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Evitar un exceso de actividades para los hijos, pero sin dejar de planificarlas; pasar tiempos con ellos, mantener las responsabilidades básicas al tiempo que se descansa y reservar momentos para la pareja, entre las recomendaciones de los expertos.

Cinco consejos para no desesperarse con la familia este verano

Las estadísticas aseguran que la época del año en que más separaciones o divorcios se producen es en el mes de septiembre, tras finalizar las vacaciones de verano. ¿Por qué? Por el aumento de tiempo de convivencia que se registra entre los dos miembros de la pareja. Estas ‘chispas’ que saltan entre los adultos también pueden afectar a los hijos, tanto de forma indirecta como por el roce directo que surge con ellos por la misma razón que en el caso anterior: pasan de estar muchas horas en el colegio o la universidad a quedarse en casa, o en entornos cercanos (playa, piscina, jardín, parque, etc.) durante más tiempo.

Sin embargo, no resulta recomendable estancarse en la visión negativa de este aumento del tiempo de convivencia. Es más, si se saben gestionar, las vacaciones del periodo estival pueden representar una magnífica oportunidad para estrechar lazos e, incluso, limar rencillas surgidas durante el resto del año, no sólo entre los cónyuges sino también con los hijos y entre hermanos.

Las precauciones y pautas que se deben seguir dependerá del número de hijos, de la edad de éstos, de las actividades que se realicen en común, de los posibles destinos elegidos para descansar y, por supuesto, de las particularidades de cada familia.

Desde el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP) ofrecen las siguientes recomendaciones para ‘sobrevivir’ al verano que transcurra en familia:

  1. El verano es un buen momento para aprender a convivir pero sin convertir el tiempo de vacaciones en una carrera a contrarreloj de actividades que no deje tiempo para esta convivencia. Resulta positivo que los niños aprendan a relajarse, ya que durante el curso sufren un exceso de agenda.
  2. A pesar de lo expresado en el punto anterior, aunque estén de vacaciones, deben existir también unas responsabilidades básicas tales como ayudar en casa, acordar agendas o cumplir con unas determinadas horas de sueño. Horarios, alimentación equilibrada e higiene del sueño no deben olvidarse durante estas semanas.
  3. Hay que tener presente que los propios hijos quieren pasar tiempo con los padres, por lo que van a valorar más un momento juntos de ocio que una dinámica continua de actividades. De hecho, diferentes investigaciones ponen en evidencia que “los niños que no reciben la atención suficiente por parte de sus padres o figuras de referencia, tienen más propensión a mostrarse agresivos, a padecer sentimientos de soledad o aburrimiento que no saben gestionar ni llenar con actividades, a nivel personal presentan baja autoestima e inseguridad que pueden afectar tanto a nivel personal como a nivel de bajo rendimiento escolar“. Por ello, para que los niños crezcan emocionalmente deben poder dar y recibir afecto y saber expresar y entender las emociones de los demás. Las vacaciones deben favorecer el aprendizaje de estos modelos y no los momentos de tensión.
  4. Incidiendo en asuntos más prácticos, conviene planificar de antemano algunas actividades de ocio para los niños.
  5. Los padres, como pareja, también deben planear y desarrollar sus momentos de intimidad.

Imagen de Flickr por SergioDJT

Seguir las directrices de la DGT en cuanto a ocupantes y carga, hacer especial hincapié en la hidratación de los menores y realizar paradas cuantas veces sea necesario, entre las recomendaciones para viajar con los niños en verano.

Consejos para viajar con niños en verano

Los viajes en familia pueden representar una magnífica oportunidad para estrechar lazos e incluso limar rencillas, especialmente con los niños, que, en ocasiones, salen perjudicados en el tiempo de atención que se les dedica por el ritmo actual de vida, por el cansancio del día a día, etc. Las precauciones y pautas que se deben seguir dependerán del número de menores con el que se viaja, de su edad, del destino elegido, del método de transporte, de la forma de alojamiento (especialmente si conlleva la pernoctación en compañía o no) y, por supuesto, de las particularidades de cada familia.

