Actividades con niños Dejar de fumar Dietas y alimentacion Madres Niños Ocio y bienestar

El verano trae consigo muchas cosas buenas, eso es indiscutible, pero también nos muestra una cara menos amable con una serie de enfermedades comunes a esta época del año. Repasemos cuáles son y las posibles medidas de prevención que podemos tomar ante ellas.

Las enfermedades más comunes en verano y su prevención

En este caso no vamos a ocuparnos de cuestiones como las insolaciones, los golpes de caloro las quemaduras solares, ya que todas estas posibles afecciones se producen por una mala prevención ante los efectos solares, algo que no puede considerarse en sí mismo como una enfermedad.

Los trastornos comunes en verano tienen que ver con algunas infecciones como la gastroenteritis o la otitis, y también algunas inflamaciones molestas como puede ser la conjuntivitis. En general, muchos de estos trastornos veraniegos tienen que ver con la transmisión de enfermedades a través de las vías respiratorias y también transmisión oral, por lo que la higiene en las manos, grandes portadoras de gérmenes, es básica también durante esta época del año.

Las mejores recomendaciones tienen que ver con mantener una buena alimentación y una buena higiene, no sólo las personas sino también en los alimentos. a partir de ahí vamos a repasar algunas de estas afecciones y su posible prevención.

La gastroenteritises muy común en verano. Habitualmente se asocia a microorganismos, multiplicándose en nuestro estómago o intestino o a virus atacando nuestro sistema digestivo. Puede llegar a ser muy contagiosa y,además del tratamiento médico habitual, conviene extremar las medidas de higiene extremas.

Aunque no se habla mucho de ella,la otitis también es una enfermedad muy frecuente en el verano. Se produce por una inflamación o infección en el oído y es frecuente que se asocie con un contacto continuado en el agua. Una medida de prevención básica es secarse bien los oídos después del contacto con el agua y, por supuesto, procurar no introducir objetos ni tocarse con las manos sucias en las zonas interiores de la oreja.

La conjuntivitis, aunque no es un trastorno grave, sí es muy molesta. Se produce muy frecuentemente en verano por el contacto continuado con el agua, aunque también puede ser ocasionada por reacciones alérgicas, por ejemplo, al cloro a las piscinas. Las recomendaciones para su prevención son las habituales, pero en este caso además para las personas con propensión a este tipo de dolencias es muy recomendable no entrar en contacto en el agua sin gafas adecuadas a tal efecto.

Las enfermedades derivadas de las posibles intoxicaciones alimentarias, también muy presentes en el verano, obviamente también tienen su modelo de prevención en la higiene, tanto en lo personal como en la preparación de los alimentos, así como observar que éstos no se han deteriorado por ejemplo por un exceso de calor recibido o circunstancias similares.

Imagen de Flickr por GViciano

La varicela es una enfermedad infecciosa caracterizada por fiebre y una erupción muy reconocible que se compone de pequeñas ampollas y granitos muy molestos por los picores que generan. Se trata de una enfermedad común en la infancia y no resulta grave, exceptuando aquellos casos en los que los niños sufren trastornos inmunológicos.

Vacuna de la varicela, ¿una opción recomendable?

La varicela presenta una alta tasa de incidencia. Tanto es así que el cálculo estima que antes de cumplir los 15 años prácticamente el 90% de los niños la han padecido.

El contagio puede producirse por aire o contacto, se trata de una enfermedad muy contagiosa que obliga habitualmente a que los niños se mantengan en casa durante una semana si la padecen, ya que pueden transferirla a otros pequeños desde uno o dos días antes de la aparición de las erupciones hasta incluso cuando éstas ya están secas.

La controversia sobre la vacunación

La gran mayoría de autoridades médicas y pediátricas de nuestro país recomiendan la vacunación en dos dosis diferenciadas para esta enfermedad, la primera de ellas entre los 12 y los 15 meses de vida y la segunda entre los dos y los tres años de edad. Sin embargo, no existe un consenso en la aplicación de la vacunación actualmente en España, ya que en algunos casos sólo se administra a niños mayores de 12 años, mientras que en comunidades autónomas con competencias en salud se sigue realizando la primera vacunación entre los 12 y los 15 meses.

