso, mientras que los tentáculos repletos de células urticantes pueden ser utilizados para atrapar a sus presas.

como evitar que te piquen las medusas y que hacer si lo hacen

 

Las medusas se encuentran en todos los océanos, desde la superficie hasta las profundidades del mar. Algunas medusas habitan en agua dulce, pero son la minoría. Existen medusas de diferentes tamaños y colores, son probablemente uno de los animales multi-orgánicos más antiguos.

Entre la década de los años 70 y 80 comienza a prestarse especial atención al aumento de la proliferación de medusas, no como un problema en sí, si no como la consecuencia de los fenómenos de sobrepesca, modificación de hábitats, al cambio climático y a la introducción de especies invasoras. Actualmente es un problema que afecta a la totalidad del Mar Mediterráneo.

Como evitar que te piquen las medusa y que hacer si te pican

Recomendaciones para evitar la picadura de las medusas:

  • Evita las zonas de hábitat de medusas. Si no estás seguro, consulta los informes meteorológicos locales o pregunta a los puestos de socorro de las playas. También puedes consultar la página web del Ayuntamiento del pueblo costero para ver si tienen alguna advertencia sobre medusas.
  • Si decidimos bañarnos sin utilizar traje de neopreno, deberemos estar especialmente atentos, las medusas son animales a menudo transparentes que pasarán totalmente inadvertidos para nosotros.
  • Si decides ir hasta la zona de medusas y  quieres entrar en el mar para darte un baño o realizar pesca submarina se recomienda usar traje de neopreno y escarpines. También puedes utilizar la crema protectora contra el sol como repelente.
  • Debes mantenerte lejos de cualquier medusa. Incluso si estás en la orilla, el efecto del veneno puede permanecer activo durante tres días después de la muerte de la medusa. Lo mejor es notificar a las autoridades si ves medusas en la arena para que procedan a retirarlas.
  • Si no se escapan, la estancia muy tranquila. Las medusas no atacan normalmente a menos que sean provocadas. Si vemos una medusa mientras nos bañamos evitaremos intentar tocarla o “molestar” al animal.

Si pica, debemos tratar de inmediato. Puedes seguir los siguientes consejos:

  1. Lleva a la persona fuera del agua. Lo primero que hay que hacer es limpiar la zona afectada por la picadura, si hay algún resto de tentáculo unido a la piel debemos retirarlo, pero nunca con las manos, usaremos unas pinzas, guantes o una toalla.
  1. Intenta detener el escozor
  • Lava el área con agua de mar para desactivar las células urticantes. No debemos utilizar agua dulce ya que incrementa el efecto del veneno.
  • Enjuagar inmediatamente con vinagre para neutralizar el efecto del veneno.
  • Aplicar hielo, nunca directamente sobre la piel, lo antes posible y al menos durante 5 minutos, si se hace con la suficiente celeridad este puede ser un método muy efectivo.
  1. Tratar Malestar

Utilizar una crema suave de hidrocortisona o antihistamínicos orales para aliviar la picazón y la inflamación.

  1. Seguimiento
  • Utiliza paños fríos o calmantes para el dolor.
  • Limpia las heridas abiertas 3 veces al día
  • Utiliza un vendaje si es necesario

En caso de que los síntomas empeoren, y aparejado a la inflamación, el picor y el dolor aparecen otros síntomas como fiebre o vómitos debemos ir cuanto antes hasta el centro médico más cercano para determinar la gravedad de las consecuencias y evitar problemas mayores.

En cualquier caso, el personal de los puestos de la Cruz Roja situados en la playas de nuestro litoral nos dará toda la información necesaria para prevenir y tratar las picaduras de las medusas durante este verano.

Imagen: Galería Flickr Clicksy

Imagen: Galería Flickr Brian Shoots