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Es más común para todos oír hablar de la cuesta de enero y lo difícil que es recuperarse de los gastos excesivos que realizamos en Navidad. Sin embargo, existe una cuesta aún peor que es la de septiembre. Después del verano quizá hemos gastado más de la cuenta, si a esto le sumamos la temible vuelta al cole, el mes de septiembre se convierte en uno de los meses más difíciles del año.

Family of four people walking a dog in park.

Pero no hay que desesperarse. Nosotros os damos unos consejos para que la cuesta sea un poquito menos empinada:

  1. Compraventa de libros de texto: ¿Es necesario que los libros de tu hijo sean nuevos? Entendemos que a los más pequeños les gusta mucho estrenar, pero con la compra de libros de segunda mano de los libros de texto, puedes ahorrarte hasta 100 € por niño en cada curso escolar. Así que no lo dudes y visita tiendas de libros de segunda mano.
  2. Puede parecer una tontería, sin embargo, está demostrado que mantener hábitos saludables también constituye una manera de ahorrar. Septiembre puede ser un buen mes para plantearse cuestiones como dejar de fumar, o reducir el consumo de alcohol o excitantes, además de ganar en salud vamos a ganar desde luego en la reducción de gasto.
  3. Planifica las comidas: Parece una tontería, pero no es lo mismo ir a la compra con un menú semanal que sin saber lo que vas a comer. De esta última manera, compras solo lo que necesitas y no terminas cogiendo alimentos que no sabes cómo combinarlos.
  4. El mes de las promociones: La vuelta al cole no sólo supone una campaña comercial notable alrededor de cuestiones como libros, ropa o material escolar, realmente en septiembre se multiplican las ofertas y promociones en todos los segmentos, incluyendo por supuesto cuestiones como la alimentación.Debiéramos fijarnos en todas las ofertas y promociones y aprovecharlas, también, suele ser un mes en el que (aunque no de manera tan extendida) se revisan los precios de las marcas blancas, con lo cual se amplía el espectro de promociones al que podemos acudir.
  5. Apuesta por el transporte público: Llenar el depósito del coche sale muy caro, y todavía más si se utiliza en la ciudad para realizar todos los trayectos. A ello hay que añadir la tensión que generan los atascos, el gasto en parquímetro… Si se puede, conviene emplear el transporte público. Ahorrarás tiempo y dinero.

 Esperamos que estos consejos te ayuden a que la ‘cuesta de septiembre’ sea menos cuesta. ¡Te animamos a que los pongas en marcha lo antes posible!

 

Pasamos en el trabajo tanto o más tiempo como el que dedicamos al ocio y a nuestra familia. Precisamente por eso es importante que la oficina no se convierta en un lugar de desasosiego ni que el empleo sea motivo de infelicidad. Decirlo es más fácil que hacerlo, pero ser feliz en el trabajo es posible.

Consejos para ser feliz en el trabajo

Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que desde 2003 la Organización Internacional del Trabajo celebra todos los 28 de abril, queremos  ofreceros 10 pautas para lograr la felicidad en el trabajo y que cada domingo por la noche no estemos lamentándonos de que el lunes empieza una nueva semana laboral.