En cuanto al medio de transporte, en este caso, el coche, hay que mesurar los siguientes aspectos prácticos. Conviene llevar cuentos, CDs de música infantil, juguetes, cojines y alguna manta fina. En este caso, las bolsas de plástico son esenciales por si alguno de los niños sintiera náuseas o ganas de vomitar. Adivinanzas, trabalenguas u otros juegos ayudan a amenizar el viaje. Especial atención merece la hidratación en la época estival. Agua, zumo o fruta son las opciones más recomendables, puesto que los refrescos carbonatados no realizan la función hidratante con la misma eficacia que los anteriores.

Respecto a la ocupación del coche, deben respetarse siempre los límites impuestos por la normativa de vehículos. La Dirección General de Tráfico (DGT) hace las siguientes recomendaciones en este sentido:

  • Es obligatorio llevar al niño en sentido contrario de la marcha, siempre que la silla lo permita, hasta los 15 meses. 
  • Los niños de menos de 1’35 de altura no podrán ir en el asiento delantero siempre que puedan hacerlo en el trasero.
  • La normativa que entró en vigor en mayo obliga a instalar las sillas en el sentido contrario si estas se pueden instalar así. En la actualidad, la mayor parte de las sillas que se venden en España pertenecen al grupo 0 (hasta 13 kilos o unos 18 meses), grupo 1 (de 9 a 18 kilos) y grupo 2-3 (de 15 a 36 kilos).
  • En general, las plazas de un automóvil son cinco, salvo los vehículos adaptados con un número mayor. No se contará cada menor de dos años que vaya al cuidado de un adulto, distinto del conductor, si no ocupa plaza. En los turismos, cada menor de más de dos años y menos de doce se computará como media plaza, sin que el número máximo de plazas así computado pueda exceder del que corresponda al 50% del total, excluida la del conductor.

En cuanto al equipaje, también deberá respetarse la ubicación y el peso de las maletas. Para ello, resulta muy recomendable aprovechar al máximo el espacio de cada bulto, racionalizando su uso y llevando una cantidad de ropa y enseres proporcional a los días que dure el viaje.

Más allá de aspectos técnicos o legales, hay que considerar que, de entrada, la ampliación de la familia, cuando sucede, no conlleva ‘per se’ que se deba renunciar a los viajes. Viajar con niños no tiene por qué ser un impedimento, aunque hay que ser cauto, tener ilusión y una pizca de paciencia y organizarse correctamente. Obviamente, habrá que adaptarse a cada situación con sentido común. No efectuar viajes excesivamente largos y fatigosos con niños de muy corta edad, por ejemplo.

Después de haber considerado las posibilidades de destino y alojamiento que nos permite nuestra propia situación familiar, resulta fundamental una buena preparación del viaje con una cierta antelación: itinerarios, maletas, documentación, etc. La cuestión es evitar los imprevistos de última hora que, a pesar de nuestros esfuerzos, podrán aparecer.

Especial atención merece este punto si viajamos en compañía de un bebé. Si es así, conviene recordar varios detalles añadidos que necesitaremos: ropa suficiente (incluso de sobra), cuna de viaje, tarjeta sanitaria, calienta biberones, chupetes y el juguete preferido de cada niño. Éste puede ser útil en determinadas situaciones de ‘alarma’. Asimismo, serán necesarios jabón, peine, colonia, toallas, crema hidratante y loción protectora para el sol, toallitas húmedas, bolsas de plástico, pañales y baberos.  Además, es aconsejable llevar un botiquín de medicinas que contenga analgésicos, tiritas, alcohol, agua oxigenada, termómetro, tijeras, gasas, algodón y esparadrapo. El botiquín también es recomendable en caso de viajar con niños pequeños o de mediana edad.

Para más información:

http://www.dgt.es/es/el-trafico/recomendaciones/consejos-estacionales/

Imagen de Flickr  por vasile23

El ‘zumo de cebada’ aporta nutritivos (vitamina B, por ejemplo), no engorda, es antioxidante, previene contra el riesgo cardiovascular y forma parte de la dieta mediterránea. Aunque, eso sí, todos estos beneficios se consiguen únicamente realizando un consumo moderado.

Cinco mitos sobre la cerveza

La tripa cervecera es un mito. Así lo mantienen la mayoría de los expertos médicos en nutrición y dietética. Y es que la causa que provoca la aparición de la ‘curva de la felicidad’ se sitúa, más bien, en un desequilibrio alimentario general y en la ausencia de actividad física. Ésa es la conclusión de la práctica totalidad de los estudios realizados sobre el denominado ‘zumo de cebada’.

