El aquarunning es una de las últimas tendencias dentro de los deportes acuáticos. En esencia se trata de una de un híbrido entre la natación y las carreras que se pueden llevar a cabo fuera del medio acuático. La carrera que se hace en este deporte se lleva a cabo manteniendo la verticalidad del cuerpo y sin tocar el fondo de la piscina.
Para evitar hundirse en piscinas profundas los “corredores” van equipados con un flotador de cintura y un chaleco hinchable. Es tal la importancia que está teniendo este nuevo deporte en nuestro país que inclusive se ha creado la Asociación Española de Carrera Acuática.
Con este ejercicio lo que logramos es practicar deporte sin ningún tipo de impacto articular. Un deporte muy saludable que está especialmente indicado para deportistas profesionales que tienen que recuperarse de lesiones o de distintos tipos de patologías. Al mismo tiempo también sirve específicamente para la recuperación de lesiones de huesos y de músculos.
Como ya se ha referido, una de las principales ventajas de practicar esta disciplina es la ausencia total de impacto por lo que resulta muy adecuado para la arquitectura ósea y muscular del tren inferior.
Al mismo tiempo lo que conseguimos también es el desarrollo armónico del cuerpo ya que se produce un desarrollo equilibrado tanto del tren superior como del inferior. Además el realizar los ejercicios en el agua, con la resistencia que hay que desarrollar hace que el aquarunning sea garantía de un gasto calórico extra.
