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El verano es un momento del año muy apropiado para el disfrute a cualquier edad que tengamos. Sin embargo, determinados grupos de edad deben mostrar mayores precauciones ante el calor y el sol. Es el caso de las personas mayores.

Cuidado con el calor y las personas mayores en verano

La incidencia de los golpes de calor y las insolaciones en las personas mayores es muy superior (junto a los niños) a otros grupos de edad, por ello, se hace imprescindible tener en cuenta una serie de recomendaciones elementales muy sencillas de llevar a cabo.

La primera es no mantener mucho tiempo la exposición al sol. Por supuesto,el ejercicio y la actividad física en las horas de máximo calor no son nada recomendables, y la exposición al sol en esas horas tampoco lo es. Resulta mucho más adecuado aprovechar las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde para tomar el sol y disfrutar de sus beneficios.

Debemos proteger la piel de nuestros mayores del mismo modo que protegemos la nuestra. No debemos pensar en aquellas mentiras sobre la salud de las cuales se decía que la piel adulta ya se encontraba curtida ante el sol, no, hay que utilizar las cremas solares del mismo modo que a cualquier otra edad.

Resulta también muy importante utilizar la ropa más ligera y fresca posible, ropa cómoda que permita a la persona no sentirse agobiada por la vestidura, y colores que no sean precisamente los mejores receptores del sol. Así, huiremos por ejemplo del negro.

La hidratación es básica. Las personas mayores deben acostumbrarse (realmente todos y a todas las edades) que en los momentos de calor como el verano es necesario ingerir muchos líquidos, incluso cuando todavía no tenemos sed. Debemos tener en cuenta que la deshidratación es un problema relativamente común en las personas mayores, por ello hay que prestar especial atención a este apartado, incluyendo aquí la eliminación de bebidas con exceso de azúcar, bebidas alcohólicas y excitantes.

En general, la persona mayor de hoy en día poco tiene que ver con la de hace 20 o 30 años, es un anciano mucho más activo y participativo, y así debe ser, simplemente es necesario que asuma estas recomendaciones junto con las que sus médicos pueden proporcionarle para tener un verano lo más agradable posible y eliminar el riesgo de los golpes de calor y las instalaciones así como de la deshidratación

Imagen de Flickr por ground.zero

La fruta es un alimento imprescindible en el verano. Además de por lo saludable y delicioso, nos aportan una buena parte de los líquidos que tanto necesitamos ahora que hace más calor. Estas son algunas de las frutas que más pueden ayudar a hidratarnos.

Las 5 frutas más hidratantes

Con el calor vuelve uno de nuestros grandes enemigos veraniegos; la deshidratación. Las recomendaciones básicas para capear bien las altas temperaturas y no tener estos problemas de falta de hidratación pasan siempre por el consumo relativamente constante de líquidos (preferentemente agua). Pero en esta lucha contra el calor también resultan muy buenos aliados las frutas.

Existen un buen número de frutas con alta capacidad hidratante con lo cual además de disfrutar del placer de comer estos alimentos, vamos a contribuir a una mejor hidratación general de nuestro cuerpo así como a un mayor aporte vitamínico. Éstas son cinco de las frutas más hidratantes que podemos consumir:

  • La sandía posee más del 90% de agua, a lo que suma una muy baja presencia de hidratos de carbono con origen en la fructosa, lo cual es un aporte calórico realmente bajo en un producto muy refrescante e hidratante.
  • La piña se compone principalmente de agua, que representa el 85% de su peso total. Es otra fruta altamente hidratante, que además puede consumirse como tal o en platos como ensaladas.
  • El melón posee un 92% de agua. Gracias a su sabroso sabor se convierte en una gran alternativa a postres dulces mucho menos saludables y, desde luego, menos hidratantes y refrescantes.
  • Las fresas presentan nada menos que el 91% de agua. Es una fruta que, además de poseer cualidades hidratantes, tiene bajo contenido en sodio y alto contenido en potasio y calcio, así como L-arginina, por lo que también se le atribuyen cualidades diuréticas
  • Las naranjas, con un contenido aproximado del 88% de agua, nos ofrecen también un aporte vitamínico alto, además de ser una fruta muy sabrosa.

En definitiva, debemos tener en cuenta que aproximadamente entre el 80% y el 90% de la composición de las frutas es agua. La unión del porcentaje elevado de agua y los propios aromas de los alimentos hacen que sean refrescantes y una buena herramienta para combatir el valor del verano.