  1. Trabaja en lo que te gusta: tan evidente como práctico. Si desarrollas tareas que no te llenan o que directamente odias, será muy complicado que te sientas satisfecho. Si este es tu caso, analiza la situación y plantea un posible cambio en tu carrera profesional. Y si este no es posible por cuestiones económicas o personales, sigue leyendo y encontrarás pautas para lograr la felicidad pese a todo.
  1. No trabajes de más: alargar las jornadas de forma sistemática no es positivo y, además de servir como germen para convertirte en un workholic o adicto al trabajo, hace que pierdas el balance de tu vida. Si dedicas demasiadas horas al trabajo, las estarás restando de otras actividades y esto puede hacerte infeliz.
  1. No te compares con el resto: es una tendencia natural el buscar puntos de comparación, pero no por eso es útil ni positivo. Tienes una serie de fortalezas y debilidades que te hacen único y es en ellas en la que debes centrarte, no en tu desempeño en relación al resto de compañeros.
  1. Sé más comunicativo: el ser humano necesita relacionarse y aunque a la oficina se va a trabajar, esto no implica que deba reinar un ambiente de silencio. Habla con tus compañeros, jefes o subordinados. Esta es, además, la mejor forma de crear un ambiente laboral positivo que ayude a sacar adelante las tareas.
  1. Haz ejercicio: esto te ayudará a ser feliz no sólo en la oficina, sino también fuera de ella. El deporte ayuda a liberar tensiones y dejar atrás el estrés.
  1. No te lleves el trabajo a casa: de forma puntual puede que debas continuar una tarea concreta en casa, pero no dejes que esto se convierta en algo habitual. Es importante marcar las diferencias entre los distintos elementos que forman parte de nuestra vida.
  1. Prioriza y ordena tus tareas: uno de los elementos que más inciden en la felicidad laboral es el sentimiento de sentirse útil y de estar progresando. El caos es, en este sentido, un elemento a evitar. Establece tareas y objetivos concretos que puedas ir cumpliendo y saber así que vas avanzando en tus quehaceres.
  1. Deja atrás el pasado y piensa en soluciones: cuanto más tiempo lleves en la empresa más posible será que hayas sufrido algún tipo de afrenta, por pequeña que sea, o que hayas disentido de determinadas decisiones de tus superiores. Centrarse en el pasado no sirve de nada si no es para aprender de él, piensa en el futuro y piensan en los retos enfocándote en la solución y no en el problema.
  1. Se optimista y sonríe: el optimismo es una de las mejores recetas para ser feliz, como también lo es la sonrisa. Tendemos a pensar que la risa es consecuencia de la felicidad, cuando en realidad forma parte del ciclo de la misma y es un elemento que ayuda a ser feliz.
  1. No te quejes tanto: es difícil de conseguir pero no imposible. Estar en constante guerra con el trabajo y quejarnos continuamente del mismo nos hará entrar en un ciclo negativo del que a veces es complicado salir. Esto no quiere decir que debamos aceptar o asentir ante una situación en la que estamos en desacuerdo, ni mucho menos. Trata de mejorar lo que esté en tu mano, desestima las cuestiones que escapan a tu control e intenta avanzar sin pensar en que el resto no lo hacen o no actúan como a ti te gustaría.

Y, por supuesto, apóyate en la familia y amigos, pues no encontrarás mejor aliado para olvidar los malos momentos laborales.

Y vosotros ¿Sois felices en el trabajo?

Imagen © Robert Kneschke – Fotolia.com

Uno de los métodos más seguidos actualmente para enseñar a dormir a nuestros niños es el del doctor Eduard Estivill, que según preconiza, funciona en un 95% de los casos. El sistema consiste en enseñar el hábito del sueño a nuestros niños, consiguiendo que se convierta en algo mecánico y rutinario, evitando que se convierta en un trauma.

¿En qué consiste el  Método Estivill para enseñar a dormir?

El Método Estivill establece una serie de pautas para los bebés menores de 3 meses y para los niños con una edad de 3 a 6 meses. A continuación os muestro las ideas principales.

En bebés menores de 3 meses trataremos de diferenciar claramente entre la luz del día y la oscuridad de la noche. Durante los primeros meses el método nos aconseja tratar de que el niño asocie que de día hay luz y que por la noche está oscuro, por lo que no debemos utilizar luces en la habitación, ya sean directas o indirectas. Algo parecido ocurre con el ruido. Durante el día el niño dormirá con el “ruido ambiente” que suele haber en las casas. Por la noche, en cambio, debemos tratar de reducir los ruidos al mínimo, para que asocie la tranquilidad de la noche con el sueño. Debemos establecer un horario repetitivo y que el niño duerma en su cuna, en la habitación de los padres, pasando a su propio cuarto a partir de los 3 meses.

