Prácticamente todos los días oímos hablar de la Cantidad Diaria Recomendada para una gran cantidad de productos, desde medicamentos hasta diversos tipos de nutrientes o componentes de diversos productos como galletas o cereales. Sin embargo son muy pocas las personas que realmente saben lo que significa la CDR y superar la misma.

La CDR es la cantidad de un nutriente determinado que una persona sana debe de asimilar de media cada día. Seguir el CDR lo que nos está asegurando, si lo seguimos, es a mantener la salud, ya que hay determinados nutrientes o componentes químicos que no es conveniente superar de una dosis dada. Esto es importante ya que cada uno de los nutrientes desarrolla una serie de funciones en el organismo. Por lo tanto es de todo punto de vista necesario no excedernos.
La CDR es ante todo una cantidad regulada y que ha sido establecida por organismos internacionales a partir de la investigación científica de cada uno de esos nutrientes. Por lo tanto más que una sugerencia se convierte en una obligatoriedad de no superar un cierto techo de consumo.
En nuestro continente es la Unión Europea la que determina la regulación sobre la cantidad diaria de cada nutriente que no es incompatible para la salud. Con posterioridad cada país introduce cada cantidad en su ordenamiento jurídico de obligado cumplimiento. En España el CDR se utiliza tanto para las vitaminas como para los minerales. Estos componentes se introducen en el etiquetado del producto con la CDR recomendada en cada caso.
El pomelo es una de las frutas más completas desde un punto de vista nutricional, ya que en la misma nos encontramos las vitaminas A, C, B1, B2 y B6, así como también una buena cantidad de minerales como pueden ser el sodio, el magnesio, el potasio, el fósforo, el azufre, el calcio y el cloro. Por otro lado tampoco conviene desdeñar el ácido cítrico, ácido málico, ácido nicotínico, ácido fólico y una fuerte presencia del beta caroteno.

El pomelo, por sus características nutricionales es muy utilizado en dietas de reducción de peso ya que su ingesta permite la quema de grasas. Además la también llamada en otras latitudes toronja estimula el aparato digestivo y tiene propiedades diuréticas que hacen que también se puedan utilizar para complementar la dieta de aquellas personas que retienen líquidos.
La toronja también se ha utilizado y se utiliza en medicina natural para el tratamiento de la diabetes, la hipoglucemia y ciertas enfermedades que afectan a los ojos. El tratamiento utilizando pomelo aunque se utiliza en medicina natural está aceptado perfectamente también por la medicina científica.
Por otro lado, y esta vez sí desde el lado de la medicina tradicional nos encontramos con que es recomendado por la medicina “estándar” como un método natural para combatir la hipertensión, del mismo modo que a los hipertensos se les recomienda eliminar la sal de su dieta. La toronja también es utilizada para tratar a las personas que encuentran afectadas por la anemia ya que permite que el hierro de los alimentos se absorba mucho mejor.
A pesar de que desde nuestra óptica de país desarrollado nos resulte difícil de entender, en muchas regiones del globo el pan sigue siendo el alimento básico de una enorme cantidad de población. Habitualmente el pan se confecciona a partir de harina integral que proviene de moler grano entero. A pesar que podamos estar acostumbrados a comer plan refinado de color blanco, el plan más primitivo es el que nosotros habitualmente llamamos integral.

El plan integral tiene una serie de ventajas para el organismo que el pan “blanco” no tiene. Entre ellas se encuentra la que el pan integral obliga a una masticación más pronunciada por lo que se fortalecen los dientes. Otra de las características beneficiosas para nuestro organismo es que el salvado es parte de la harina integral y tiene un valor sumamente nutritivo.
Determinadas enfermedades, como la diabetes, hacen que le único tipo de pan que se puede tomar es el integral. Además este tipo de pacientes deben hacer un consumo moderado inclusive del pan integral. El mejor pan que pueden comer los diabéticos es aquel que está elaborado con una parte de harina integral de trigo y dos partes de harina de soja.
El pan integral es el único que nos asegura que ingeriremos las vitaminas, los minerales y la mayor parte de las albúminas que tiene el grano. Por contraposición el pan “blanco” ha perdido durante el proceso de refino de la harina la mayor parte de las propiedades que tenía antes de la manipulación.
La introducción de las setas en nuestra dieta habitual es una de las mejores decisiones que podemos tomar. Además de ser un alimento con bajo contenido calórico este alimento se encuentra repleto de vitaminas que son muy beneficiosas para nuestro organismo. Comer setas habitualmente es ante todo una fuente de salud.