A la hora de poner la fruta en nuestra mesa el verano es un buen momento. Si no existe ninguna contraindicación para ello, podemos incorporar a nuestra dieta un buen número de piezas diarias: entre tres y cinco piezas son una buena opción si luego no olvidamos también incorporar verduras en nuestros hábitos alimentarios.

Imagen de Flickr  por daisti-diseños

¿Quién no desea tener una piel bonita e hidratada? La mayoría de personas que persiguen este objetivo utilizan cremas y tratamientos de belleza para lograrlo, pero pocas reparan en el poder natural de los alimentos.  La ingesta de determinadas comidas puede ayudar a mantener la piel hidratada sin necesidad de recurrir a otros alimentos.

Alimentos para tener una piel más hidratada

En términos generales, los alimentos ricos en vitamina C ayudarán al cuidado de la piel, como también lo harán los alimentos ricos en levadura de cerveza y los productos lácteos fermentados. Sin embargo, algunas comidas serán más beneficiosas que otras. Este es el listado de los alimentos más recomendables para tener una piel más hidratada:

  • Avena: es uno de los clásicos y un alimento que más nutrientes e hidratantes aportará la piel. Entre sus propiedades, un aumento de la luminosidad y la elasticidad.
  • Yogur y queso fresco: su consumo con moderación ayuda a prevenir la sequedad, además de dar más brillo al rostro y reducir la tirantez.
  • Pepino: otro de los clásicos que, además, suelen utilizarse a modo de máscara. El pepino es muy rico en agua y en enzimas que ayudan a la digestión, lo que libera energía del cuerpo para destinar a otras tareas distintas a la de la ingesta.
  • Papaya: ayuda a tener una piel más radiante. Su digestión es sencilla y cuenta también con betacaroteno, que nuestro organismo convierte en vitamina A.
  • Moras: las moras son uno de los antioxidantes por excelencia, lo que reparará nuestra piel y prevendrá su envejecimiento.
  • Sandía: rica en vitamina C y beneficiosa para lograr una piel luminosa.
  • Pomelo: otra de las frutas más relacionadas con el cuidado de la piel. Es rico en antioxidantes.
  • Vegetales de hoja verde: la espinaca y la lechuga, entre otras verduras de hoja verde, contienen vitamina C y A que ayudan a proteger la piel y también ayudan a liberar el organismo de toxinas que afectan a la piel y al resto del cuerpo.
  • Té verde: los beneficios del té verde son de lo más variado, aunque en el caso de la piel destacan por su poder antioxidante y su alto contenido en flavonoides. Sus propiedades anti-inflamatorias ayudan, así mismo, a prevenir arrugas.
  • Pimientos: ricos en agua y en licopeno. Es otro alimento antioxidante. En el caso de los pimientos verdes también están llenos de antioxidantes.
  • Huevos: los huevos contienen Vitamina B y E de fácil absorción por el cuerpo y con alto poder antioxidante.
  • Tomates: son ricos en licopeno, que ayuda a prevenir el envejecimiento y aporta a la piel brillo. Además, son también aportan vitamina A y C y previenen la aparición de acné.

Estos son algunos alimentos que te ayudarán a lucir una piel radiante e hidratada sin necesidad de cremas¸ aunque si quieres complementar su aportación bien puedes seguir recurriendo a los clásicos productos de belleza. Al final, todos los elementos suman cuando se trata de tener una piel bonita y en buen estado.

Imagen © puhhha – Fotolia.com

A medida que aumenta la temperatura, es importante comer alimentos que mantengan nuestros niveles de energía, así evitaremos sentirnos débiles. En lugar de comida rápida como pizzas, perritos calientes, hamburguesas y patatas fritas, en el artículo de hoy vamos a conocer algunos alimentos que nos harán pasar un agradable y refrescante verano.

¡No te descuides! Mantén a raya tu alimentación en verano

En la época estival debemos disfrutar de los productos frescos. Durante el verano las verduras y las frutas se encuentran en un momento perfecto de maduración y son más apetecibles que nunca. En lugar de servir guarniciones de patatas fritas, podemos decantarnos por verdura fresca salteada con aceite de oliva, limón y un poco de sal y pimienta. Existen multitud de aderezos que harán de nuestras barbacoas de verano una comida saludable y sabrosa.

