Las fiestas navideñas además de ser normalmente fiestas que se encuentran impregnadas de una sensación de despedirnos del año y encarar el que viene, de reuniones entrañables con nuestros familiares y seres queridos también pueden acabar implicando un cierto estrés. EstadÃsticamente el 20% de los españoles confiesa que las fiestas navideñas, antes que cualquier otra consideración, es una fase del año muy estresante.

Una buena parte del estrés de esas fechas es producto de que las fiestas navideñas nos recuerdan inevitablemente al pasado y lo que se va, un año más de nuestra vida. Otra de las fuentes de estrés es producto que prácticamente las navidades nos obliga a ser felices. Controlar ese estrés es vital para pasar lo mejor posible esas fechas.
Una buena manera de, sino extinguir, por lo menos limitar el estrés de las fiestas navideñas pasa por hacer una buena planificación de esas fechas y evitar que fechas tan señaladas se conviertan en dÃas en los cuales nos dejamos llevar por el consumismo. También es recomendable acercarnos a las reuniones rebosantes de comida con la intención de no excedernos con la misma.
También es importante que cada uno se organice sus propias navidades y que las configure como desee, diciendo no a aquellas partes de las celebraciones en las cuales nos abstenemos de participar o queremos tener una participación limitada. Muchas personas dedican parte de esos dÃas a colaborar con diversas ONG lo cual para muchas personas hace que las celebraciones navideñas adquieran un significado más profundo.