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Los cuidados con el cordón umbilical del recién nacido es necesario extremarlos para que el cordón se encuentre siempre en las mejores condiciones. Sobre todo es necesario tenerlo limpio y seco por lo que es una buena medida el hecho de doblar la parte de arriba del pañal hacia abajo dejando el ombligo al aire. En el momento en el cual se cae el muñón umbilical puede aparecer un poco de sangre en el pañal lo cual es normal.

La higiene del bebé mientras todavía tiene adherido el muñón umbilical debe de realizarse con esponja, dejando los baños en bañera para cuando se haya caído dicho muñón. Si nos encontramos en temporada cálida lo mejor es vestir al bebé simplemente con el pañal y una camiseta suelta para que el aire circule con normalidad. Lo que nunca hay que hacer es arrancar el muñón umbilical y dejar que se caiga por sus propios medios.

Cuando el cordón umbilical se seca y se cae puede producirse lo que se denomina “granulomas umbilicales” que pueden requerir algún tipo de tratamiento médico por lo que es conveniente acudir al pediatra. Los granulomas no tienen terminaciones nerviosas por lo que si hay que tratarlos los procedimientos a practicar son indoloros para el bebé.

En caso de que notemos que cuando se produce la caída del cordón umbilical el ombligo se le sale para fuera podríamos estar ante una hernia umbilical que normalmente no causa ningún problema al bebé y que se cura de una manera natural con el tiempo.

Los juguetes son esenciales para el desarrollo a todos los niveles del niño. Aunque a medida que vamos teniendo edad esto se potencia menos, los humanos, sobre todo en las primeras etapas de nuestro desarrollo, aprendemos jugando. Por ello es esencial que los juguetes con los que juegan los niños estén adatados a su edad.

Entre los 0 y los 6 meses los juguetes deben servir para que el niño descubra su cuerpo y tienen que ser ricos en texturas, formas y colores. De los 7 a los 12 meses el bebé ya puede explorar los objetos y reconocer las voces por lo que están indicados desde juguetes sonoros hasta balancines y andadores.

Entre los 13 y los 18 meses los niños ya saben andar y conocen las propiedades de los objetos por lo que bicicletas con ruedas y cubos de encajar y apilar son ideales para esa edad. Entre los 19 y los 24 meses los niños y las niñas empiezan a descubrir su entorno, a lo que les ayudar juguetes como pizarras, pinturas o instrumentos musicales.

Entre los 2 y los 3 años aparece el mecanismo de la imitación por lo que en esta etapa teléfonos de juguete, muñecas y Palas o cubos serán muy útiles para su desarrollo. De 3 a 5 años el niño ya pregunta, aprende canciones y juega con amigos; cuentos, marionetas y muñecos articulados son lo idóneo para esta etapa.

De los 6 a los 8 años el niño ya ha aprendido a leer, escribir y las cuatro reglas básicas, los juegos manuales, de experimentos y bicicletas y monopatines serán indicados para su desarrollo físico y mental.

Cuidar la ropa del bebé recién nacido es muy laborioso y es necesario hacerlo a conciencia. No en vano va a ser la ropa de un ser de pocos meses que difícilmente puede protestar por el hecho de que la ropa no le guste o le moleste. Los pediatras aconsejan lavar toda la ropa del bebé antes de que este nazca para evitar que la piel del recién nacido se resienta.

 

Aunque la ropa del bebé sea nueva no podemos asegurar que no se encuentre llena de ácaros, polvo u hongos que puedan acabar haciendo mella en su salud. Los problemas más habituales en caso de no haber lavado la ropa del bebé antes de ponérsela tienen que ver con irritaciones en la piel y alergias que les puede acabar provocando malestar.

Lo más conveniente, desde la perspectiva de una madre, es que empiecen a lavar el ajuar del bebé hacia el séptimo mes de embarazo. A los siete meses de gestación las mujeres todavía conservan la suficiente energía para prepara el “aterrizaje” del recién nacido. Además limpiar la ropa del bebé es sumamente sencillo.

Entre los consejos que os podemos dar se encuentra el de no utilizar productos de lavado de ropa para adultos e inclusive ni para niños. Un buen producto para lavar la ropa del bebé es el jabón de coco o el jabón neutro. Estos tipos de jabones son menos ácidos y carecen de cualquier tipo de perfume en su composición por lo que es poco probable que cause alergias.

En los últimos años la música se ha introducido como un elemento más en el contenido educativo que se imparte a los niños y las niñas en los centros escolares y guarderías. Esto se debe a que la música es muy importante a la hora de incentivar el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, del habla y el motriz.

