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¿Quieres cuidarte sin necesidad de gastar demasiado en productos de belleza? Pásate a la moda DIY (Do it yourself, Hazlo tú mismo). Cada vez son más las personas que optan por hacer ellas mismas elementos de decoración, manualidades, ropa, etc. Esta tendencia en auge llega también a la cosmética, como una optativa a tener que gastar dinero en productos que normalmente suelen tener precios elevados. Además del claro ahorro, tú mismo podrás ver que ingredientes lleva lo que estás preparando, que en la mayoría de los casos serán 100% naturales.

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Otra de las ventajas de hacer artesanalmente cosméticos es que estaremos eliminando componentes químicos que suelen contener las cremas que compramos. Parabenos, siliconas, colorantes y otras sustancias que a la larga no son tan beneficiosas para tu piel. Por ello hoy vamos a recomendarte algunos productos que podrás hacer de forma sencilla en tu propia casa. Toma nota y anímate a probar tu propia cosmética natural.

  • Crema hidratante para el cuerpo de nutrición intensa

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Necesitarás:

50g de manteca de Karité

40g de aceite de oliva virgen extra

10ml de aceite de rosa mosqueta

Funde la manteca de karité al baño maría con cuidado, solo unos segundos.  A continuación añádele el aceite de oliva y el de rosa de mosqueta y bátelo hasta que quede una especie de aceite de color blanquecino. Después pon la mezcla en un tarro y metelo en la nevera, para que coja textura de una crema más espesa. Al día siguiente ya podrás usarla para hidratar tu piel, así como para aliviar quemaduras, rojeces, irritaciones o cicatrices.

  • Leche desmaquillante natural

Necesitarás:

2 cucharadas de leche entera

2 cucharas de infusión de manzanilla

2 cucharas de aceite de almendras dulces

Calienta la leche hasta que quede tibia. Añade las dos cucharas de infusión de manzanilla y el aceite de almendras y mezcla hasta conseguir un líquido homogéneo. Está mezcla te durará hasta 3 días si la conservas en la nevera, pero recuerda siempre agitarla antes de usarla. Retira el maquillaje impregnando un disco de algodón. La leche limpia el rostro, la manzanilla lo calma y el aceite lo hidrata.

  • Mascarilla para el pelo graso

Necesitarás:

1 yogurt natural

El jugo de 1 limón

1 huevo

1 cucharada de aloe vera

Mezcla el yogurt con un poco de agua tibia y la cucharada de aloe vera y remuévelo bien. Por otro lado, bate en un bol el huevo y añádele el jugo de limón. Mezcla ambas masas hasta conseguir una especie de crema homogénea. Aplícala en el cabello después del lavado a modo de acondicionador durante 5 minutos y luego enjuaga con agua fría. Podrás repetir el tratamiento una vez por semana.

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  • Desodorante casero

Necesitarás:

2 cucharadas de arcilla blanca

2 cucharadas de bicarbonato

2 cucharadas de aceite de coco

Mezcla todos los ingredientes hasta que quede una masa homogénea. Si el aceite de coco se ha solidificado lo puedes poner al baño María durante unos segundos. Esta mezcla te durará hasta 1 año si lo conservas en un tarro de cristal en un lugar seco. Aplícalo en las axilas dando un masaje hasta que la piel lo absorba totalmente.

A todas nos encantan, nos vuelven locas y nos compraríamos tantos pares como modelos existen en el mundo. Sin embargo, los tacones son el calzado menos saludable que una mujer puede tener. Aunque las modas, los códigos de vestuario y la sociedad los imponga, usarlos a diario no es bueno no solo para tus pies, sino también para otras partes de tu cuerpo como la espalda o la cadera. Esto no significa que no se puedan utilizar, sino que hay que procurar dosificar su uso e intentar comprar tacones con unas características recomendables que no tengan tanto impacto en nuestra posición corporal.

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Las estadísticas son  claras en este sentido. Demuestran que las mujeres tienen hasta 4 veces más problemas en los pies, columna y cadera que los hombres, y en gran parte se debe al uso de tacones. Hay que tener en cuenta que cuando una mujer calza un tacón de 6 centímetros, que es un tamaño mediano tirando a pequeño si lo comparamos con lo que encontramos en las tiendas, el 75% de nuestro peso recae sobre la parte delantera del pie (metatarso y dedos). Este desequilibro se va agravando cuanto más altos son los tacones, aumentando a su vez las dolencias en las zonas afectadas que hemos mencionado anteriormente. Los tacones hacen que la postura general del cuerpo se vea modificada y la primera articulación que sufre es el tobillo, potenciando la posibilidad de sufrir un esguince. La parte posterior también sufre daños, pues para compensar el peso desplazado hacia adelante se contrae y acorta automáticamente, pudiendo provocar contracturas y molestias en gemelos.