Otras alternativas saludables pasan por las bayas y las verduras y frutas de temporada. En vez de preparar tarta de postre, podemos preparar un delicioso batido de fruta. Al elegir las frutas, hay que asegurarse de que sean las más frescas y las de mayor calidad. Incluso podemos salir a coger bayas y disfrutar de un paseobajo el sol.

A la hora de elegir las fuentes de proteína en verano, nos decantaremos por las carnes magras. Del mismo modo, evitaremos las carnes grasas que aportan un exceso de calorías y grasas de origen animal que no son recomendables para la salud cardiovascular. Algunas alternativas saludables incluyen carne de pavo o pechuga de pollo sin piel. Si nos parece que no tienen todo el sabor que esperábamos podemos ponerlas en adobo la noche anterior con aceite y especias para tener alimentos sanos y nutritivos sin sacrificar el sabor.

En el caso del pescado, podemos elegir tanto blancos como azules, ya que la grasa de estos últimos contienen ácidos grasos saludables para la salud. La plancha es la mejor opción para su cocinado.

Para satisfacer nuestro espíritu goloso sin sentirnos culpables, buscaremos la alternativa más saludable a los helados, golosinas y bebidas azucaradas. Cuando realicemos la compra, optaremos por helados y sorbetes bajos en grasas. Podemos experimentar con diferentes marcas y es muy importante que recordemos controlar las porciones.

La dieta debe ser variada y equilibrada. No es necesario eliminar ningún alimento siempre y cuando controlemos las racionesy la frecuencia de ciertos tipos de comidas que tanto en invierno como en verano pueden ser perjudiciales para la salud

Imagen: Galería Flickr Deborah Austin

Un golpe de calor ocurre cuando el cuerpo se deshidrata y es incapaz de enfriarse lo suficiente por si mismo como para mantener una temperatura adecuada. Si no se trata, esta situación puede dar lugar a un golpe de calor, emergencia médica peligrosa para la vida. La mejor manera de evitarlo es la prevención.

¿Qué son los golpes de calor? Cómo evitarlos y prevenirlos

Cualquiera puede sufrir un golpe de calor, pero las personas con mayor riesgo son:

• Los mayores de 65 años, especialmente aquellos que viven solos o sin aire acondicionado.

• Los bebés y niños pequeños.

• Las mujeres embarazadas y lactantes.

• Las personas que sufren alguna patología, especialmente de corazón, presión arterial alta o enfermedad pulmonar.

• Aquellos que están en tratamiento de enfermedades psicológicas

Las causas del golpe de calor

Las personas que asisten a grandes eventos durante el verano (conciertos o acontecimientos deportivos), aquellos que trabajan en zonas demasiado calurosas y mal ventiladas o quienes realizan actividades físicas en lugares con climas muy cálidos o húmedos tienen un mayor riesgo de sufrir deshidratación y, como consecuencia, un golpe de calor.

Algunas drogas, como el éxtasis, aumentan la temperatura del cuerpo. En cambio, el alcohol produce deshidratación corporal derivada de la diuresis.

Los síntomas del golpe de calor

Las señales de advertencia de un golpe de calor varían pero pueden incluir:

• Temperatura corporal muy alta

• Piel seca enrojecida, caliente (sin sudor)

• Inflamación de la lengua, legua seca

• Pulso rápido

• Cefalea pulsátil

• Mareos, confusión, náuseas

• Colapso

• Inconsciencia eventual.

Prevención de la insolación

Las sugerencias para prevenir el golpe de calor incluyen:

  • Beber mucha agua u otros líquidos fríos, no alcohólicos. Evita el consumo de bebidas muy frías porque pueden causar calambres estomacales.
  • Evita el ejercicio pesado. Reducir la actividad física y evitar el ejercicio vigoroso en climas muy cálidos. Si la actividad es inevitable, trata de programarla para la parte más fresca del día y descansar con frecuencia. Siempre que sea posible, permanece en el interior o en la sombra.
  • Mantente fresco y en una zona ventilada. Usa el aire acondicionado si es posible y si no dispones de él considera otras alternativas como visitar un centro comercial con aire acondicionado o acudir a la biblioteca pública, por ejemplo.
  • Toma comidas ligeras de forma regular.
  • Usa ropa ligera.
  • Toma un baño de agua fría.
  • Comprueba si las personas mayores, enfermos y más débiles necesitan ayuda para hacer frente al calor.
  • Nunca dejes a nadie, en un automóvil cuando esté estacionado y cerrado Esto incluye las mascotas.

