Los minerales en la dieta son tan importantes para la salud como las vitaminas en la misma. Con un buen aporte de minerales en los alimentos que consumimos conseguiremos un óptimo estado de salud. Los minerales siempre son un aporte externo ya que el cuerpo es imposible que los produzca. Los minerales los encontramos en los alimentos y suplementos alimenticios fundamentalmente.

Una vez que hemos absorbido los minerales por medio del consumo de alimentos o por suplementos alimenticios estos no se quedan estáticos en el cuerpo sino que se redistribuyen por todos los órganos de nuestro cuerpo. Los minerales, o la parte de ellos que no son aprovechables los eliminamos mediante la excreción.
La dieta que mantiene la mayor parte de la población provoca que seamos deficitarios en minerales. Uno de los minerales que son fundamentales para nuestro cuerpo y que no aportamos al mismo en suficiente cantidad es el hierro. La deficiencia en hierro es más acusada en las mujeres, sobre todo en las gestantes.
En cuanto a la manera más adecuada de aportar hierro al organismo manteniendo su equilibrio es mediante quelatos de aminoácidos este aporte es mucho más efectivo que si se lleva a cabo mediante sales. La mayor efectividad se explica debido a que los quelatos hacen que la absorción del hierro por el intestino sea 4 veces mayor que si el aporte de minerales se lleva a cabo por otros medios.
Otra de las ventajas de los quelatos es que la retención de hierro en el cuerpo es mayor y evita que el mineral se precipite como consecuencia de la acción de otros agentes dietéticos. Al mismo tiempo estos quelatos tampoco producen efectos secundarios cuando el hierro se ingiere por medio de sales.