Las rodillas, aunque parezca que no, también se ven afectadas al aumentar la tensión y la flexión de estas. Todos estos cambios en los pies y las piernas, modifican la postura normal de cadera, lo cual incrementa la curvatura de la columna lumbar, pudiendo causar dolores de espalda o contracturas. Además, el uso muy continuado de tacones puede hacer también tengamos consecuencias estéticas en nuestros pies y piernas. Lo más común es los problemas de callos, durezas y juanetes, pero también nos pueden aparecer varices debido a la presión venosa y el cansancio.

Ante esto nos surgen millones de preguntas: ¿No podré poner tacones nunca? ¿Ni en ocasiones especiales? ¿Qué hago si los uso a diario para trabajar?, etc. ¡Tranquilas no hay que dramatizar! Que no sean muy saludables no significa que no podamos usarlos, pero si lo hacemos deberíamos tener en cuenta algunas cosas:

  • Evitar los tacones de más de 6 centímetros.
  • Procurar usar los que tengan plataforma delantera para disminuir el impacto en nuestros pies.
  • Asegúrate de que se ajustan de forma correcta. Ni demasiado holgados, ni apretujando tus dedos.
  • Decántate por aquellos modelos con suelas flexibles, que eviten los tropiezos o las malas posturas del pie al caminar.
  • El tacón cuanto más grueso mejor, para que el tobillo esté más seguro.
  • Cuando los uses procura llevar también otro calzado para cambiarte en el caso de cansancio o dolor, así como para andar largas distancias.
  • Camina con ellos a pequeños pasos.
  • Intenta tener tacones fabricados con materiales apropiados. Es preferible tener un par de tacones buenos, que cientos de ellos baratos y de dudosa calidad.
  • Evítalos cuando estés embarazada, vayas conduciendo o sufras alguna lesión en pies, piernas o espalda.
  • Ten en cuenta la transpiración del zapato. Al igual que con el resto de calzado, cuanto más naturales sean los materiales mejor.

Lo más importante es que el tacón se adapte lo mejor posible a ti y te permita llevarlos cómodamente. No renuncies a usar este tipo de calzado tan femenino, pero hazlo con prudencia y siempre llevando un zapato de calidad que no dañe tus pies. Olvida los tacones súper altos de más de 12 centímetros, y opta por aquellos que mejor te sientan y que más benefician a tu salud.

¿Recuperar los dientes y verlos regenerados en un proceso rápido y de bajo coste? Una reciente investigación apunta en esa dirección.

La regeneración de los dientes podría ser posible

La salud de los dientes constituye sin duda uno de esos problemas graves que, además, en caso de no ser bien atendido se arrastrará durante toda la vida. En el peor de los casos se puede incluso perder parte de la dentadura. Sin embargo,de confirmarse en el tiempo el estudio llevado a cabo a finales de la pasada primavera, la regeneración dental podría ser una realidad.

Esto implicaría que los dientes podrían volver a regenerarse y desarrollarse a partir de un tratamiento que, como veremos, no sería en exceso complejo y partiría del uso de un láser.

El experimento realizado por investigadores de la Universidad de Harvard para el que se utilizó como sujetos de estudio a roedores, pretendía encontrar una manera de hacer crecer y regenerar los dientes a través de la activación de las células madre utilizando como herramienta  un láser.

Para el estudio se valió de un haz de láser de baja potencia que activaba las células madre dentales. De esta manera se pretendía activar las células madre y provocar que estas contribuyeran a la formación de la dentina, ese tejido de consistencia similar al hueso que se sitúa por debajo del esmalte de la pieza dental y realmente es la mayor parte de masa en un diente.

Según los investigadores declaraban en la revista Science Tradicional Medicine, en tan sólo cinco minutos de exposición el proceso de curación resultaba iniciarse, pero, más aún, transcurrido un período de tres meses la dentina ya se había formado.

