Desde hace ya algunos años la zooterapia ha pasado a engrosar, por méritos propios, el conjunto de terapias que sirven para o bien curar o bien mitigar diversas enfermedades que tenemos los humanos. Cuando las personas interactúan con animales se produce en ellos una sensación de unidad con la vida y con la naturaleza. Algunos autores, desde determinadas ópticas han comprendido que en la relación con los animales las personas mejoran en diversas áreas.
Ante todo tener un animal, sobre todo para las personas que viven solas, supone una compañÃa inestimable que hace que estas personas estén más activas y menos deprimidas. El tener que ocuparse de un animal hace que algo positivo se incardine en sus rutinas. Los animales también suponen una distracción que mitiga dolores y enfermedades.
Los animales, sobre todo las mascotas, son ideales para que los niños desarrollen de un modo natural la empatÃa. Esto se debe a que para un niño es mucho mejor entender los sentimientos de los animales a través de su lenguaje corporal que en las personas, ya que ciertos sentimientos se encuentran modelados socialmente y rara vez aparecen de un modo espontáneo.
Las personas que tienen algún tipo de enfermedad mental también obtienen beneficios de la convivencia con animales, logrando esas mascotas muchas veces que mejoren su autoestima y disminuyan los sÃntomas depresivos. Además el animal puede ser una vÃa para que las personas abran un cauce de comunicación emocional seguro entre terapeuta y paciente. Los animales ayudan a los pacientes a tener seguridad emocional para desarrollar las terapias.