Si tienes que estar fuera de casa:

  • Limita las actividades al aire libre a la parte más fresca del día.
  • No olvides el protector solar. También es recomendable usar sombrero y gafas de sol.
  • Descansa regularmente en las zonas con sombra y bebe líquidos con frecuencia.

 Imagen: Galería Flickr Parker Knight

Puedes reducir la celulitis, naturalmente, sin el uso de productos químicos o cirugía. La celulitis es la pesadilla de la mayoría de las mujeres y algunos hombres. La textura de piel de naranja de la piel puede aparecer en los muslos, los glúteos, el estómago y los brazos. El aspecto lleno de baches es causado por una avería en el colágeno de la dermis de la piel, entre otros factores. Esta degradación del colágeno permite la capa de grasa subcutánea empujar a través de las áreas débiles dando lugar a la creación de la textura de la piel de naranja. No hay cura para la celulitis, pero puede tomar medidas para prevenirla y reducirla.

Consejos para reducir la celulitis de forma natural

Las principales causas de esta enfermedad son la edad, las hormonas, el aumento de peso, y la genética. No hay mucho que puedas hacer sobre estas causas, pero puedes seguir estos consejos para prevenir y reducir la aparición de esta.

Cambia tu dieta. Come más frutas y verduras frescas. Agrega los granos enteros, los cuales, naturalmente, aumentar tu consumo de fibra, y evita la harina blanca y el arroz blanco. La fibra ayuda a mantener un correcto sistema de eliminación, lo que ayuda a mantener el cuerpo y la piel sana. Aumenta el consumo de peces de agua fría. El salmón es una gran opción. Los peces de agua fría están llenos de ácidos grasos esenciales. Los ácidos grasos esenciales ayudan a reducir el daño celular y fortalecer y reconstruir las células.

Bebe agua. Sé que suena tonto, pero la hidratación adecuada es esencial para el bienestar general del cuerpo

Ejercicio. Añadir un poco de ejercicio aeróbico de bajo impacto a tu rutina diaria puede ayudar. Caminar, nadar, pesas de mano, Zumba, tai chi o yoga pueden aumentar la circulación y construir suavemente el músculo. A pesar de su ligereza son útiles, evita el uso de máquinas pesadas.

Masaje. Disfruta de un masaje una vez al mes. El masaje mejora la circulación y reduce el estrés. Incluso un auto-masaje de cinco minutos de las zonas afectadas puede ayudar.

Los aceites esenciales para realizar los masajes son seguros, pero puede causar irritación de la piel en algunas personas. Haz una prueba en la piel antes de usar aceite o loción en un área más grande.

Seguir estos pasos te ayudará a prevenir y reducir la celulitis y a mantenerte saludable. Aprender a amar a tus imperfecciones es la clave para una relación feliz entre tú y tu cuerpo.

Imagen: Galería Flickr Dion Gillard

¿Por qué es tan importante para mantenerse hidratado? 

Nuestro cuerpo depende del agua para su supervivencia. ¿Sabías que el agua constituye más de la mitad de tu peso corporal? Cada célula, tejido y órgano del cuerpo necesita agua para funcionar correctamente. Por ejemplo, su cuerpo utiliza el agua para mantener su temperatura, retirar los residuos y lubricar las articulaciones. El agua es esencial para la buena salud.

La importancia de mantener hidratada a toda la familia

¿Cómo sabe mi cuerpo como pierda agua? 

Se pierde agua cada día cuando vas al baño, a través del sudor, e incluso cuando respiramos. El agua se pierde aún más rápido cuando el clima es muy caliente, cuando se hace ejercicio, o si se tiene fiebre. El vómito y la diarrea también pueden conducir a la pérdida rápida de líquidos. Si no se reemplaza el agua que se pierde, puedes deshidratarte.

¿Cómo puedo saber si estoy deshidratado? 

Los síntomas de la deshidratación incluyen:

  • Poco o nada de orina, u orina más oscura de lo habitual
  • Sequedad en la boca
  • Somnolencia o fatiga
  • Sed excesiva
  • Dolor de cabeza
  • Confusión
  • Sensación de mareo o aturdimiento
  • No le salen lágrimas cuando llora

No esperes a actuar hasta que notes los síntomas de la deshidratación. Puede ser difíciles de reconocer cuando estás deshidratado, especialmente a medida que se envejece.  La mejor forma de prevenir la deshidratación consiste en beber la suficiente cantidad de agua.