La implicación de que este experimento hecho en roedores pudiera trasladarse a los seres humanos es verdaderamente espectacular y significaría un avance simplemente increíble dentro de la salud dental, ya que, si se consiguiera la regeneración del resto de partes de los dientes como el esmalte, estaríamos ante la sustitución de los tratamientos tradicionales como empastes o prótesis. Más allá, podría incluso aplicarse a procesos de regeneración ósea o de recuperación y cicatrización de heridas.

Sin duda, una de esas noticias interesantes que nos proporciona la ciencia y que hace pensar en un futuro mejor a corto plazo.

Imagen de Flickr por Dr PS Sahana * Kadamtala Howrah

Mantener la habitación en unas condiciones adecuadas, relajarse antes de dormir, llevar regularidad en las horas de acostarse y levantarse, complementar el descanso nocturno con una siesta breve, no exponerse a luz (ordenadores, móviles, etc.) en los momentos previos de ir a la cama y evitar el ejercicio físico intenso, como mínimo, tres horas antes de retirarse a descansar, entre las claves.

Consejos para dormir mejor en las noches calurosas de verano

Las cálidas noches de verano se hacen, para muchos, interminables. Dar vueltas en la cama, sufrir el calor y pensar que al día siguiente estarán agotados por la falta de descanso son las actividades que ocupan estas madrugadas que se hacen tan largas. Si bien hay zonas que no se ven afectadas por noches calurosas, la franja cantábrica, por ejemplo, en muchos otros lugares, dormir resulta una misión imposible. O, cuanto menos, una ardua labor.

Como consecuencia, conviene tener en cuenta pequeños trucos y consejos que pueden ayudar a proporcionarnos un número suficiente de horas de sueño, que, cabe recordar, se sitúa en el entorno de las siete u ocho horas en las personas adultas.

Desde la Unidad de Sueño de la Clínica Vistahermosa aportan una serie de pautas para dormir mejor en verano:

  • Asegurarse de tener la habitación con unas condiciones adecuadas de temperatura, humedad, ruidos y de luz. Si es necesario usar tapones para los oídos o un antifaz.
  • Es verano, es comprensible trasnochar de vez en cuando. Si se llega a casa activado y sin sueño, es preferible no acostarse inmediatamente. Hay que relajarse antes (tomarse un vaso de leche o hacer alguna actividad que provoque una relajación natural como, por ejemplo, leer) y luego irse a la cama.
  • Intentar llevar unos horarios lo más regulares posibles, levantándose todos los días a la misma hora aproximadamente y actuar de forma similar en el momento de acostarse.
  • Una siesta de unos veinte minutos es muy recomendable, especialmente si no se llega al mínimo de siete u ocho horas de sueño nocturno antes mencionado. Para que no produzca efectos adversos, hay que insistir en que la duración ideal de la siesta debe quedar entre los diez y los veinte minutos aproximadamente, y siempre sin llegar a superar la media hora. En estos términos puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir un infarto, liberar tensiones y mejorar la concentración. La siesta también implica beneficios desde el punto de vista psicológico. Al ayudar a liberar tensión y estrés, este tiempo de sueño alienta estados de relajación y permite que la mente desconecte y se relaje. Con ese descanso a mitad del día, mejora la respuesta mental del cerebro en todos los frentes. De la misma manera, los reflejos serán más céleres y la capacidad de razonamiento y los pensamientos, también. Algo similar sucederá con la capacidad de concentración, que nos hará estar más predispuestos a realizar actividades que requieran la implicación de todos los sentidos.
  • Recordar que uno de los sincronizadores de nuestro reloj interno es el ejercicio físico. Es recomendable marcarse una rutina diaria de ejercicio, si puede ser al aire libre (con luz) y por la mañana, mejor. Es importante evitar el ejercicio físico intenso en las tres horas previas al sueño, pues es un potente activador que favorece el retraso del sueño.
  • Por la noche hay que intentar exponerse lo mínimo posible a la luz. Hay que tener en cuenta que los ordenadores, el móvil o las tabletas son una fuente de luz potente que hay que evitar en las horas previas a acostarnos.

Imagen de Flickr por Freddy The Boy

Nadar, correr, jugar a las palas, al fútbol o al voleibol son algunas de las opciones clásicas para hacer deporte frente al mar. Además, hay nuevas corrientes de entrenamiento en este ámbito, como el ‘Beach Fitness’, que intenta aprovechar los elementos del entorno, y existen ya también numerosos arenales que cuentan con aparatos y pesas.

