El pie de atleta es una enfermedad que esta generada por hongos que anidan entre los dedos de los pies. Curar el pie de atleta, al menos actualmente, es relativamente fácil pero es mucho mejor prevenir su aparición. Determinar si alguien tiene pie de atleta es muy fácil ya que la piel se desescama y se reseca hasta que aparecen grieta y heridas sangrantes.
Esta enfermedad se ha denominado pie de atleta porque eran esos los más proclives a padecerla en los vestuarios y las duchas de las instalaciones deportivas. También es muy común que se produzca en aquellas personas que usan calzado cerrado ya que en ese tipo de calzado se pueden desarrollar los hongos con mayor facilidad.
La prevención del pie de atleta es muy fácil y basta seguir estos cinco sencillos consejos. Por un lado es necesario lavar los pies con sumo cuidado con jabón neutro y luego secarlos bien sobre todo la superficie que hay entre los dedos de los pies. También es conveniente el uso de calzado que transpire y que esté fabricado en tejidos naturales.
También es conveniente si no queremos ser rehenes del pie de atleta es cambiar con frecuencia de calzado y no usar siempre los mismos zapatos o deportivas. Se debe evitar en todo momento caminar descalzo por zonas públicas como puede ser una piscina o una playa. Por último es recomendable el uso de un aerosol o polvos antifúngicos para acabar con los malos olores y los hongos.