La cerveza es una bebida fermentada, que contiene una graduación alcohólica baja (entre 4º y 5º habitualmente, aunque las hay sin alcohol y hasta las que superan los 15º), con unas características particulares en su composición que la diferencian del resto de bebidas. A fin de cuentas, se elabora a partir de ingredientes naturales: agua, cebada malteada y lúpulo. La cerveza tiene un bajo contenido calórico: entre 75 y 100 calorías de media y, en el caso de que sea sin alcohol, unas 40 calorías.

Sobre la cerveza se ha dicho y escrito mucho. Tanto, que numerosos expertos han elaborado amplios, variados y cuantiosos estudios sobre los beneficios y los perjuicios de su consumo. A continuación ofrecemos cinco mitos sobre la cerveza, que toman como supuesto un consumo moderado de la misma. De otra forma, si su ingesta es excesiva puede resultar nociva para el cuerpo humano, especialmente para el cerebro, como ocurre con cualquier bebida alcohólica.

  • La cerveza posee diversos nutrientes, tales como vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico), fibra y minerales (silicio, potasio, magnesio, fósforo, calcio y poco sodio).
  • El ‘zumo de cebada’ no engorda, tal y como se ha visto en el aporte calórico especificado líneas más arriba.
  • Esta bebida fermentada es antioxidante, es decir, que previene contra el envejecimiento.
  • La cerveza previene también contra el riesgo de padecer problemas cardiovasculares.
  • El consumo moderado de cerveza puede formar parte de una alimentación saludable que puede incluirse en la denominada dieta mediterránea actual. En general, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), acepta las bebidas fermentadas (cerveza, vino, cava o sidra) de forma opcional y moderada en la llamada pirámide de la alimentación saludable.

Cabe destacar que las conclusiones descritas han sido extraídas de distintos estudios llevados a cabo por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), el Centro de Información Cerveza y Salud (CICS) y la citada SENC.

Imagen de Flickr por Dunna1

El Día Internacional de la Amistad es un día para celebrar la amistad. La jornada se ha celebrado en varios países de América del Sur durante muchos años, especialmente en Paraguay, donde se propuso el primer Día Mundial de la Amistad en 1958.

El amor y la amistad, fundamentales en la búsqueda de la felicidad, en el Día Internacional de la Amistad (30 de julio)

Inicialmente fue creado por la industria de las tarjetas de felicitación, la aparición de las redes sociales ha demostrado un renovado interés por la fiesta que ha crecido con la expansión de Internet, sobre todo en la India, Bangladesh y Malasia. Las nuevas formas de comunicación digitales, como Internet y los teléfonos móviles podrían están ayudando a popularizar la importancia de esta festividad, ya que resulta más fácil felicitar a los amigos.

El intercambio de regalos como flores, tarjetas y pulseras en el Día Internacional de la Amistad es la mejor forma de mostrar el cariño y respeto que tenemos a nuestros verdaderos amigos.

La celebración del Día Internacional de la Amistad se produce se en diferentes fechas en diferentes países. El primer Día Mundial de la Amistad fue propuesto para el 30 de julio de 1958. El 27 de abril de 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 30 de julio como Día Oficial Internacional  de la Amistad. Sin embargo, en  algunos países como la India, el Día Internacional de la Amistad se celebra el primer domingo de agosto. En Oberlin, Ohio, el Día Internacional de la Amistad se celebra el 8 de abril de cada año.

Algunos amigos reconocen su amistad con el intercambio de regalos y de tarjetas en la celebración de este día. Las pulseras de la amistad, por ejemplo, son muy populares en la India, Nepal, Bangladesh y algunas partes de América del Sur. Con la llegada de las redes sociales, el Día Internacional de la Amistad también se celebra on-line. La excesiva presión consumista en relación a este tipo de celebraciones ha hecho que muchas personas lo consideren simplemente como un truco de Marketing.

La amistad es algo más que la entrega de un regalo en un día del calendario, la amistad hay que cultivarla cada día con gestos y demostraciones de amistad. La amistad nos permite relacionarnos, nos permite mejorar y avanzar, apoyarnos cuando necesitamos ayuda y encarar el futuro con más confianza. Las amistades verdaderas nos ayudan a creer y a hacer creer a la gente que nos rodea y nos importa.

 Imagen: Galería Flickr makelessnoise