¿Cuánta agua debo beber al día?

Hay diferentes recomendaciones para la ingesta de agua cada día. A la mayoría de las personas les han dicho que deben beber 6 a 8 vasos de agua al día, lo cual es una meta razonable. Sin embargo, diferentes personas necesitan diferentes cantidades de agua para mantenerse hidratado. La mayoría de las personas pueden mantener una hidratación saludable simplemente bebiendo cada vez que de forma natural tienen sensación de sed. Para otras personas en cambio, menos de 8 vasos pueden ser suficientes. Otras personas pueden necesitar más de 8 vasos al día.

Algunas personas tienen un mayor riesgo de deshidratación, incluyendo los que realizan una gran cantidad de ejercicio, están enfermos, o no son capaces de obtener suficiente cantidad de líquidos durante el día. Los adultos mayores también están en mayor riesgo. A medida que se envejece, el cerebro puede ser incapaz de detectar la deshidratación y enviar las señales de sed.

Si te preocupa que no puedas beber suficiente agua puedes observar y prestar atención a tu orina. Si tú orina es incolora o de un color amarillo claro, lo más probable es que te estés manteniendo bien hidratado.

Puede que tengas que aumentar la cantidad de agua que bebes si:

  • Si sufres alguna patología, como cálculos renales o infección de la vejiga
  • Estás embarazada o dando el pecho
  • Vas a estar fuera durante las horas más cálidas del día
  • Vamos a hacer ejercicio
  • Tienes fiebre o has estado vomitando o tienes diarrea
  • Están tratando de bajar de peso

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr Emilian Robert Vicol

El Día Mundial del Agua 2013 es coordinado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FAO.El tema del agua y la seguridad alimentaria es una prioridad en la agenda de este año con tres eventos internacionales importantes: el Foro Mundial del Agua, el Día Mundial del Agua y la Semana Mundial del Agua. Que abordan las relaciones entre el agua y la producción de alimentos y la forma para alimentar a las poblaciones en crecimiento dentro de los límites de nuestros recursos hídricos.

Aspectos para tener en cuenta a la hora de calcular la cantidad de agua que debes tomar

Cuando nos planteamos que aspectos tener en cuenta para calcular la cantidad de agua que debemos tomar es que el organismo debe estar en balance hídrico equilibrado, lo que significa que la ingesta de agua así como la producción endógena de la misma deben ser iguales a sus pérdidas.

Las fuentes de agua son fundamentalmente tres:

  1. Líquidos de bebidas: especialmente agua potable, que permiten explicar una ingesta de 1.300 ml/día a 1.500 ml/día.
  2. Agua contenida en los alimentos y/o en los platos preparados con ellos, que representa aproximadamente de 700 ml/día a 1.000 ml/día.
  3. Agua de oxidación que resulta de la utilización de hidratos de carbono, grasa y proteínas y que puede cuantificarse en 200 ml/día a 300 ml/día

En cuanto a las pérdidas, estas se eliminan a través de cuatro vías:

  1. Renal, a través de la orina (1.500 ml/día).
  2. Cutánea, a través de la perspiración (350 ml/día).
  3. Pulmonar, a través del vapor de agua espirada (400ml/día).
  4. Digestiva, a través de las heces (150 ml/día)

Como es obvio, lo cuantificado anteriormente no es más que una indicación expresada en términos de valores medios, y lo que puede ocurrir es que tanto las ingestas como las pérdidas se modifiquen. Lo importante en cualquier caso, es que unos ingresos excesivos se compensen con un aumento de pérdidas y unas pérdidas incrementadas se eviten con unas ingestas aumentadas.

No se han establecido requerimientos hídricos por la imposibilidad de hacerlo, lo cual no sólo es debido a la variabilidad interindividual, sino también a la diversidad de circunstancias exógenas ambientales y endógenas, a su vez cambiantes a veces enormemente con respecto al tiempo. Un sistema práctico sería ingerir agua, incluso en ausencia de sensación de sed, ya que no existe problema de eliminación, e incluso la filtración renal es siempre un hecho deseable para un buen funcionamiento del riñón.