La música también es un vehículo de expresión que los niños y las niñas pueden aprender para expresar sus emociones y que les puede servir para integrarse en la sociedad de un modo activo. Con la música los niños aprenden a ser autónomos, asumir el cuidado de sí mismos y del entorno que les rodea y ampliar sus relaciones sociales.

La música por si misma aumenta la interacción entre las personas y el surgimiento de situaciones e interrelación personal. También es un elemento de comunicación entre los pequeños ya que de esa manera también pueden llegar a comunicarse. Además la música en los primeros estadios de evolución del niño les da seguridad emocional, confianza en sí mismos y al compartir las canciones se insertan en situaciones de ayuda mutua, colaboración y respeto a los demás.

Además si los niños están siendo alfabetizados esta acción tienen en la música un multiplicador. Gracias a las canciones infantiles – habitualmente con rima y repetición – los niños mejoran en su habla, aprenden el significado de las palabras y aumentan su caudal léxico por lo que la alfabetización se produce de una manera mucho más rápida que si no se utilizase la música.

Acudir al oftalmólogo nunca está demás. Las revisiones periódicas e integrales de la vista tienen que estar incluidas entre nuestras obligaciones anuales. En esas pruebas es necesario que realicen estudios a fondo de los ojos y otras diversas exploraciones que descarten la existencia de los problemas de visión más comunes. Estas revisiones periódicas de la vista tienen que ser más exhaustivas a medida que vamos teniendo más edad.

Las revisiones de la vista y acudir a la consulta del oftalmólogo es algo que tenemos que hacer anualmente para cerciorarnos de la salud visual de la que disfrutamos. No pasar revista a la vista regularmente puede acabar ocasionando que no se detecten problemas que en los primeros estadios son muy fáciles de corregir, pero que si el problema es detectado en un estado avanzado nos puede ocasionar problemas muy graves para nuestra calidad de vida.

Tenemos que tener la conciencia de darnos cuenta que la vista es uno de los sentidos que más se resiente con el paso de los años. Si en las primeras etapas de la vida basta con acudir al oftalmólogo cada dos años, una vez superados los 40 años la revisión tiene que ser anual. Las pruebas a las que nos tiene que someter nuestro oftalmólogo son pruebas de agudeza visual, estudio a fondo del ojo y exploraciones dependiendo de si ya se sufre algún tipo de problema visual.

Las cualidades salutíferas de la siesta se intensifican cuando este hábito es asumido por los niños. En los más pequeños la siesta es un reparador natural muy beneficioso para su organismo. Hay que tener en cuenta que los niños tienen una mayor necesidad de sueño que los adultos por lo que para ellos no es suficiente dormir solamente por la noche.

Los periodos de somnolencia de los humanos vienen determinados por los ritmos circadianos. Según estos ritmos los periodos de sueño suelen ser dos a lo largo del día: entre las 14:00 y las 15:00 y por la noche. Que los niños hagan la siesta no es, por tanto, más que seguir naturalmente los ritmos circadianos de nuestra especie.

En el caso de los niños y según la edad de estos, las necesidades de la siesta son mucho más perentorias. Los niños de pocos años inclusive necesitan dormir varias veces durante el día, además de también en la noche. A medida que los niños se van haciendo más mayores las necesidades de siesta disminuyen.

En cuanto a la cantidad de tiempo que debe de durar la siesta esto depende tanto de la edad del niño como de sus características personales. Entre las seis semanas y los 6 meses de edad el niño necesita dormir alrededor de 16 horas al día, en periodos que habitualmente duran entre 3 y 5 horas.

De cualquier modo en los niños más mayores el hecho de hacer la siesta es completamente normal e incluso aconsejable ya que como ya hemos explicado los niños utilizan esos periodos de sueño para reponerse de jornadas que pueden ser muy duras.

El dibujo para los niños es algo más importante que un pasatiempo y algo más que un incentivo para que los niños se encuentren entretenidos. Cuando se les da papel y lápiz para dibujar se les está ofreciendo una herramienta que les servirá para desarrollar la mente y la imaginación. Entre las habilidades que se desarrollan con el dibujo se encuentran las psicomotricidad, la expresividad, la imaginación.

Además los dibujos en los niños nos permiten lograr información de cuál es su estado psicológico y si tiene el suficiente bienestar emocional. El dibujo suele ser una de las primeras muestras de la expresividad de los niños y les sirven para manifestar sus emociones además de ayudarles a dar salida a su imaginación.

