La voz es un elemento vital para las personas ya que es una de las maneras – quizás la principal – para comunicarse. Muchas veces la llegada de la estación frÃa puede provocar que la misma se resienta. Un buen indicio de que con el frÃo nuestra voz se ve afectada es el darnos cuenta de que tenemos que forzar la voz para que nos escuchen.

Para mantener la voz en condiciones es necesario hidratarla todo lo que sea necesario; de 6 a 8 vasos de agua suele ser suficiente ya que además de los beneficios para el organismo conseguiremos también cuidar nuestra voz. Tanto el tabaco como las bebidas con cafeÃna tiende a deshidratar los pliegues vocales, por lo que si se consumen ambos productos lo mejor es, si no eliminarlos, por lo menos tomarlos con moderación.
Algunos de los medicamentos que se suelen utilizar durante la estación frÃa también pueden poner en jaque a nuestra voz. Los medicamentos que más pueden provocar el deterioro de nuestra voz son los antihistamÃnicos y las medicinas para la tos ya que finalmente provocan que la garganta se reseque y los pliegues vocales también.
Las comidas también pueden acabar afectando a nuestra voz en la estación frÃa, sobre todo las comidas excesivamente calientes y con sabor agrio, ácido o picante que a lograr la estimulación de los ácidos estomacales provocan la irritación de la laringe. Tanto en la estación frÃa como en cualquier otra el hablar tensionando el cuello y el abdomen puede acabar produciendo que la voz se vea afectada.