Los cuidados con el cordón umbilical del recién nacido es necesario extremarlos para que el cordón se encuentre siempre en las mejores condiciones. Sobre todo es necesario tenerlo limpio y seco por lo que es una buena medida el hecho de doblar la parte de arriba del pañal hacia abajo dejando el ombligo al aire. En el momento en el cual se cae el muñón umbilical puede aparecer un poco de sangre en el pañal lo cual es normal.

La higiene del bebé mientras todavía tiene adherido el muñón umbilical debe de realizarse con esponja, dejando los baños en bañera para cuando se haya caído dicho muñón. Si nos encontramos en temporada cálida lo mejor es vestir al bebé simplemente con el pañal y una camiseta suelta para que el aire circule con normalidad. Lo que nunca hay que hacer es arrancar el muñón umbilical y dejar que se caiga por sus propios medios.
Cuando el cordón umbilical se seca y se cae puede producirse lo que se denomina “granulomas umbilicales” que pueden requerir algún tipo de tratamiento médico por lo que es conveniente acudir al pediatra. Los granulomas no tienen terminaciones nerviosas por lo que si hay que tratarlos los procedimientos a practicar son indoloros para el bebé.
En caso de que notemos que cuando se produce la caída del cordón umbilical el ombligo se le sale para fuera podríamos estar ante una hernia umbilical que normalmente no causa ningún problema al bebé y que se cura de una manera natural con el tiempo.