En niños de 3 a 6 meses debemos fijar una hora para ir a dormir diariamente y, en la medida de lo posible, establecer una serie de rutinas previas cuando el niño vaya a ir a la cama, ya sea leer un cuento, bañar al bebé, repetirle siempre las mismas palabras, etc. El método permite el uso de chupetes y peluches. A esta edad, trataremos de que el niño diferencie claramente que su habitación es para dormir, por lo que evitaremos, por ejemplo, que el niño coma en su habitación. Si el niño llora porque se ha hecho caca o piso, por hambre o porque no se encuentra bien debemos resolver el incidente antes de volver a acostarlo. Sin embargo, si no hay ningún problema aparente debemos evitar acudir al primer llanto.

El Método Estivill insiste en que no debemos cantar al bebé, mecerlo en la cuna o en lo brazos, pasearlo en cochecito, o darle palmaditas, el biberón o agua para tratar de dormirlo. El objetivo es que el niño aprenda a dormir sin ayudas especiales.

Existen alternativas a este método. Así, por ejemplo el pediatra Carlos González, propone un método radicalmente contrario al del Doctor Estivill, según el Doctor Carlos González, no hay que aplicar ninguna pauta para enseñar al niño a dormir, por supuesto no hay que dejar que el niño llore, la idea de que hay que mandar a los niños “al rincón de pensar” es irracional para este doctor, etc.,

Otros métodos abogan por establecer un método para dormir sin llorar, como el método del Dr. William Sears, Pediatra y autor de Tu hijo dormirá… y tú también: cómo ayudar a tu bebé dormir plácidamente toda la noche, el método de Elizabeth Pantley,  Educadora de padres y autora de El sueño del bebé sin lágrimas y el método de Tracy Hogg  Enfermera licenciada y co-autora de Guía práctica para tener bebés tranquilos y felices.

Imagen: Galería Flickr Jay Ryness

¿Existe una relación directa entre la lactancia y un mayor nivel de inteligencia? Diferentes investigaciones sugieren que la leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para no limitar ni retrasar el desarrollo intelectual de los niños.

Un estudio demuestra que la lactancia materna mejora el desarrollo cerebral de los bebés

La lactancia materna mejora el desarrollo cerebral de los niños. De hecho, aquellos que fueron amamantados tienen un coeficiente intelectual mayor, según algunos estudios. Es importante recordar que las cifras de mejora del coeficiente intelectual en los pequeños se refieren a promedios que representa a cientos de personas, y no al efecto que la lactancia materna pueda tener sobre un niño de forma particular.

Los estudios han demostrado que los niños que son amamantados obtienen mejores calificaciones en  el colegio, incluso teniendo en cuenta otros factores que influyen en el rendimiento escolar. Las diferencias intelectuales entre los niños amamantados y aquellos que fueron alimentados con leche de fórmula se suelen atribuir a la mayor participación  e interacción asociada con la lactancia materna y al hecho de que de que las madres que amamantaron estaban mejor educadas y más centradas en el niños.

En la actualidad, existen evidencias de cómo los nutrientes que contienen la leche materna aumentan las capacidades intelectuales de los niños. Uno de los ingredientes clave en la leche materna es el ácido graso DHA (ácido docosahexaenoico). El DHA es esencial para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento del tejido cerebral. El tejido cerebral analizado en diferentes estudios muestra como los niños que fueron amamantados disponen de una mayor concentración de DHA, siendo esta más alta cuanto más tiempo duró la lactancia materna.

El colesterol es otro ingrediente básico para el desarrollo óptimo del cerebro. La leche materna contienen una gran cantidad de colesterol, mientras que podemos encontrar formulas infantiles donde en la etiqueta se remarca “bajo en colesterol”, limitando el aporte de este nutriente a los recién nacidos.