A favor de la vacunación tardía  se esgrime el argumento de que el contagio en la infancia garantizará mayor inmunidad que la propia vacuna en una enfermedad que no suele ser grave en la infancia, pero que sí lo puede ser en el caso de los adultos, por lo que, si no se ha sufrido, resulta recomendable la vacunación a partir de los 12 años.

La vacunación en otros países

Podemos distinguir dos grandes posturas a la hora de plantear la vacunación contra la varicela en el mundo.

Por un lado estarían aquellos países que realizan vacunaciones masivas en la primera infancia, como es el caso de Estados Unidos, Japón, Alemania, Australia, entre otros. Mientras que por otro lado, se encuentra el grupo en el que la vacunación se realiza sobre los grupos de riesgo, como es el caso de Francia, Suecia, Dinamarca o Finlandia. España formaba parte de los países donde las vacunaciones eran masivas hasta el año 2005, En la actualidad se encuentra incluida en el segundo grupo.

Imagen de Flickr por premus

Radiofrecuencia y láser CO2, las últimas técnicas quirúrgicas en este campo. Reducción de los tiempos de hospitalización o de los riesgos asociados a la anestesia son algunas de sus ventajas

Niño entre 4 y 8 años, el perfil más habitual del paciente en Otorrinolaringología

¿Sabías qué la otorrinolaringología es una de las especialidades médicas donde la mayoría de los pacientes son niños de entre 4 y 8 años? Esto se debe a que durante estos años las amígdalas están en constante crecimiento y, por ello, generan infecciones. Ante esto, en ciertas ocasiones, los expertos recomiendan su extirpación. Las amígdalas cumplen una importante función defensiva en la nariz y la boca y, habitualmente, alcanzan su máximo tamaño en torno a los 8 y 10 años, produciéndose la mayoría de las cirugías entre los 4 y los 8 años.

La investigación médica en este ámbito es cada vez mayor. Prueba de ello es el desarrollo de nuevas técnicas como la radiofrecuencia o el láser CO2 cuyas ventajas principales en detrimento de la cirugía convencional son:

-          Reducción de los riesgos asociados a la anestesia.

-          Disminución del el dolor posterior a la cirugía, lo cual es importante puesto que los niños son los principales pacientes.

-          Eliminación o disminución del el tiempo de hospitalización.

-          Aceleración de la cicatrización.

-          Permiten conservar las amígdalas.

La radiofrecuencia se aplica a través de electrodos y es un procedimiento prácticamente indoloro. Se utiliza principalmente para la reducción de las amígdalas, extirpar vegetaciones o reducir los Síndromes de Apneas.

El láser CO2 permite concentrar toda la energía en un solo punto, actuando como un “bisturí de luz”. Se utiliza principalmente para la cirugía de cornetes, síndromes de apneas y en el tratamiento del cáncer de laringe.

“La radiofrecuencia y el láser CO2 suponen un gran avance tanto para los médicos como para los pacientes, especialmente en el caso de los niños, que gracias a este tipo de técnicas no se enfrentan a procedimientos tan invasivos. Así por ejemplo, en el caso de las amigdalotomías cabe destacar que estos procedimientos permiten conservar las amígdalas, que es un elemento esencial del sistema defensivo, lo cual es de especial interés para la población infantil”, afirma el Dr. José Cordero, director médico de Néctar, Seguros de salud.

Acerca de Néctar

Néctar, Seguros de salud (www.nectar.es) ofrece todas las coberturas de asistencia sanitaria, seguro dental y servicios de estética y bienestar para dar respuesta a cada miembro de la unidad familiar. Todo ello de la mano de un cuadro médico selecto y de calidad, con un Asesor Personal que orientará al asegurado durante toda la vida de su póliza y a un precio totalmente personalizado que se ajusta a cada perfil.

