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El colesterol HDL, también llamado colesterol bueno, tiene una misión crucial a la hora de lograr la buena salud cardiovascular. El HDL es una lipoproteína que transporta el colesterol de todos los órganos hasta el hígado que lo metaboliza. Mientras que en mujeres el HDL tiene que estar por encima de 45 mg / dl en hombres es conveniente que aparezca con unos valores superiores a 35 mg / dl.

Aumentar el colesterol HDL se puede lograr mediante medicamentos prescritos por un profesional de la medicina, mediante la ingesta de determinados tipos de alimentos que aumentan la presencia de HDL o mediante un tratamiento a base de actividad física aeróbica. Los alimentos indicados para hacer aumentar el colesterol HDL son los alimentos ricos en fibras, alimentos ricos en Omega 3, alimentos ricos en antioxidantes y alimentos ricos en Omega 6.

De los alimentos ricos en fibras nos encontramos con vegetales, frutas, arroz integral, avena, germen de trigo, salvado de trigo, frutas secas o frutas desecadas. De los alimentos que tienen en abundancia Omega 3 podemos recomendar los pescados de mar, el aceite de oliva, el aceite de pescado, el aceite de soja, el brócoli, germen de trigo, avellanas, nueces, pipas de calabaza y semillas de onagra.

Los alimentos con abundancia de antioxidantes son los frutos secos, el vino tinto – no más de dos copas de vino diarias – o el ajo, tanto crudo como en diversas preparaciones. El Omega 6 para aumentar nuestros niveles de colesterol HDL lo encontramos en el aceite de soja, la onagra, el girasol, el maíz, la lecitina de soja o el aguacate.

Una de las mejores maneras de mantener en buen estado nuestro corazón, además de hacer ejercicio y no fumar, consiste en cuidar nuestra alimentación. La alimentación es vital para que nuestro corazón se mantenga en buen estado y con salud. Aquí os ofrecemos varios alimentos que benefician a nuestro músculo cardiaco.

Las nueces son buenas para el músculo cardiaco ya que tiene una gran cantidad de ácidos grasos insaturados, tanto linoléicos como oléicos. Estos componentes hacen que se reduzcan los triglicéridos en la sangre y producen una disminución del colesterol malo a la vez que un aumento del colesterol bueno. Las nueces también son una fuente muy importante de vitamina E y vitaminas del grupo B.

Las frutas y verduras son muy recomendables para mantener nuestra salud cardiaca. Estas frutas y verduras nos aportan vitaminas A y C que son las responsables de la protección de las células ante la oxidación natural producida por los radicales libres. Además la vitamina C repara y fortalece los vasos sanguíneos.

Las frutas y las verduras son ricas en minerales como es el calcio y el magnesio que permiten un buen funcionamiento del corazón. El aporte de potasio permite hacer frente a las hormonas que son liberadas en situaciones de estrés.

Otra cosa que no debe faltar en una dieta cardiosaludable es el aceite de oliva, rico en omega 9 ya que produce una reducción del colesterol total, impide la formación de colesterol LDL, también llamado colesterol malo y promueve la aparición de colesterol bueno, el HDL.

Cada estación del año tiene un grupo de alimentos que surgen en esa época del año. La primavera también sigue esta pauta, por lo que podremos disfrutar de ellos pocos días después de que los mismos hayan sido recolectados. Aunque con la globalización se puede comer casi cualquier tipo de alimento en cualquier parte del mundo, los alimentos de temporada son los específicamente indicados para cada época del año.

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Los alimentos a los que se puede acceder en primavera son los indicados para hacer frente a las necesidades del organismo en esa época del año. El estar específicamente creados para las necesidades de una época en la cual comienza a haber buen tiempo y las necesidades calóricas son menores hace de estos alimentos un auténtico manjar.

Los alimentos de temporada en primavera son muchos, entre ellos podemos citar, en lo que respecta a los productos vegetales, los puerros, la lechuga, las zanahorias, las cebollas, la calabaza y el calabacín. También son alimentos de esta época del año las judías, el pepino o el rábano.

La primavera también es una época del año indicada para la abundancia frutícola. Entre las frutas de temporada nos encontramos con el aguacate, el albaricoque, las cerezas, las nectarinas, el melocotón y el plátano.

Otra cosa que hay que tener en cuenta con los alimentos de temporada es que su precio es mucho menor que en otras épocas del año, ya que los gastos de transporte y conservación son mucho menores, al poder pasar de estar en flor a nuestra mesa en cuestión de días.

La sal es uno de las fuentes más habituales de sodio en la alimentación. Aunque el sodio es algo que necesitamos, desgraciadamente, y sobre todo en nuestras sociedades desarrolladas, más que uso se produce abuso de la sal.

Por suerte o por desgracia diariamente consumimos alimentos a los que inevitablemente les añadimos sal: ensaladas, salsas, sopas… Sin embargo a todos esos alimentos podríamos añadirles como condimento otros productos que son mucho más beneficiosos para la salud, como pueda ser el aceite de oliva o el de soja.

Hay que tener en cuenta que el abuso de la sal nos puede acabar trayendo, en el largo plazo, graves problemas de salud. Estos problemas se encuentran profusamente documentados dentro de la ciencia médica. En lo que se refiere a personas que sufren de hipertensión el uso de la sal puede traer graves complicaciones en la salud.