Durante los dos primeros años de vida el cerebro crece rápidamente y las experiencias diarias hacen que se fortalezca cada día. Las neuronas crecen y se multiplican con cada nueva experiencia, cada vez que un niño interactúa con el medio ambiente, su cerebro crea nuevas conexiones entre neuronas. La lactancia materna proporciona al cerebro del niño la materia prima necesaria para que el crecimiento, la capacidad de aprendizaje y la plasticidad del cerebro se desarrollen con todas las garantías.

 Imagen: Galería Flickr Raphael Goetter

“Un día descubrí por casualidad una forma súper eficaz de dormir a mi hija de 3 semanas. Desde entonces la repito cuando veo que quiere dormir pero por lo que sea le cuesta conciliar el sueño y funciona casi siempre”

¿Qué es el método Oompa Loompa?

Así es como describe el creador del “Método Oompa Loompa” su remedio para dormir a los bebés. Para los que no lo sepáis, los Oompa Loompa son unos personajes del libro de Roald Dahl “Charlie y la Fábrica de Chocolate”. En los años 70 se realizó una película protagonizada por Gene Wilder, en la que todos los Oompa Loompa tenían el cabello verde, vistosos trajes y un tono anaranjado en sus caras. Posteriormente, en el año 2005 el director Tim Burton estrenó una versión protagonizada por Johnny Deep y donde todos los Oompa Loompa son interpretados por Deep Roy.

El video en el que se describe el método Oompa Loompa se ha convertido en todo un viral, en donde se puede ver como un padre consigue, con movimientos acompasados y una canción repetitiva, que su hija se duerma de forma dulce y tranquila. La pequeña se llama Emma, de padres valencianos, Manuel y Elena.

En un principio tan solo pretendían compartir con sus amigos y familiares este pequeño descubrimiento, pero se ha convertido en todo un fenómeno en las redes sociales.

Mecer al bebé es una forma más que contrastada para reducir los llantos al tiempo que se armoniza su respiración, temperatura y latidos del corazón con los de su madre. Un bebé en brazos se siente querido y consolado. Como podréis ver en el video, la voz dulce y templada del padre se convierte en todo un bálsamo que junto a los movimientos acompasados hace que este caiga rendido en el sueño.

Si queremos probar este método con nuestro hijo, debemos asegurarnos de que su cabeza está bien sujeta y que no hay bamboleos de ningún tipo. Utilizando nuestras manos, sujetaremos al bebe por las axilas, quedando las palmas a la altura de los omóplatos y los pulgares bajo estas. Trataremos de evitar presionar en exceso el cuello del bebé, tanto en la parte delantera como en la parte lateral.

Al utilizar este u otros métodos siempre debemos ser conscientes de que para conciliar el sueño los bebés, niños y adultos necesitan de una rutina, seguir unas pautas diarias que les permitan dormir de forma rápido y tranquila.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr thejbird

Algunas personas prefieren cuidar a sus bebés en casa, en cambio, otras piensan que las guarderías son el lugar donde van a estar más seguros y arropados, principalmente cuando las obligaciones laborales impiden poder atender lo suficiente las necesidades de nuestro bebé o nuestro niño pequeño.

¿A qué edad es bueno llevar a los niños a la guardería?

Para ayudarte mejor a tomar esta decisión te propongo una serie de aspectos que debes tener en cuenta a la hora de decidir a qué edad debes llevar a tu hijo a la guardería, atendiendo tanto tus necesidades, como las suyas.

Los bebés entre 0-18 meses necesitan crecer en un ambiente en el que tengan la atención personalizada de un solo cuidador, existen algunas guarderías, donde el cuidado de los niños se hace correctamente aun teniendo un pequeño número de bebés a cargo de un solo cuidador. A esta edad, debemos tener en cuenta que también necesitarán un ambiente limpio y seguro, ya que están comenzando a explorar el mundo que les rodea. Los bebés requieren tiempo para desarrollar apego y confianza en su cuidador con el fin de que se sientan más cómodos.