Convencidos de que la salud empieza por la prevención y por un estilo de vida saludable, la compañía apuesta por estar cerca de sus asegurados y por el trato personal para que se sientan como en casa. De ahí que ponga a su disposición  las técnicas más punteras, cobertura dental y servicio de estética y bienestar (Avantsalud) incluidos en el seguro de salud.

Imagen de Flickr por Vacacion

Si bien es cierto que, cada vez en mayor medida, la toma de conciencia sobre el control y la vigilancia del colesterol se va implantando, también lo es que falta aún bastante camino que recorrer en los hábitos alimentarios orientados a la mejora de la salud.

Las legumbres buenas para el colesterol

Uno de los grupos de alimentos más indicados precisamente para ayudar en los problemas con el colesterol (y probablemente menos conocido que otros) es el de las legumbres. Y es que, de hecho, las legumbres son, desde el punto de vista de la alimentación, una de las mejores opciones por las que podemos apostar en el combate contra el colesterol.

Dentro de sus valores encontramos el hecho del aporte de nutrientes, fibra y elementos añadidos más que indicados precisamente para combatir el exceso de colesterol, pero, además, encontramos en las legumbres un valioso sustituto de las carnes sin la presencia de las perjudiciales grasas.

Los beneficios

Uno de los motivos esenciales de las bondades de las legumbres ante la hipercolesterolemia es la riqueza en fibra que presentan. Esta fibra, tanto soluble como insoluble, además de ayudar al aumento del trabajo intestinal sirve para atraer y absorber grasas y líquidos. Todo ello sin olvidar el aporte de vitaminas, minerales y nutrientes varios que proporcionan estos alimentos.

Es importante tener en cuenta que las legumbres no presentan grasas perjudiciales para nuestro organismo. De hecho, apenas presentan grasas y, en todo caso, estas serán de origen vegetal por lo que los lípidos son indicados para la reducción del colesterol malo y el aumento del bueno.

Por otro lado, unido a lo anterior, se trata de alimentos que poseen riqueza proteíca y  hierro de asimilación fácil por el organismo, convirtiéndose en un alimento fuente de energía que, como ya indicamos anteriormente, puede ser un buen sustituto de las carnes.

Aprendiendo a comer legumbres

Existe una variedad lo suficientemente amplia de legumbres como para que su consumo no resulte en absoluto monótono. Además, los tipos de preparación que estos alimentos admiten son mucho y variados y van mucho más allá del potaje; siendo muy recomendable por ejemplo su uso en cremas, ensaladas…

Ahora bien, debemos tener en cuenta cuando incorporamos legumbres en nuestra dieta dentro de la lucha contra el colesterol alto, que la habitual unión legumbre/carne de los potajes más comunes no va a ayudar precisamente en este sentido al no eliminar las carnes y embutidos.

En este caso la mejor recomendación es la de su consumo hervidas, germinadas, en combinación con vegetales y huyendo siempre de las frituras.

Imagen de Flickr por Lablascovegmenu

El 14 de marzo se celebra el Día Mundial del Glaucoma, una enfermedad relativamente desconocida pero que merece la pena mencionar. Se trata de una afección que actúa sobre la vista y que, sólo en Estados Unidos, es la segunda causa de ceguera más común. Para entender en qué consiste el glaucoma conviene primero repasar, a grandes rasgos, cómo funciona nuestro ojo.

¿Qué es el glaucoma? Síntomas y tratamientos

El ojo es un órgano complejo que consta de diferentes elementos. En la parte anterior se encuentra la córnea, que es la parte transparente de la cubierta que sirve como protección y es la que permite que entre la luz. El iris, que es la parte de color del ojo, se contrae y se expande para que la pupila, la parta negra, deje entrar más o menos luz. Esta luz se dirigirá al cristalino que enfocará la luz sobre la retina. Una serie de fibras nerviosas trasladarán esta luz convertida en imágenes al cerebro por medio del nervio óptico.