El abuso de la sal trae como consecuencia retención de líquidos por lo que puede degenerar en diversas enfermedades, como la celulitis, acumulación de grasa en los brazos y en la papada. El exceso de sal en alimentos también coadyuva a que el organismo no retenga los nutrientes esenciales que nos proporcionan los alimentos.

La sal también puede provocar deficiencias renales lo que acaba provocando una menor calidad de la función renal y por ende una deficiente evacuación de los detrius y sustancias de desecho.

El calor y el verano cambian nuestra fisiología y también el tipo de alimentos que esta admite. Las jornadas, por el mayor número de horas de sol, se hacen más largas, el sol y el calor nos invitan a pasar más horas fuera de casa y gustamos de otro tipo de comidas más ligeras, más ricas en agua y de fácil digestión.

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Con un simple vistazo a los alimentos que consumimos en verano nos damos cuenta que los grupos de alimentos con los que nos nutrimos son diferentes de los de otras épocas de año: bebemos muchos más líquidos, comemos más frutas y verduras y los platos de temporada son de más sencilla factura y son más fáciles de digerir.

Las ensaladas se convierten en el plato estrella de esta época del año. Aunque las ensaladas tienen fama de ser un plato sencillo, nutritivo y que colabora con nuestra salud, la realidad es que hay tipos de ensaladas que pueden llegar a ser complejísimas de elaborar. La ensalada se puede tomar templada o fría y se pueden aderezar con verduras, frutas, legumbres o escabeches.

Las sopas frías también son un elemento muy válido para alimentarse, lograr bienestar e hidratarse al mismo tiempo. En nuestro país la sopa fría por antonomasia es el gazpacho que según la zona de la geografía española en la que nos encontremos se prepara de manera diferente. Otro tipo de sopas que son también específicas para esta época del año son la vichysoise, crema de champiñones o de calabacín.

Por último un plato que no puede faltar en la dieta veraniega son las verduras y carnes a la barbacoa. Este tipo de platos, además, llaman a la organización de actos sociales – ya sea en el campo , la piscina o la playa – a su alrededor de la barbacoa dónde se cocinan los alimentos.

Una de las bases de la vida sana es, sobre todo, la dieta que llevamos a cabo habitualmente. Con la dieta es conveniente persistir ya que no vale de nada comer alimentos naturales y beneficiosos para la salud de ciento en viento. A la hora de llevar a  cabo una dieta sana es necesario que tengamos en cuenta que el mantenimiento en el tiempo de una dieta saludable es fundamental.

Uno de los alimentos que mayor juego dan en una dieta saludable es la pasta de arroz. Nos encontramos con un alimento altamente digestivo y que es posible presentar en muchas recetas diferentes. Además de la gran cantidad de energía de que nos provee es un alimento que puede ser consumido por los celiacos sin mayores problemas.

Otra de las ventajas de la pasta de arroz es que es se encuentra fácilmente en la gran mayoría de los comercios de alimentación y a unos precios muy razonables. Muchos fabricantes de otro tipo de pastas – fideos, macarrones, tallarines – comercializan la pasta de arroz como un producto más.

A la hora de la presentación de la pasta de arroz podremos encontrar las instrucciones para cocinar una gran cantidad de platos en el mismo envase. El aspecto de la pasta de arroz – es conveniente saberlo para no confundirlo con otros productos – tiene un color más blanco que la pasta tradicional.

La pasta de arroz tiene la peculiaridad que, una vez cocinada, su sabor es mucho más suave al paladar que otro tipo de pastas. Además de sano es un producto ideal para los más pequeños de la casa, ya que su sabor suave y su aspecto peculiar harán las delicias de los niños y adolescentes.

La salud y llevar una vida sana y activa es, en la mayor parte de las veces, una actitud personal. Como en nuestra vida profesional, dónde también nos marcamos objetivos a medio y largo plazo también en nuestra vida personal y para nuestra salud funcionan los mismos principios.

Para lograr tener mayor salud y energía hay una serie de ejercicios que podemos llevar a cabo diariamente. No es necesario que los llevemos a cabo todo, con elegir unos cuantos será suficiente. En estos temas, como en muchos otros la constancia es fúndamental.

Lo primero que tendremos que hacer es ser proactivos y comprometernos en buscar tener mayor salud y energía. Al mismo tiempo tenemos que tener claro cuáles son los objetivos concretos que estamos buscando. La serie de consejos que os mostramos a continuación os ayudarán a lograr esos objetivos.

Una de las bases para tener más energía es actuar como si ya la tuviésemos. Actúa imprimiendo mayor energía y fuerza a las actividades que realizas actualmente. Ten una postura corporal en la cual se demuestre que eres una persona con energía y resolutiva.

La respiración es un elemento fundamental, que aunque no seamos conscientes, nos permite obtener energía para todas las actividades que realizamos diariamente. Logra que tus pulmones recojan la suficiente cantidad de oxígeno para poder llevar a cabo tus actividades habituales con la determinación necesaria.

La dieta y el ejercicio físico también son fundamentales. Intenta comer alimentos sanos y naturales huyendo de los precocinados y de aquellos que se encuentran tratados con conservantes. Hacer ejercicio moderado todos los días también logrará que, con el tiempo, tengas una mejor calidad de vida y notarás que tu cuerpo responde mejor a las exigencias de la vida diaria.