Los niños que han cumplido los 18 meses y hasta alrededor de los tres años tienen necesidades similares. Los pequeños son muy activos por eso hay que proveerles de un entorno seguro que les permita explorar sin riesgo de golpes o caídas. Si decidimos llevar a nuestros hijos a la guardería debemos asegurarnos de que  disponen de cuidadores con mucha paciencia y energía. Una de las ventajas de hacerlo es que los pequeños tienen la oportunidad de socializar con otros niños y muy probablemente lleven a cabo actividades que no harían en casa.

El mejor momento para que tu hijo comience a ir cada día a la guardería va a depender tanto de su propia personalidad como del horario de trabajo de la familia. En realidad no existe una edad “perfecta” para ir a la guardería y cada pequeño se amoldará al entorno de una manera diferente.

A la hora de decidir cómo es nuestro hijo, podemos preguntarnos si tiene facilidad para estar con otras personas, si se adapta fácilmente a ambientes nuevos, si se asusta fácilmente con el ruido y el alboroto a su alrededor, si es activo, si es observador, etc. Trata de tomar la decisión con tranquilidad y siempre pensando en positivo, pensando que esta decisión mejorará las habilidades sociales de tu hijo. Lo que sí es recomendable es que por lo menos el año anterior a comenzar el colegio acuda a la guardería para comenzar a socializarse y disminuya también el apego hacia los padres, además de para que entienda que no es el único foco de atención y que un cuidador puede encargarse de varios niños.

Imagen: Galería Flickr Claudio Lobos 

Ofrecer a nuestros hijos tentempiés saludables para que puedan superar los días de colegio es importante, no sólo para prevenir algunas enfermedades que pueden aparecer de forma más inmediata, sino también para aquellas que pueden aparecer en la edad adulta y que se gestarán durante los primeros años de vida. Además, crearemos un hábito alimentario en el niño que muy probablemente se mantendrá a lo largo de los años.

Vuelta al cole. Ideas para un tentempié saludable para el cole

Los tentempiés juegan un papel cada vez más importante en la dieta de los niños. Desde los años 70 hasta la actualidad el número de calorías que los niños consumen en este tipo de productos ha aumentado aproximadamente en 140 calorías por día, lo que supone un exceso de calorías que no ha sido compensado con un aumento de actividad física. Al contrario, la gran mayoría son cada vez más sedentarios, aumentando como consecuencia el porcentaje de obesidad infantil de la población actual.

A continuación, algunos ejemplos de tentempiés saludables para el colegio:

  • La fruta es dulce por naturaleza. Podéis presentar la fruta entera, rebanada, cortada por la mitad, en cubos o en gajos. Una alternativa son las frutas en conserva, congeladas, secas, etc., que con frecuencia necesitan poca preparación. Manzanas, albaricoques, plátanos, arándanos, cerezas, uvas, kiwis, mandarinas, nectarinas, peras, piña, ciruelas frambuesas, sandía…y así un largo etc.,
  • Los cereales y sus derivados son un tentempié perfecto para media mañana. Aunque la mayoría de niños ya consume este tipo de productos, tenemos que poner especial atención en su presentación. Muchos de ellos están basados en derivados que contienen una alta concentración de azúcares simples y grasas. Trata de ofrecer a tus hijos productos integrales, con un bajo contenido en grasa y azúcares simples y un alto contenido en fibra, vitaminas y minerales.
  • Los productos lácteos son una excelente fuente de calcio, que pueden ayudar a fortalecer los huesos. Sin embargo, también son ricos en grasas saturadas, con el consiguiente aporte de energía, que fuera de control puede derivar en sobrepeso u obesidad. Para proteger los huesos y el corazón de nuestros niños nos aseguraremos de que todos los productos lácteos que consumen los niños son semi-desnatados.
  • Dado que los frutos secos son ricos en calorías, los podemos utilizar como complemento a un tentempié basado en fruta, utilizando un puñado de cacahuetes, pistachos, almendras, anacardos, etc., Son una fuente de vitaminas y minerales que ayudarán a nuestros niños a terminar el día con energía.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr the_moment