Para que este órgano funcione correctamente es necesario que esté bien lubricado. Para ello, la parte anterior del ojo está lleno de fluido intraocular o humor acuoso que sale del ojo por medio de la pupila para luego ser absorbido hacia el torrente sanguíneo por medio del drenaje del ojo. Este sistema está en constante marcha y es esencial para la salud del ojo ya que, entre otras cosas, es el responsable de la presión existente en el mismo, conocida como Presión Intraocular o PIO. Cualquier elemento que obstruya o dificulte la salida de este líquido contribuirá a aumentar la presión y causar daños en el nervio óptico.

Existen cuatro tipos de glaucoma principales, cada uno de ellos causado por distintos motivos concretos, siendo algunos hereditarios: glaucoma de ángulo abierto, glaucoma de ángulo cerrado, glaucoma congénito y glaucoma secundario.

Los síntomas de cada tipo de glaucoma son diferentes, por lo que conviene abordarlos también:

Glaucoma de ángulo abierto

  • No existen síntomas previos hasta que se produce la pérdida de visión o la visión borrosa.
  • En los primeros estadios se produce una lenta pérdida de la visión lateral y periférica. Es lo que se conoce como visión de túnel.
  • El último síntoma y más grave es la ceguera.

Glaucoma de ángulo cerrado

  • Los síntomas no son uniformes, de forma que pueden aparecer y desaparecer al principio o experimentar un constante deterioro.
  • Dolor súbito e intenso en un ojo, derivado precisamente de una excesiva presión.
  • Visión nublada, borrosa o disminuida.
  • Náuseas y vómitos.
  • Enrojecimiento e inflamación del ojo.
  • Halos similares al arcoíris alrededor de las luces en la visión.

Glaucoma congénito

  • Los síntomas se pueden detectar ya en los primeros meses de vida.
  • Opacidad en la parte frontal del ojo
  • Agrandamiento de uno de los ojos
  • Enrojecimiento
  • Sensibilidad a la luz
  • Lagrimeo constante o intermitente

El tratamiento del glaucoma pasa principalmente por reducir la presión ocular que es la que causa el problema. Para ello, existen una serie de gotas que suelen ser suficientes en la mayoría de los casos, si bien también existe medicación en forma de pastillas.

A estos tratamientos se pueden añadir la iridotomia, una terapia que utiliza el láser o la cirugía si las gotas no surten el efecto deseado.

Cualquier persona puede sufrir glaucoma, si bien existe una serie de perfiles de riesgo que incluyen los siguientes grupos: personas de ascendencia africana, hispanos de edad avanzada, mayores de 60 años, familiares de personas con la enfermedad, miopes y enfermos de diabetes.

Cómo prevenir el glaucoma

La prevención del glaucoma empieza, evidentemente, por someterse a exámenes médicos, como recalcan desde la Biblioteca Nacional de Médica de Estados Unidos. Será necesario hacerse un examen completo de los ojos antes de los 40 años o más tempranamente si se forma parte de uno de los grupos de riesgo.

Del mismo modo, hay que acudir a la consulta del oftalmólogo en cuanto se detecten los primeros síntomas y a ser posible antes de que se produzca algún tipo de pérdida de visión.

Imagen © jyleken – Fotolia.com

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor sirve para que todas las personas seamos conscientes de que al comprar un producto estamos haciendo algo más que adquirir un artículo y que toda transacción conlleva una serie de deberes y derechos por ambas partes. Aunque esto es algo que la mayoría tenemos más que interiorizado, lo cierto es que generalmente aflora cuando percibimos una falta o infracción. Es decir, cuando se están vulnerando nuestros derechos como consumidor.

El consumismo

Periodos como las rebajas acumulan buena parte de las quejas de los ciudadanos sobre vulneraciones de sus derechos como consumidores, pero también son una muestra de una tendencia que algunos consideran un mal y que se ha extendido en nuestra sociedad: el consumismo.