Especial cuidado debemos tener en el caso de los niños, si bien es cierto que los adulto tenemos desarrolla la sensación de sed, tanto en niños como en ancianos, la capacidad para que aparezca la sensación de sed está disminuida, por tanto debemos estar atentos evitando que el niño pida agua, ya que normalmente, cuando se de esta circunstancia es porque el niño está deshidratado

Imagen: UNESCO

Las necesidades de hidratación varían en función de la edad, el sexo, las condiciones de temperatura y humedad o del esfuerzo físico que se realice. Por eso hay que conocer la cantidad que cada uno debe beber. Además de agua, las infusiones, los refrescos, los zumos, caldos o lácteos, aportan líquidos al organismo.

¿Por qué es importante tomar agua?

Para estar bien hidratados es necesario reponer los líquidos que se pierden a través de las bebidas y de los alimentos. Es lo que se conoce como balance hídrico y es fundamental para la salud.

Las pérdidas diarias de líquidos se producen mayoritariamente a través de la orina y también con las heces, la transpiración cutánea y la respiración. Además, algunos factores como la sudoración o en situaciones de diarreas o fiebre, las pérdidas pueden aumentar. De este modo, la pérdida neta diaria puede oscilar entre 1 y 3 litros.

El cuerpo no tiene un mecanismo de almacenamiento hídrico que sea eficiente. Por eso, para reponer esas pérdidas es necesario beber. De hecho, entre el 75 y el 80% de las necesidades hídricas diarias del organismo se obtienen a través de las bebidas. 

Diferentes estudios científicos han demostrado que variar los líquidos que se toman a lo largo del día ayuda a beber más y a alcanzar, por tanto, las necesidades de hidratación:

  • Agua. Es una bebida que calma la sed. Podemos consumirla a través del agua del grifo o embotellada de distintas variedades como agua mineral, agua de manantial, etc.
  • Zumos de frutas. Tienen un 90% de contenido en agua y aportan las propiedades de la fruta fresca. Su contenido en fructosa aporta energía.
  • Refrescos. Son bebidas compuestas en más de un 90% de agua. También contiene otros ingredientes como zumos de frutas, vitaminas, minerales, etc. Los hay de distintos sabores, con azúcar o light, con gas o sin él, etc. Su variedad y buen sabor contribuyen a saciar la sed y hacen más fácil beber el líquido necesario.
  • Infusiones. Se preparan con agua y variedades de plantas de distintos sabores y propiedades. Esto, unido al hecho de que se pueden tomar frías o calientes, según los gustos de cada persona o la época del año, hacen que sean una alternativa para aquellos que no beben lo suficiente. Su contenido hídrico es del 98%.
  • Lácteos. Los productos lácteos aportan numerosos nutrientes y son la primera fuente de calcio en la alimentación. Su composición en agua varía de unos productos a otros. En el caso de la leche puede alcanzar entre el 80 y el 90%.
  • Batidos. Tienen un contenido hídrico del 80% aproximadamente, en función de sus ingredientes.

Fuente: Observatorio de Hidratación y Salud

Imagen: Galería de Flickr jgoge

El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los principales componentes del arsenal químico contra el envejecimiento de la piel. Además de permitir retoques exprés de última hora, también es uno de los mejores aliados para la hidratación. El ácido hialurónico se puede utilizar individualmente o bien en múltiples productos de cosmética que lo utilizan como ingrediente principal.

Ácido hialurónico: más que nunca, en invierno

El citado ácido es un ácido que se encuentra de forma natural en nuestra piel y permite que esa piel sea elástica ya que permite que las fibras de colágeno y elastina nos “sostengan” la cara. También ayuda a mantener la hidratación de la piel y tiene la capacidad de absorber hasta 1.000 veces su peso en agua.

Es en invierno, con las bajas temperaturas y los cambios bruscos de temperatura entre el exterior y el interior de las construcciones cuando más sensible está nuestra piel y más necesario es el ácido hialurónico. Las agresiones a la piel se centran específicamente en invierno en desequilibrios del pH que producen deshidratación, sequedad, falta de elasticidad y pérdida de luminosidad.

Llegada a una edad, la piel, como el resto de los sistemas corporales, comienzan a tener un funcionamiento deficiente y la cantidad de ácido hialurónico que la piel genera naturalmente desciende. De este modo el utilizar productos cosméticos que contienen ese ácido es más que conveniente si lo que queremos es tener una piel joven, sana e hidratada.

Fuente | Yahoo!

Imagen | Flickr(Victor Bezrukov)