Iniciar el día con un buen desayuno es la mejor forma de encarar con garantías todos los retos a los que debemos enfrentarnos cada día y superarlos con energía y determinación. En el caso de los niños, esta primera comida es el combustible para que puedan aprender, asimilar toda la información y disfrutar de cada día de colegio.

Vuelta al cole ¿Qué debe contener un desayuno que aporte la energía que necesitan los niños para afrontar la jornada de colegio?

Para los pequeños es especialmente importante que el desayuno contenga tanto la cantidad suficiente de energía, alrededor del 20-25% de la que consumirán durante el día, como la variedad suficiente de alimentos que les aporten los nutrientes necesarios para que su desarrollo físico e intelectual se realice con todas las garantías. Las personas que desayunan a diario mantienen mejor su peso corporal dentro de unos límites saludables que aquellas que no lo hacen.

Los lácteos son una parte imprescindible de un desayuno equilibrado, tanto en niños como en adultos, constituyendo una fuente sana y equilibrada de energía y de calcio para fortalecer los huesos de nuestros hijos. Podemos darles leche de vaca acompañada de cacao o utilizar derivados lácteos como yogur, queso fresco, mantequilla, etc.

Los derivados farináceos son el segundo actor de un desayuno completo. A diferencia de los lácteos, los productos como el pan tostado, los cereales o las galletas son una fuente muy importante de vitaminas y minerales, además de aportar la energía suficiente en forma de hidratos de carbono para que nuestros hijos rindan al 100% desde el primer minuto de clase.

Pero no todos los productos farináceos son iguales. De forma ocasional los niños podrán consumir alimentos como magdalenas y croissants que aportan una gran cantidad de energía en forma de grasas saturadas y azúcares simples, sobre todo si son productos que se engloban dentro del término “bollería industrial”.

La fruta es el tercer elemento que nos permite crear un desayuno equilibrado y es imprescindible para que éste sea completo. Es recomendable el consumo de piezas enteras para poder obtener el máximo beneficio, tanto de vitaminas y minerales como de contenido en fibra. El problema que surge cuando preparamos un zumo, es que necesitaremos varias piezas de fruta, por lo que aumentamos mucho el consumo de azúcares, y además, eliminamos la fibra, cuyos beneficios están claramente contrastados.

Lácteo, cereal y fruta, las tres piezas fundamentales que deben formar parte de todo desayuno, tanto para niños como para adultos.

Imagen: Galería Flickr meglet127

La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia. Es una dolencia  para la que actualmente no existe cura, que empeora a medida que avanza y que finalmente lleva a la muerte.

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Aunque el Alzheimer se desarrolla de manera diferente en cada individuo, hay muchos síntomas que se repiten en la mayoría de enfermos. En las primeras etapas la señal más común es la dificultad para recordar hechos recientes, pero a medida que avanza la enfermedad, los síntomas pueden incluir confusión, irritabilidad, agresividad o cambios de humor. Los primeros síntomas se suelen relacionar “con la edad”, o achacarse al estrés, lo que en muchos casos dificulta su diagnóstico.

Los niños pequeños generalmente se percatan de este tipo de comportamientos en abuelos o familiares que sufren de Alzheimer. Como padres y educadores, nuestra primera reacción no debe ser de distanciamiento y silencio, intentando ocultar la enfermedad a los más pequeños de la familia. El niño puede imaginar que la causa del comportamiento extraño del mayor es algo mucho peor de lo que realmente es.