Se puede definir el consumismo como el acto de comprar o acumular bienes o servicios no esenciales para nuestra supervivencia o un nivel de vida razonable. Sin apenas darnos cuenta hemos pasado, en unos pocos años, de salir de una Guerra Civil en la que todo escaseaba, a vivir en la abundancia. El propio crecimiento económico del país ha permitido aumentar el nivel de vida hasta límites hace poco inimaginables, lo que ha derivado en una tendencia al consumo.

Ente los factores que han incidido en el aumento del consumo figura, evidentemente, una mejora del poder adquisitivo sin el cual no podríamos comprar. Sin embargo, para explicar la escalada de consumo hay que buscar también otros factores. El primero de ellos es la publicidad y el marketing. Sin darnos cuenta hemos pasado de los mensajes vociferados en el mercado y los carteles en tiendas a estar constantemente bombardeados con mensajes publicitarios que nos animan precisamente a comprar al tiempo que nos crean nuevas necesidades. A esto hay que añadir otras estrategias de marketing destinadas a alentar el consumo, como por ejemplo las que se utilizan en grandes superficies.

Además, desde los años 80 se ha ido creando una relación entre compra y bienestar. Es decir, paliar estados de ánimo negativos a través del consumo. La apatía, tristeza, aburrimiento, frustración, falta de autoestima… Todo este tipo de sentimientos pueden hacer a las personas más proclives a caer en el consumismo ¿Por qué? En muchas ocasiones lo que subyace tras una compra es una necesidad, que real o no, el individuo quiere cubrir y esto lo hace precisamente a través del acto de consumo. Durante ese momento e incluso las horas posteriores, la compra le permitirá vivir feliz al hacer cubierto su anhelo, pero pasado un tiempo los problemas reales volverán a florecer.

El consumismo ¿Es una enfermedad?

 

Esto no quiere decir que debamos dejar de comprar, simplemente que habremos de hacerlo con cabeza y no convertir la compra en una compulsión. Esto es lo que ocurre cuando se pierde el control y la racionalidad sobre el propio acto y la ‘necesidad de comprar’ domina sobre cualquier otra cuestión. La extinta serie de Cuatro, “Ajuste de Cuentas” incluía varios casos de consumismo que ilustran perfectamente este tipo de actitudes.

Una vez detectada, estamos ante una patología que en sus caso más graves requiere tratamiento psicológico y la mejor opción es buscar un profesional.

Imagen © carballo – Fotolia.com

Horarios regulares al levantarse y al despertarse y también en las comidas, tomar baños a temperatura corporal a última hora del día, permanecer en la cama el tiempo necesario, descartar sustancias estimulantes, evitar largas siestas durante la jornada, hacer deporte pero no en las últimas horas del día o efectuar ejercicios relajantes antes de dormir, algunos de los consejos

Padeces insomnio. Prueba estos trucos para dormir bien

El sueño es necesario para el buen estado físico y mental del individuo. Existe una relación bidireccional entre el sueño y la salud. Con frecuencia, cuando el sujeto enferma (física o mentalmente) se altera el sueño y cuando una persona duerme mal durante cierto tiempo se producen alteraciones físicas y mentales que pueden derivar a enfermedad”. Así se describe desde la Clínica Universidad de Navarra el papel del sueño en el correcto funcionamiento del organismo. En ocasiones no se da la importancia suficiente a la cantidad y a la calidad de las horas de sueño, pero es una de las premisas para un estado de salud y una actividad física, mental, emocional y laboral que puedan considerarse normales.

Como es sabido, el tiempo de sueño varía en función de la edad. Así, por ejemplo, el recién nacido duerme unas dieciocho horas; un adulto joven alcanza una media de siete u ocho horas; y una persona madura, alrededor de seis horas y media.

También desde la Clínica Universidad de Navarra se aporta una definición del insomnio: “Es una dificultad para iniciar y/o mantener el sueño, o la sensación de no haber dormido un sueño reparador. Así pues, se trata de un problema de disminución de la cantidad y/o calidad del sueño. El insomnio repercute en el estado de vigilia del individuo por producir disminución de la concentración, falta de energía física y alteraciones del comportamiento y de las emociones (irritabilidad), que afectan de modo importante en su calidad de vida”.

