El cólico del lactante, también denominado cólico del primer trimestre es un cuadro del que se desconocen a día de hoy las causas y que cursa con un llanto excesivo del recién nacido sin que haya ningún motivo justificado para ello. Estos cólicos suelen ser en la mayor parte de las veces, diarios. El cólico del lactante comienza en la segunda semana de vida y suele llegar hasta el tercer o cuarto mes.
Cuando
se produce, el niño comienza a llorar de una manera incontrolada, gritando y encogiendo las piernas como si lo que le doliera fuese el vientre. El vientre muchas veces aparece abombado como si el recién nacido tuviese gases que son eliminados la más de las veces mediante ventosidades. Debido a los síntomas durante mucho tiempo se pensó que la causa eran lo espasmos de la musculatura intestinal, de ahí el nombre de cólico.
El cólico lactante no necesariamente cursa con lloros incontrolados, ya que muchas veces el único síntoma que tiene el bebé es que entre las 6 y las 12 de la noche los bebés se encuentran más nerviosos de lo habitual. A partir de los 3 meses de vida el cólico lactante se presenta mucho más espaciadamente, desapareciendo a medida que el bebé va madurando.
Actualmente la medicina considera que el cólico del lactante es una especie de cajón de sastre en el que se explican varias situaciones que provocan unos lloros excesivos del bebé. En determinadas ocasiones se puede deber de la intolerancia del bebé a la leche de vaca que puede provocar una quemazón en el esófago.