La playa, tu gimnasio de verano

El hecho de que llegue el verano no tiene por qué ser sinónimo de abandonar las rutinas de entrenamiento. Si bien existe la posibilidad de continuar yendo al gimnasio habitual, los típicos desplazamientos estivales suelen dificultar esta opción. Además, resulta comprensible que alguien, aunque habituado a acudir al gimnasio, se decante por los ejercicios al aire libre, dadas las temperaturas benignas de esta época. De la misma manera, habrá personas que se vean impedidas a abandonar determinados lugares, por ejemplo, si tienen niños a su cargo.

¿Cómo compaginar el deseo de hacer ejercicio con estas opciones? Pues muy sencillo, haciendo que la propia playa se convierta en un gimnasio. Aunque parezca extraño, es posible.

Por supuesto, están los deportes playeros clásicos: nadar, correr, jugar a las palas, al fútbol o al voleibol. Incluso la opción más moderada de caminar por la orilla. Sin embargo, algunas personas preferirán realizar por ejercicios de carácter anaeróbico o, simplemente, más intensos.

Una de las últimas corrientes en este sentido es el ‘Beach Fitness’, una práctica deportiva que se ha puesto de moda en los últimos años y que consiste en aprovechar aquellos elementos que el entorno pone a nuestra disposición (como las escaleras de acceso a la playa, por ejemplo). La idea es ejercitar el cuerpo de una manera relativamente similar a cómo se haría en el gimnasio. Entre los ejercicios que pueden llevarse a cabo bajo esta modalidad, pueden citarse los sprints en arena, carrera en la orilla con cambios de ritmo, elevaciones con rodilla, sentadillas con salto, ‘burpees’ o ‘lunges’.

Cabe recordar que el primero de estos dos últimos parte de estar de pie, mirando al frente y con los brazos relajados, para agacharse y apoyarse con las palmas de las manos. Una vez realizado este movimiento deberemos propulsarnos con los músculos de las piernas hacia atrás para colocar las piernas estiradas y apoyadas en el suelo sobre las puntas de los pies. El cuerpo quedará entonces sostenido únicamente por las palmas de las manos y las puntas de los pies. A partir de esta segunda postura se hará una flexión de pectoral apoyándose en los tríceps y los músculos del pecho. Al elevarse cuando se realice la flexión, se deberá impulsar el cuerpo con las piernas y volver a dar un salto hacia delante, de tal manera que se lleven las piernas hacia el pecho de nuevo para volver a ponerse de pie y recuperar la postura original. Los ‘burpees’ son un ejercicio físico realmente completo, ya que permite trabajar pectorales, bíceps, tríceps y cuádriceps.

Por su parte, los ‘lunges’ son zancadas manteniendo una pierna estática y adelantando la otra hasta flexionar la rodilla en un ángulo de 90 grados (aunque hay diferentes variantes), con lo que la primera quedará estirada. Los brazos quedan en jarras, con las manos sobre las caderas. Los ‘lunges’ están considerados uno de los mejores ejercicios para ejercitar los glúteos.

Finalmente, es preciso añadir que existen ya también numerosos arenales que cuentan con aparatos y pesas. De hecho, algunas playas han llegado a adquirir o a acrecentar su fama, precisamente, por contar con estos elementos. Por ejemplo, South Beach en Miami.

Imagen de Flickr por Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires

La natación es uno de los ejercicios más recomendables para las embarazadas. Aprovechar el verano tanto para nadar como para hacer ejercicios en el agua es una muy buena idea para las mujeres en estado. Estas son algunos ejemplos de rutinas que practicar.

5 ejercicios para embarazadas para hacer en el mar o la piscina

Las actividades acuáticas son unas de las más recomendadas durante el embarazo. El verano es un buen momento para disfrutar de la playa y de la piscina y a la vez practicar algunos ejercicios que van a ser muy beneficiosos para la salud y el bienestar en el desarrollo del embarazo.

Nadar es probablemente el mejor y más completo ejercicio que se puede realizar durante el embarazo. Además, según avanza la gestación la mayor movilidad que se puede obtener dentro del agua permite trabajar actividades y ejercicios que fuera de ella resultarían más costosos o imposibles. A la hora de nadar hay que elegir el estilo que más cómodo te resulte en cada momento y evitar los movimientos demasiado bruscos.