El dibujo infantil ha sido un terreno fértil para el estudio de pedagogos, psicólogos y artistas. En lo que todos coinciden es en que el dibujo infantil es ante un vehículo para la expresión de las emociones y los valores del niño que realiza los dibujos. Además en las etapas pre verbales el dibujo es uno de los métodos prioritarios que utilizan los infantes para comunicarse con los demás.

Es recomendable que los niños dispongan en su domicilio de una habitación que además de servir de zona de juegos les permita dibujar de una manera cómoda. Además también es interesante que tengan una cajonera donde guarden todo su material de dibujo.

Estamos a punto de finalizar el periodo vacacional y los más pequeños tienen que prepararse para volver al colegio o al jardín de infancia. En estos casos siempre es esperable la aparición de ciertos problemas habituales de adaptación al ritmo lectivo. Entre estos problemas se pueden presentar el síndrome de la normalidad infantil que proviene del cambio drástico de una etapa en la que los niños y niñas tenían completa libertad para hacer lo que deseasen.

La superación de volver a una rutina, como es la escolar, suele cursar en los más pequeños con cierta ansiedad, depresión y cansancio. Una de las mejores maneras de acelerar el proceso de readaptación a las rutinas escolares pasa por hacer actividades extraescolares con moderación. De este modo los más pequeños asimilarán antes el hecho de que empiezan los horarios y los aprendizajes.

Alrededor del 90% de los niños realizan actividades extraescolares que les proporcionan los propios centros educativos donde acuden. Lo que hay que tener en cuenta en esta etapa es que siempre deben de prevalecer las necesidades de los niños sobre las necesidades de nosotros los adultos. Son muchos los especialistas que cuestionan tanta actividad extraescolar como un medio que tienen los padres de evadir sus funciones de padres.

Las actividades extraescolares tienen que estar siempre diseñadas en función de los niños, no de los adultos. Ante una actividad extraescolar, que hará que el niño este unas horas más fuera del núcleo de la familia lo básico que se puede pedir a la misma es que sea del agrado del niño que tendrá que ejercerla.

La convivencia entre un recién nacido y nuestra mascota – ya sea perro o gato – es necesario prepararla antes de que llegue el recién nacido. Los problemas pueden ser de todo tipo: convivencia, celos de la mascota ante el bebé o higiene. Muchos propietarios de perros y gatos se plantean incluso que la llegada del bebé hace necesario prescindir de sus mascotas.

Lo que si es cierto es que hay que ir preparando el terreno de cara a la llegada del posible bebé. En el momento en el que el bebé llegue a casa es necesario crear una situación en la que entre el recién nacido y nuestra mascota nazca una franca relación de afecto. En el caso de los perros y los gatos son muchos los beneficios que se pueden encontrar en la convivencia de estos con un recién nacido.

Los niños que se crían con mascotas son más sociables que los que no han tenido la oportunidad de tener una mascota. De los dos tipos de mascotas siempre los perros son los más afectuosos, mientras que los gatos son mucho más independientes y muchas veces ignorarán completamente al recién nacido que llega a la casa.

Siempre es conveniente que aquellas mascotas que entren en contacto con el bebé se encuentren en todo momento bien vacunadas y desparasitadas. Para evitar posibles ataques del perro o el gato al bebé es conveniente que el mismo se encuentre adiestrado en obediencia. Para ello antes de que llegue el bebé a la casa es necesario determinar si el mismo nos obedece o no.

La vuelta al cole de los más pequeños muchas veces no deja de estar exenta de pequeños problemas de adaptación. Después de estar tres meses, o quizás más, acostumbrados a pasarse el día jugando y con unas normas de comportamiento mucho más laxas de comportamiento, volver al colegio supone la vuelta a cumplir horarios, tener que vestirse muchas veces con el uniforme del colegio y volver a esfuerzo que supone estudiar.

De lo que estamos hablando en lo que respecta a volver al colegio, es de un fenómeno de readaptación. Este proceso habitualmente suele estar superado en una semana, pero para ello el ambiente que se encuentre el niño o la niña en el colegio y el refuerzo de los padres es fundamental para superar dicha situación.

En el proceso de volver a adquirir o recuperar hábitos de comportamiento, de estudio y volver a la vida normal, los educadores de los niños tienen una importancia crucial ya que deben hacer ver a los niños que volver al colegio y al estudio es algo positivo. Estos educadores también tienen que ser un apoyo para superar la transición desde las vacaciones.

En lo que respecta a los niños de 0 a 3 años, suele ser muy adecuado que la transición desde las vacaciones a volver al colegio se vaya logrando paulatinamente mediante, por ejemplo, un aumento del tiempo de clase durante los primeros días del nuevo curso. De cualquier modo y ante todo es conveniente tener mucha comprensión con los niños en sus primeros días de clase.