Este trastorno del sueño afecta a más personas de lo que pueda parecer, ya que se da en una tercera parte de la población, siendo más frecuente en los mayores, las mujeres y en personas con enfermedades psiquiátricas. Se estima que de un 10 a un 15% de la población adulta padece insomnio crónico.

Existen múltiples causas del insomnio. Unas son frecuentes y otras raras, unas se deben a influjos ambientales y otras a trastornos del individuo, unas son de origen psiquiátrico o psicológico y otras orgánicas, unas son pasajeras y otras son crónicas. Así pueden ir desde las preocupaciones o la ansiedad a dolores físicos, pasando por el consumo de estimulantes (café, chocolate, alcohol, etc.) o los ruidos, por ejemplo.

Si los problemas del sueño se mantienen resulta recomendable visitar a un especialista para que estudie el caso, realice las exploraciones necesarias, establezca un diagnóstico e indique el tratamiento adecuado. En caso de padecer insomnio por primera vez, no hay inconveniente en tomar infusiones de tila, valerianas u otras hierbas relajantes, puesto que son inocuas para el ser humanos y ayudan a dormir mejor.

Los especialistas insisten en que no debe injerirse medicación por cuenta propia, aunque pueda ser una costumbre extendida socialmente y dé la sensación de que no tiene efectos secundarios. Lo cierto es que si pueda tenerlos.

Finalmente, desde la Clínica Universidad de Navarra se indican diez consejos para las personas que sufran insomnio ligero:

  1. Despertarse y acostarse todos los días a la misma hora.

  2. Limitar el tiempo diario en cama al tiempo necesario de sueño (siete horas de media o en un rango de entre cinco y ocho).

  3. Suspender las sustancias con efecto activador o estimulador del sistema nervioso.

  4. Evitar largas siestas durante el día.

  5. Realizar ejercicio físico, evitando, eso sí, hacerlo en las últimas horas del día por su efecto excitante.

  6. Evitar actividades excitantes en las horas previas a acostarse.

  7. Realizar baños de agua a temperatura corporal por su efecto relajante.

  8. Comer a horas regulares y evitar comidas copiosas cerca de la hora de acostarse.

  9. Practicar ejercicios de relajación antes de acostarse.

  10. Mantener condiciones ambientales adecuadas para dormir (temperatura, ruidos, luz, dureza de la cama, etc.).

 

Bajo la denominación de ONUSIDA El programa de las Naciones Unidas para la prevención del sida aspira a detener y reducir la propagación del virus, así como a implantar el acceso universal a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con esta enfermedad. Recordamos los objetivos de esta estrategia aprovechando que cada 1 de diciembre se celebra el Día Mundial contra el Sida

 Qué es ONUSIDA. La estrategia de ONUSIDA de 2011 a 2015

La lucha contra el sida supone uno de los grandes desafíos humanitarios y médicos de los siglos XX y XXI. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) es la principal diseñadora, coordinadora e impulsora de estos esfuerzos y se ha fijado 2015 como el año en que este virus pueda ser detenido y reducida su propagación (el Objetivo de Desarrollo del Milenio número seis). De la misma manera, pretende universalizar el acceso a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con esta enfermedad. Para ello, la ONU lleva desarrollando una estrategia desde 2011 que se apoya en el lema “cero nuevas infecciones por el VIH, cero discriminación, cero muertes relacionadas con el sida”.

También fue hace dos años cuando la ONU se marcó como meta llegar a quince millones de seres humanos con el tratamiento del VIH antes de 2015, aunque se estima que aún hay unos diez millones que precisan este tipo de medicamentos, a pesar de que casi todos los países han ampliado ya la cobertura médica en este ámbito.