Estos son cinco ejercicios que podrás practicar en el agua durante el embarazo:

  1. Además de por la actividad física, los baños en el mar o la piscina nos proporcionan también una sensación de relax y bienestar muy buena para las embarazadas. En este sentido un ejercicio muy sencillo y efectivo consiste simplemente en dejarse flotar boca arriba con los brazos extendidos en la llamada “posición de muerto”. Mantener esta postura durante unos minutos mientras te concentras en tu respiración es un buen ejercicio relajante.
  2. El agua es también un buen lugar para trabajar la flexibilidad en la pelvis. Un ejercicio muy simple consiste en, con el agua ligeramente por encima de la barriga, situarse de pie con la espalda recta, levantar una pierna y desplazarla hacia el lateral con lentitud, bajar despacio y repetir con la otra pierna.
  3. El agua también puede servir de ayuda para los problemas de espalda, que es uno de los puntos que antes se carga en el embarazo. Un ejercicio sencillo consiste en subir y bajar verticalmente (mientras mantenemos la espalda recta) hasta que el agua nos llegue a la barbilla cuando bajamos. Si lo practicamos en la piscina podremos añadir una variante:- apoyar las rodillas en la pared con las piernas flexionadas mientras nos sujetamos al borde, bajando el cuerpo hasta incluso sumergir la cabeza.
  4.  Un ejercicio clásico, pero muy eficaz que ayuda a la circulación en las piernas es el de los saltos de canguro. Simplemente consiste en, con el agua por encima del pecho y los pies juntos y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo flexionar las rodillas e ir desplazándose de esta manera a base de saltos. No deben ser tampoco saltos espectaculares. Por dar una medida, la barriga no debe llegar a salir del agua.
  5. Un ejercicio un poquito más complejo pero muy interesante es el siguiente; cruzar las piernas tocando fondo, y, sin moverte del sitio tratar de ponerte de puntillas mientras contraes el suelo pélvico y expulsas el aire. Cuando bajas de la posición de puntillas relajas y vuelves a coger aire. Combina las subidas y bajadas de puntillas con talones.

Imagen de Flickr por estrelas e limóns

A todo el mundo le gusta disfrutar del sol, pero hacerlo tiene sus riesgos: las quemaduras. Dentro de los diversos remedios para combatirlas y mitigarlas existe toda una tradición de soluciones caseras más o menos conocidas y efectivas.

Consejos caseros para calmar las quemaduras solares

Existe toda una ciencia popular alrededor del tratamiento para las quemaduras solares. Cada persona recordamos con toda seguridad al menos uno o dos de estos remedios, algunos bienes fundamentados y otros, como poco, un tanto peregrinos.

Sin embargo, ahí están y forman una buena colección de recetas caseras que van sobreviviendo en el tiempo pese a todos los avances médicos y técnicos.

Éstos son unos cuantos de esas fórmulas caseras para calmar las quemaduras solares:

  1. La leche y los lácteos son dos de los productos más utilizados en distintos remedios. Uno de ellos consiste en empapar una gasa en leche fría y aplicada sobre la quemadura unos 20 minutos, tras esperar entre 3 y 4 horas se vuelve a repetir la operación.
  2. Los aceites también tienen presencia dentro de estas recetas. Una bastante común es crear aceite a partir de la mezcla de las flores secas de manzanilla y el aceite de oliva virgen. Tras calentar al baño maría la mezcla y colarla, se deja reposar y enfriar para aplicar tres veces al día sobre la zona quemada.
  3. El uso de vinagre es otro de los clásicos. En una de sus recetas más tradicionales se recomienda la aplicación de vinagre blanco sobre la zona quemada cada hora con un máximo de cinco veces diarias para ayudar a aliviar el dolor. Otra opción añadida es incorporar una taza de vinagre a una bañera de agua fría y sumergirse en la mezcla.
  4. Existen bastantes opciones que contemplan usar infusiones para el alivio del dolor de la quemadura y el inicio de la regeneración de la piel. Aplicar una infusión muy fría de Salvia es una de ellas.
  5. También resulta muy frecuente la mezcla de ingredientes diversos para preparar emplastos o cataplasmas. Por ejemplo, es bastante común como remedio casero mezclar una clara de huevo con aceite de oliva, batir la mezcla y aplicar el preparado sobre la quemadura en períodos de dos o tres horas.
  6. El Aloe Vera es otro clásico por sus propiedades hidratantes y regenerativas. Uno de los métodos más sencillos de aplicación es extraer el jugo de una de las pencas de la planta y aplicar directamente sobre la quemadura dos o tres veces al día. El poder cicatrizante de este remedio se une al alivio del dolor.
  7. Por supuesto los productos de la tierra como ya hemos visto tienen preponderancia en los remedios caseros. En determinadas zonas geográficas es muy común mezclar agua con almidón de maíz hasta generar una cataplasma que se aplica sobre la quemadura para después retirar suavemente, hidratar y volver a colocar.
  8. Tomar un baño con agua fría al que se le ha agregado una porción de bicarbonato sódico (como dos cucharadas por bañera normal) ayuda, según aseguran sus defensores, no sólo a aliviar las molestias, sino también a facilitar la recuperación de la quemadura a través de la rehidratación. Por cierto, en este baño, tras su toma, no hay que secarse con la toalla sino dejar que nuestra piel se seque sola.