Dar una explicación sencilla y honesta sobre la enfermedad de Alzheimer siempre será la mejor decisión que podemos tomar como padres. Una buena idea es empezar relatando a nuestro hijo que el abuelo sufre una enfermedad que hace que a veces tenga un comportamiento extraño. Sin embargo, y a pesar de su conducta, sigue siendo un miembro querido y respetado dentro de la familia. Podemos continuar comentando al niño que las personas que sufren este tipo de enfermedad no tienen el control sobre ella, que no son capaces de detener esos comportamientos.

El niño generalmente acepta, entiende y siente cierto alivio cuando conoce la verdad sobre estas extrañas conductas. En realidad, los pequeños son mucho más fuertes de lo que pensamos, y mucho más tolerantes, siempre que se les expliquen las circunstancias. Una vez está tranquilo y ha comprendido la situación, la enfermedad ya no será un misterio para él, y podrá continuar jugando y disfrutando del familiar o amigo de la familia que sufre Alzheimer u otro tipo de demencia.

Desde las asociaciones profesionales se ofrecen distintos tipos de material didáctico (libros, comics, etc.) que podemos utilizar para explicar a nuestros hijos en que consiste, cuales son los síntomas y como debemos comportarnos con las personas que sufren enfermedad de Alzheimer. La Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias dispone en su página web de este tipo de materiales que, de forma gratuita, podéis consultar.

Imagen: Galería Flickr Francois Karm

La mayoría de los resfriados son causados por los rinovirus que viajan en las gotas de saliva y que se encuentran en las superficies que tocamos. Existen más de 100 rinovirus diferentes que pueden atacarnos a través de la garganta o de la nariz. Su contacto con nuestro organismo provoca una reacción del sistema inmunológico que causa dolor de garganta, dolor de cabeza y dificultad para respirar.

Vuelta al cole, vuelta a los catarros ¿Cómo prevenirlos?

Los catarros son más contagiosos durante los 2-4 primeros días después de que aparezcan los síntomas, y pueden provocar contagio durante 3 semanas. Las primeras señales de un resfriado consisten un leve cosquilleo en la garganta, secreción o congestión nasal y estornudos. Los niños con resfriados también pueden tener dolor de garganta, tos, dolor de cabeza, fiebre, fatiga, dolores musculares y pérdida de apetito.

Debido a que muchos de los virus que provocan catarros en niños no disponen de un tratamiento preventivo en forma de vacuna, lo único que podemos hacer es seguir algunos trucos y consejos de salud para reducir las posibilidades de contraer uno:

  • Trata de mantener a los niños lo más alejados posibles de cualquier persona que fume o que esté resfriada. Las partículas de saliva pueden desplazarse hasta 12 metros, y en ellas se encuentran los virus causantes de los catarros. El humo que reciben los niños de forma pasiva puede hace que sean más propensos a enfermar.
  • Es muy importante que los niños se laven las manos, especialmente después de sonarse la nariz.
  • Enseña a los niños a cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar. Es preferible hacerlo en la manga de la camiseta antes que en la manos.
  • No utilices las mismas toallas de baño o no compartas los mismos utensilios para comer entre niños cuando uno de ellos está resfriado.
  • Tampoco deben compartir vaso o botella.
  • Los investigadores no están seguros de si tomar un suplemento de zinc o de vitamina C puede limitar los síntomas del resfriado o minimizar la gravedad de los mismos, pero abusar de alimentos ricos en estos nutrientes puede tener consecuencias negativas para la salud de nuestros hijos.
  • Los resultados de la mayoría de los estudios sobre los remedios a base de hierbas, como la equinácea, son negativos y en ningún caso concluyentes, además, existen muy poco estudios diseñados y desarrollados en niños.

Los síntomas del catarro suelen aparecer entre 2 y 3 días tras la exposición al virus, la mayoría, durarán alrededor de una semana, aunque algunos se pueden alargar hasta las dos semanas.,

Imagen: Galería Flickr Shermeee