De manera más concreta, la ONU ha identificado los siguientes objetivos:

    • Reducir a la mitad la transmisión sexual del VIH, también entre los jóvenes, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y dentro del contexto del trabajo sexual.

    • Eliminar la transmisión vertical del VIH y reducir a la mitad la mortalidad materna relacionada con el sida.

    • Prevenir todas las nuevas infecciones por el VIH entre usuarios de drogas.

    • Acceso universal a la terapia antirretrovírica para las personas que viven con el VIH y que son elegibles para recibirla.

    • Reducir a la mitad las muertes por tuberculosis en personas que viven con el VIH.

    • Incluir en las estrategias de protección social nacionales a las personas que viven con el VIH y a los hogares afectados por el virus, quienes además tienen acceso a servicios de atención y apoyo esenciales.

    • Reducir a la mitad el número de países con leyes y prácticas punitivas en torno a la transmisión del VIH, el comercio sexual, el consumo de drogas o la homosexualidad que bloquean las respuestas efectivas.

    • Eliminar en la mitad de los países que las imponen las restricciones en la entrada, estancia y residencia relacionadas con el VIH.

    • Abordar las necesidades relacionadas con el VIH de mujeres y niñas en, al menos, la mitad de las respuestas nacionales al VIH.

    • Tolerancia cero con la violencia de género.

Cabe recordar que, según las estimaciones de ONUSIDA, en 2012 había más de 35 millones de personas viviendo con el VIH y desde el inicio de la pandemia del sida, unos 75 millones de personas han resultado infectadas y cerca de 36 millones han fallecido por causas relacionadas con esta enfermedad. ONUSIDA también señala que la pandemia ya se ha detenido y se está reduciendo su propagación, puesto que el número de contagios por VIH en el mundo cayó un 33 % desde los años 2001 a 2012, un descenso mucho más acentuado en el caso de los niños, con una reducción del 52 %.

Por zonas geográficas, el África subsahariana continúa siendo la región del mundo con más infectados por VIH, con 25 millones de personas, de los que 2,9 millones son niños; seguida del Sudeste Asiático con un total de 3,9 millones de infectados (200.000 niños); Latinoamérica con 1,5 millones de afectados (40.000 niños); y Europa y Norteamérica, con 1,3 millones de infectados respectivamente.

Para más información: http://www.unaids.org/es/aboutunaids/unaidsstrategygoalsby2015/

 

1 de diciembre, Día Internacional de la Lucha contra el S.I.D.A.

1 de diciembre, Día Internacional de la Lucha contra el S.I.D.A.

 

Cuidar las encías es tan importante como cuidar los dientes. Los problemas de las encías, aunque menos frecuentes, pueden provocar auténticos problemas para el que los padece. Además existen personas que tienen las encías tan delicadas que inclusive un simple cepillado es muy molesto e incluso les puede provocar un sangrado de las mismas.

Una boca con un buen nivel de higiene no debería dar molestias a la hora de su cepillado y tampoco las encías deberían sangrar. Las enfermedades de las encías son provocadas fundamentalmente por la placa bacteriana. Las personas con encías delicadas suelen tener una gran cantidad de placa bacteriana, fundamentalmente en el margen gingival de los dientes.

Cualquier alteración percibida en las encías debe ir acompañada de una visita lo antes posible al dentista ya que cuanto antes se ataje el problema, antes se podrá recuperar la salud de las encías evitando que lo que en un primer momento es un problema baladí se convierta en algo realmente grave.

Una de las enfermedades de las encías más habituales es la gingivitis, que en esencia es una inflamación de las encías. La gingivitis aparece habitualmente por un insuficiente cepillado que no logra la remoción de las bacterias que se acaban acumulando sobre los dientes.

Para hacer frente a esta enfermedad lo primero es utilizar un cepillo de filamentos suaves y redondeados, además los espacios interproximales entre diente y diente deberían ser limpiados a conciencia, bien con el cepillo o bien con pequeños cepillos específicos. Además el cepillado tiene que hacerse tres veces al día de 3 a 5 minutos cada vez.