Podríamos seguir horas describiendo diferentes métodos caseros para aliviar las quemaduras solares. Sin embargo, este pequeño listado da una buena muestra de hacia dónde suelen caminar en su preparación y composición estas soluciones de andar por casa.

Imagen de Flickr por [GMR] Guillermo Moratalla

El ‘zumo de cebada’ aporta nutritivos (vitamina B, por ejemplo), no engorda, es antioxidante, previene contra el riesgo cardiovascular y forma parte de la dieta mediterránea. Aunque, eso sí, todos estos beneficios se consiguen únicamente realizando un consumo moderado.

Cinco mitos sobre la cerveza

La tripa cervecera es un mito. Así lo mantienen la mayoría de los expertos médicos en nutrición y dietética. Y es que la causa que provoca la aparición de la ‘curva de la felicidad’ se sitúa, más bien, en un desequilibrio alimentario general y en la ausencia de actividad física. Ésa es la conclusión de la práctica totalidad de los estudios realizados sobre el denominado ‘zumo de cebada’.

La cerveza es una bebida fermentada, que contiene una graduación alcohólica baja (entre 4º y 5º habitualmente, aunque las hay sin alcohol y hasta las que superan los 15º), con unas características particulares en su composición que la diferencian del resto de bebidas. A fin de cuentas, se elabora a partir de ingredientes naturales: agua, cebada malteada y lúpulo. La cerveza tiene un bajo contenido calórico: entre 75 y 100 calorías de media y, en el caso de que sea sin alcohol, unas 40 calorías.

Sobre la cerveza se ha dicho y escrito mucho. Tanto, que numerosos expertos han elaborado amplios, variados y cuantiosos estudios sobre los beneficios y los perjuicios de su consumo. A continuación ofrecemos cinco mitos sobre la cerveza, que toman como supuesto un consumo moderado de la misma. De otra forma, si su ingesta es excesiva puede resultar nociva para el cuerpo humano, especialmente para el cerebro, como ocurre con cualquier bebida alcohólica.

  • La cerveza posee diversos nutrientes, tales como vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio, magnesio, fósforo, calcio y poco sodio).
  • El ‘zumo de cebada’ no engorda, tal y como se ha visto en el aporte calórico especificado líneas más arriba.
  • Esta bebida fermentada es antioxidante, es decir, que previene contra el envejecimiento.
  • La cerveza previene también contra el riesgo de padecer problemas cardiovasculares.
  • El consumo moderado de cerveza puede formar parte de una alimentación saludable que puede incluirse en la denominada dieta mediterránea actual. En general, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), acepta las bebidas fermentadas (cerveza, vino, cava o sidra) de forma opcional y moderada en la llamada pirámide de la alimentación saludable.

Cabe destacar que las conclusiones descritas han sido extraídas de distintos estudios llevados a cabo por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS) y la citada SENC.

Imagen de Flickr por Dunna1

La fruta es un alimento imprescindible en el verano. Además de por lo saludable y delicioso, nos aportan una buena parte de los líquidos que tanto necesitamos ahora que hace más calor. Estas son algunas de las frutas que más pueden ayudar a hidratarnos.

