Los beneficios de la leche materna son conocidos por todos. Se trata de un alimento altamente beneficioso y con unas capacidades nutritivas suficientes como para alimentar exclusivamente al recién nacido durante varios meses. Además una de las grandes propiedades de la leche materna consiste en que va modificando su composición nutricional a medida que el recién nacido va haciéndose más mayor. De este modo y en cada momento la composición de la leche materna es la suficiente para alimentar a un recién nacido en constante evolución.
Los principales componentes de la leche materna son los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales. En lo que respecta a los hidratos de carbono la leche materna posee 7 gramos por cada 100 centilitros de leche materna. Entre los hidratos de carbono nos encontramos con la lactosa, lactulosa y bacilo bífido.

En lo que respecta a las proteínas en cada 100 mililitros de leche materna nos encontramos con 1,1 gramos de proteínas. El 60% de esas proteínas se encuentran formadas por lactoglubulinas y lactoalbúminas. El 40% es caseína. En lo que respecta a las grasas en cada 100 centilitros de leche materna hayamos 3,8 gramos de grasas, formadas principalmente por ácidos grasos insaturados como pueda ser el ácido linoleico y el linoléico.
En la leche materna se encuentran casi todas las vitaminas que necesita un humano. Se aconseja que a partir del día 21 de lactancia se aporte al bebé un extra de vitamina D mediante la exposición del recién nacido a la luz exterior. En lo que respecta a los minerales, estos son fundamentalmente calcio, fósforo, magnesio, sodio y potasio.
Cuando la pareja ha decidido definitivamente tener un hijo se hace necesario saber cuándo es el mejor momento para la procreación. Habitualmente el mejor momento para lograr que la mujer se quede embarazada son los 3 días antes de la ovulación y hasta 24 horas después de la misma. De esta manera conseguimos que el esperma esté listo cuando se libera el óvulo. Hay que tener en cuenta que el esperma puede sobrevivir hasta 72 horas dentro de la vagina.

El cálculo de cuando ovulará la mujer, el día exacto, es mucho más fácil si la mujer tiene una menstruación regular. Normalmente el periodo sucede cada 27 días, por lo que habrá que contar 27 desde el siguiente día a su última ovulación. Para saber cuáles son los días más fértiles hay que restar 12 o 16 a la fecha en la cual se producirá la siguiente menstruación.
Además hay que tener en cuenta los ciclos en los cuales se producirá la menstruación. En los ciclos cortos en que suelen durar entre 23 y 25 días la ovulación habitualmente se producirá entre el día 9 y 10 del ciclo. En ciclos normales entre los que median 28 días entre menstruación y menstruación la ovulación seguramente se produzca el día 14 o 15 del ciclo.
En ciclos de menstruación más largos, entre 30 y 35 días, la ovulación suele producirse entre el día 15 y el día 16. Dónde mayor dificultad para determinar cuándo se producirá la ovulación es en aquellas mujeres que no tienen regularidad en su ciclo menstrual.
Muchas madres, después de dar a luz, tienen algún que otro problema al volver a trabajo después de la baja maternal. De hecho parece que estos pequeños problemas suelen ser más habituales de lo que pudiera parecer por lo que es mejor prevenir.

Una de las primeras medidas que deben tomar las madres es deshacerse de los sentimientos de culpa que suelen presentarse cuando la mujer vuelve al trabajo y deja a su bebé al cuidado de otra persona. Estos sentimientos y conflictos emocionales suelen ser más habituales en madres primerizas y hay que vencerlos para volver con seguridad al trabajo.
Otro de los problemas que suelen suscitarse en el momento en que la madre vuelve al trabajo es el de encontrar un servicio adecuado para el cuidado del bebé. Es conveniente buscar esta ayuda antes inclusive de que nazca el bebé, buscando un ambiente seguro y cuidadoras cualificadas. Trabajo y seguridad para el bebé tienen que ir de la mano.
La Academia Americana de Pediatría asegura que los niños que no son cuidados por los padres son más independientes que aquellos que si lo son.
Ya llegados nuevamente al trabajo no está de más hablar con tu jefe para clarificar cuáles son tus deberes y el horario que tienes que cumplir. Además puedes explorar la posibilidad de lograr un horario flexible, trabajar desde casa o trabajar media jornada. Ante todo debe estar la calidad de vida de la madre y del bebé.
Durante la maternidad también es conveniente no cortar completamente el vínculo con el trabajo, aunque sea estar localizable en una dirección de correo electrónico por si surge alguna situación en el trabajo que solo tú puedes solucionar. Es una buena manera de evitar riesgos laborales.

Cuarenta años de experiencia en gestación y partos son los que recoge la doctora inglesa en antropología del embarazo Sheila Kitzinger. Nacida en 1929 en Inglaterra, Kitzinger ha dedicado su vida a la investigación intercultural de las condiciones en que se producen los embarazos y partos. Profesora honoraria de comadronas en la Thames Valley University, está convencida de que el embarazo y el parto no consisten sólo en una mujer esperando a dar a luz, sino en todas las condiciones económicas, laborales, emocionales y en las creencias que la rodean.
Combativa y una fuerte defensora de los partos en casa siempre que sea posible, defiende que la mujer ha de tener a su alcance toda la información posible para elegir cómo y dónde quiere que tenga lugar su parto. En sus propias palabras:
“Ya sea un parto difícil o sencillo, doloroso o indoloro, largo o breve, no tiene porqué ser un simple evento médico. Jamás debería ser llevado a cabo como si se tratara de la extracción de una muela. Porque el significado del nacimiento de un niño tiene un significado mucho más profundo (…). La toma de conciencia de que un ser humano abre sus ojos por primera vez en el mundo viene cargada de sentido para la madre y el padre. Y también puede tenerlo para cualquiera que comparta esta, la mayor aventura de todas”.
Entre sus 23 libros, queremos destacaros su guía para el embarazo: “El nuevo gran libro del embarazo y el parto” (podéis ojear la edición inglesa en Amazon). En casi 500 páginas ilustradas a todo color, la veterana antropóloga repasa no sólo el embarazo mes a mes, sino que también hace hincapié en los cambios emocionales y físicos que experimentan la madre y el padre. Dedica más de 100 páginas al momento del parto y nos deja preparados para hacer frente con calma a los diez primeros días de vida del bebé. Un clásico reeditado una y otra vez.
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