Actividades con niños Dejar de fumar Dietas y alimentacion Madres Niños Ocio y bienestar

Está claro que no descansas igual con 7 horas de sueño que con 12, pero lo que si es cierto es madrugar no es tan malo como parece. Aquellas personas que no se levantan de la cama hasta mediodía ya juegan con una desventaja, y es que tienen menos horas para hacer otro tipo de actividades, y al final se las tendrás que ir quitando de otras rutinas. Normalmente, la mayoría de nosotros madrugamos porque no tenemos otra opción, ya sea por tener que trabajar, ir a la universidad, cuidar de los hijos o tener otro tipo de obligaciones.

Los españoles nos levantamos de media entre las 7 y las 8 de la mañana para cumplir con nuestros respectivos horarios, por lo que teniendo esto en cuenta no deberíamos de irnos a dormir más allá de las 23:00 o 00:00 horas. Esto sería una rutina de horas de sueño normal, que nos permitiría poder levantarnos descansados y preparados para afrontar un nuevo día, pero ¿qué pasa cuando no dormimos lo necesario? El resultado son despertadores que nadie apaga, llegar tarde al trabajo, salir sin desayunar por las prisas y pasar la mitad del día muy cansado.

shutterstock_247427473

Para que el momento de madrugar sea mucho más fácil es necesario cuidar en gran medida nuestras rutinas de descanso, así como apartar aquellas manías que al final nos acaban perjudicando. Además, numerosos estudios han demostrado que madrugar es uno de los hechos que más influye en la satisfacción vital, la autoestima y, en definitiva, en la felicidad. Aquí te dejamos algunos trucos para que ese momento de despegarse de las sabanas cueste un poco menos:

  1. Mentalízate de que vas a madrugar. Es lo primero y más importante, saber que si o si tendrás que despertarte pronto. De este modo tendrás más facilidad para comenzar a hacer cosas temprano, ya que tus hormonas del estrés ya estarán en alerta y no se revolucionarán.
  2. Intenta levantarte todos los días a la misma hora. De este modo tu cuerpo se acostumbrará a ese horario y no te costará ponerte en pie, de hecho es posible que incluso con el tiempo te despiertes sin necesidad de despertador. Si cada día cambias tu hora de levantarte tu cuerpo no se adaptará nunca a un ritmo fijo de sueño.
  3. Cena ligero y realiza alguna activad de ocio antes de dormir. No te pegues el atracón a comer antes de acostarte ya que si lo haces no descansarás bien, por lo cual te despertarás peor. Además es recomendable leer un rato, ver la tele o charlar con tu familia antes de irse a dormir para mejorar nuestra autoestima.
  4. Deja que la luz del sol te despierte. Los seres humanos nos activamos con la luz, por lo que subir las persianas al despertar es uno de los mejores trucos para ir activándonos. También puedes optar por dejar unas rendijas de la persiana levantadas para que pueda pasar la luz natural al amanecer y te vayas preparando para el comienzo del día.
  5. Tomate tu tiempo. No apures el tiempo por la mañana ni vayas con prisas, si no convertirás cada mañana en una maratón que no generará más que estrés y más pereza para el día siguiente. Actívate con una ducha y un buen desayuno.
  6. Una sola alarma. La manía de poner alarmas cada 5 minutos durante la última media hora de sueño es uno de los mayores errores que puedes cometer. El hecho de posponer la alarma lo único que hace es empeorar las cosas al inducir al cuerpo a un nuevo ciclo de sueño. Además de costarte mucho más levantarte definitivamente, estarás perdiendo tiempo de sueño verdaderamente reparador.