Las 5 frutas más hidratantes

Con el calor vuelve uno de nuestros grandes enemigos veraniegos; la deshidratación. Las recomendaciones básicas para capear bien las altas temperaturas y no tener estos problemas de falta de hidratación pasan siempre por el consumo relativamente constante de líquidos (preferentemente agua). Pero en esta lucha contra el calor también resultan muy buenos aliados las frutas.

Existen un buen número de frutas con alta capacidad hidratante con lo cual además de disfrutar del placer de comer estos alimentos, vamos a contribuir a una mejor hidratación general de nuestro cuerpo así como a un mayor aporte vitamínico. Éstas son cinco de las frutas más hidratantes que podemos consumir:

  • La sandía posee más del 90% de agua, a lo que suma una muy baja presencia de hidratos de carbono con origen en la fructosa, lo cual es un aporte calórico realmente bajo en un producto muy refrescante e hidratante.
  • La piña se compone principalmente de agua, que representa el 85% de su peso total. Es otra fruta altamente hidratante, que además puede consumirse como tal o en platos como ensaladas.
  • El melón posee un 92% de agua. Gracias a su sabroso sabor se convierte en una gran alternativa a postres dulces mucho menos saludables y, desde luego, menos hidratantes y refrescantes.
  • Las fresas presentan nada menos que el 91% de agua. Es una fruta que, además de poseer cualidades hidratantes, tiene bajo contenido en sodio y alto contenido en potasio y calcio, así como L-arginina, por lo que también se le atribuyen cualidades diuréticas
  • Las naranjas, con un contenido aproximado del 88% de agua, nos ofrecen también un aporte vitamínico alto, además de ser una fruta muy sabrosa.

En definitiva, debemos tener en cuenta que aproximadamente entre el 80% y el 90% de la composición de las frutas es agua. La unión del porcentaje elevado de agua y los propios aromas de los alimentos hacen que sean refrescantes y una buena herramienta para combatir el valor del verano.

A la hora de poner la fruta en nuestra mesa el verano es un buen momento. Si no existe ninguna contraindicación para ello, podemos incorporar a nuestra dieta un buen número de piezas diarias: entre tres y cinco piezas son una buena opción si luego no olvidamos también incorporar verduras en nuestros hábitos alimentarios.

Imagen de Flickr  por daisti-diseños

Disfrutar de la playa en verano no sólo supone un placer y la necesaria desconexión de nuestras rutinas diarias, también acumula un buen número de efectos beneficiosos para nuestra salud.

5 Efectos positivos de la playa y el mar

Llega el verano y con él una de las actividades más gratificantes que podemos realizar en época estival; disfrutar de nuestras playas. Y es que además de un buen día de ocio, una estancia en la playa  proporciona multitud de efectos positivos.

Estos son algunos de  los principales beneficios de un día de playa y mar.

  1. Los baños de sol, además de broncearnos, favorecen la creación de vitamina D, lo que en combinación con los minerales y oligoelementos del agua de mar, genera una estimulación natural de nuestros músculos y una sensación de regeneración.
  2. La playa y el mar son el entorno idóneo para desconectar de las rutinas cotidianas, y, por tanto, en un nuevo lugar para tratar de aliviar nuestro estrés.
  3. De una estancia en la playa podemos obtener también beneficios directos para la recuperación física de lesiones. Un paseo al borde del mar es un ejercicio muy recomendado para muchas sintomatologías diferentes. Aunque es caminar sobre la arena es más cansado que hacerlo sobre otras superficies, es un ejercicio completo que, acompañado por una buena brisa marina, se convierte en un auténtico placer recuperador.
  4. Cuando nos bañamos en la playa realmente estamos ayudando a nuestro organismo ante un buen número de enfermedades y la Talasoterapia es un buen ejemplo de ello. Se suele dar por bueno que los baños de mar son especialmente indicados para trastornos respiratorios o dolencias musculares.
  5. La playa es un marco más que idóneo para la actividad física, practicar deporte en estos entornos parece que multiplica su efectividad, y es así porque a los beneficios del ejercicio se suman las ventajas citadas anteriormente.

Hay muchos más problemas y situaciones a los que el sol y la playa pueden contribuir de manera positiva; como ya decíamos enfermedades respiratorias, reumáticas, inflamaciones de articulaciones, osteoporosis…

En resumen, no sólo vamos a disfrutar de un gran día de asueto, sino que el sol y la playa también nos pueden ayudar con nuestra salud.

Imagen de Flickr por Dani_vr