Las setas son ricas en ergosterol. Esta sustancia presente en los tejidos vegetales tiene la capacidad de transformarse, una vez dentro del organismo, en vitamina D. Además si el comensal suele estar habitualmente al aire libre, ese ergosterol se transformará en vitamina D2. Estas dos vitaminas sintetizas permiten que el organismo absorba el calcio y el fósforo lo que permite una correcta mineralización de los huesos y de los dientes.
En las setas también encontramos grandes cantidades de vitaminas del grupo B, en concreto vitamina B2 y vitamina B3. Además de las vitaminas casi todos los tipos de setas son ricas en yodo, potasio y fósforo, una serie de minerales necesarios para la vida de nuestra especie. La riboflavina, esto es, la vitamina B2, es importante para la creación de anticuerpos y de glóbulos rojos además de producir energía y favorecer el correcto mantenimiento del tejido epitelial en las mucosas.
La vitamina B3, también conocida como niacina, permite el aprovechamiento de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas. También tienen una importancia capital en la producción de hormonas sexuales y en la síntesis del glucógeno. El glucógeno es uno de los principales reservorios de energía que tiene el cuerpo humano, que recurre a él en situaciones extremas.
Los beneficios de la leche materna son conocidos por todos. Se trata de un alimento altamente beneficioso y con unas capacidades nutritivas suficientes como para alimentar exclusivamente al recién nacido durante varios meses. Además una de las grandes propiedades de la leche materna consiste en que va modificando su composición nutricional a medida que el recién nacido va haciéndose más mayor. De este modo y en cada momento la composición de la leche materna es la suficiente para alimentar a un recién nacido en constante evolución.
Los principales componentes de la leche materna son los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales. En lo que respecta a los hidratos de carbono la leche materna posee 7 gramos por cada 100 centilitros de leche materna. Entre los hidratos de carbono nos encontramos con la lactosa, lactulosa y bacilo bífido.

En lo que respecta a las proteínas en cada 100 mililitros de leche materna nos encontramos con 1,1 gramos de proteínas. El 60% de esas proteínas se encuentran formadas por lactoglubulinas y lactoalbúminas. El 40% es caseína. En lo que respecta a las grasas en cada 100 centilitros de leche materna hayamos 3,8 gramos de grasas, formadas principalmente por ácidos grasos insaturados como pueda ser el ácido linoleico y el linoléico.
En la leche materna se encuentran casi todas las vitaminas que necesita un humano. Se aconseja que a partir del día 21 de lactancia se aporte al bebé un extra de vitamina D mediante la exposición del recién nacido a la luz exterior. En lo que respecta a los minerales, estos son fundamentalmente calcio, fósforo, magnesio, sodio y potasio.
En el verano el apetito de los niños varía debido al calor. La mayor parte de ello suelen beber una mayor cantidad de líquidos en esta época del año, comiendo muchos menos alimentos. De todos modos conviene que velemos por la correcta alimentación de nuestros pequeños también durante esta época del año.
En esta época estival los alimentos que mejor son aceptados por los niños son aquellos que son refrescantes. Entre las opciones de este tipo de alimentos tenemos la macedonia de frutas regadas con zumo o bañadas con leche fresca o yogur. A pesar de que los alimentos que hemos citado son dulces hay que tener en cuenta que poseen un enorme elenco de vitaminas y minerales que son buenos para el desarrollo infantil.

Durante el verano la alimentación infantil también debe incluir las verduras de estación. Estas verduras se pueden presentar de las más diversas formas, como pudiera ser en cremas frías o templadas, con queso, en gazpacho o salmorejo o bien acompañadas de mayonesa. Los niños y las niñas también suelen aceptar mejor estas verduras de temporada en pistos o con pimientos fritos.
También podemos incluir en la alimentación estival de los más pequeños helados y sorbetes de diversos tipos siempre que estos sean naturales. La combinación entre frutas, leche y yogures helados son muy atractivas para los niños que además de explorar esta alimentación de tipo lúdico se nutren adecuadamente además.
Por último el verano también es propicio para la ingesta de zumos o batidos. Estos zumos o batidos son dulces y apetecibles. Se pueden preparar rápidamente y para evitar la pérdida de vitaminas y minerales es conveniente que sean degustados en cuanto han sido preparados.
Los minerales en la dieta son tan importantes para la salud como las vitaminas en la misma. Con un buen aporte de minerales en los alimentos que consumimos conseguiremos un óptimo estado de salud. Los minerales siempre son un aporte externo ya que el cuerpo es imposible que los produzca. Los minerales los encontramos en los alimentos y suplementos alimenticios fundamentalmente.

Una vez que hemos absorbido los minerales por medio del consumo de alimentos o por suplementos alimenticios estos no se quedan estáticos en el cuerpo sino que se redistribuyen por todos los órganos de nuestro cuerpo. Los minerales, o la parte de ellos que no son aprovechables los eliminamos mediante la excreción.
La dieta que mantiene la mayor parte de la población provoca que seamos deficitarios en minerales. Uno de los minerales que son fundamentales para nuestro cuerpo y que no aportamos al mismo en suficiente cantidad es el hierro. La deficiencia en hierro es más acusada en las mujeres, sobre todo en las gestantes.
En cuanto a la manera más adecuada de aportar hierro al organismo manteniendo su equilibrio es mediante quelatos de aminoácidos este aporte es mucho más efectivo que si se lleva a cabo mediante sales. La mayor efectividad se explica debido a que los quelatos hacen que la absorción del hierro por el intestino sea 4 veces mayor que si el aporte de minerales se lleva a cabo por otros medios.
Otra de las ventajas de los quelatos es que la retención de hierro en el cuerpo es mayor y evita que el mineral se precipite como consecuencia de la acción de otros agentes dietéticos. Al mismo tiempo estos quelatos tampoco producen efectos secundarios cuando el hierro se ingiere por medio de sales.
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