Cambio climático: lo que necesitas saber

Cambio climático: lo que necesitas saber

Puede que se trate de un tema del dominio público, pero lo cierto es que el cambio climático viene produciéndose desde hace millones de años por efecto de intervenciones naturales y la actividad del hombre en busca de la eficiencia energética.

De esto se entiende que el clima del planeta varía considerablemente, y que las distintas eras de la historia que han transcurrido se identifican a raíz del clima, destacándose algunos periodos más que otros.

Por ello haremos referencia a uno de los problemas sin resolución aparente que tiene de cabeza a toda la comunidad científica, ya que la existencia de los animales y el bienestar de las generaciones futuras son componentes que podrían verse afectados por el desequilibrio actual en el clima.

cambio climático

¿Qué es el cambio climático?

Consiste en la variación climática que ocurre en el planeta, y que se origina por causas naturales, humanas y energéticas.

Esta variación se produce en escalas específicas de tiempo que son difíciles de medir, y se combinan con distintos elementos que pertenecen al medio ambiente, como lo son la temperatura, precipitaciones y nubosidad.

El efecto invernadero

Estos cambios se deben al efecto invernadero, pues sin él la vida en el planeta se dificultaría a causa de las bajas temperaturas. Los gases presentes en la atmósfera se llaman gases de efecto invernadero.

Dentro de este grupo de gases se encuentra el dióxido de carbono, metano y óxido nitroso, los cuales provienen de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la agricultura e industrias.

Las industrias y sus desechos han provocado que las cantidades de gases sigan aumentando, incluso más que en el siglo pasado, en lo que se estima que haya un incremento del 30% en emisiones. Puedes obtener mayor información a través de este artículo.

¿Qué causa estos cambios en el clima?

Desde cualquier punto que se analice, las temperaturas del planeta son idóneas para que los seres vivos habiten felizmente en el planeta. Esto es posible gracias a la radiación solar que llega a la principal capa de la tierra, para luego ser absorbida por los seres que habitan la naturaleza.

Ahora bien, la tierra cuando absorbe la radiación solar queda en una temperatura final de 15 grados centígrados a diferencia de los 19 grados que se creía anteriormente. No obstante, la emisión de gases se puede controlar, siendo necesaria la presencia humana al respecto.

Humanos, la principal causa

Numerosos estudios dan fe de que los humanos y sus actividades son las principales causas del cambio climático, siendo el siglo XX la época en la que se han observado la mayor cantidad de variaciones con efectos diferentes, produciendo modificaciones en todo lo que tiene que ver con el clima.

Claro que, para poder limitar estas variaciones es necesario aplicar una disminución considerable y sustentable de los gases de efecto invernadero. Estas medidas facilitan que tengamos un planeta que sea habitable y con cambio climático actual regulado.

Se dice que el cambio climático en España ha hecho estragos, ya que muchas cuencas hidrográficas se encuentran en niveles críticos, además de que muchos suelos padecen sequía y difícilmente puedan ser empleados para el cultivo.

Consecuencia de los cambios en el clima

Los cambios en el clima han afectado negativamente las condiciones de la naturaleza, lo que influye en la salud, la economía y en el bienestar de la población mundial. Actualmente este fenómeno se encuentra en su tope, y se estima que las consecuencias del cambio climático sean desastrosas.

Un desastre ambiental

En primer lugar, el volumen de las aguas se expande por efecto de las altas temperaturas. Por consiguiente los océanos absorben más calor que la tierra firme, y tras un tiempo, el nivel de los mares aumenta a raíz del derretimiento del hielo marino y los glaciares.

Este incremento en el nivel del mar hace que se produzcan inundaciones en las diferentes poblaciones. No es de extrañar que escuchemos o leamos en la prensa que numerosas islas y ciudades se hundan y queden en el olvido.

En el caso de los lugares donde nieva o llueve con regularidad, se calientan al punto de secarse por completo, ocurriendo lo mismo que con los lagos y ríos. En el momento que disminuyen las zonas de lluvia, se produce la deforestación y desertificación de los suelos.

La sequía llegaría a tal punto que la pérdida en cultivos llegaría a niveles críticos. Por supuesto que el agua que se emplea para fines agrícolas, producción de comida y usos generales se vería afectada por las condiciones climatológicas.

El incremento de las temperaturas, así como la disminución en la cantidad y la calidad del agua propiciarían la extinción masiva de numerosas especies animales y vegetales.

El desequilibrio a nivel ambiental se reflejaría en un aumento desproporcionado de los accidentes naturales, como es el caso de tormentas, huracanes y tornados, así como también en un descontrol de la actividad en volcanes e incremento de los terremotos.

Soluciones para reducir el cambio climático

Reciclar y reducir el consumo pueden ser medidas de gran ayuda

Se sabe que gran parte del daño que hemos hecho al planeta es irreversible, pero eso no significa que no podamos hacer algo para salvar el único hogar que tenemos disponible. Los países podrían llegar a imponer la compra de energía renovable, pero mientras tanto existen soluciones individuales que pueden contrarrestar los cambios en el clima, de modo que las personas aportemos nuestra cuota reduciendo el consumo energético.

Primero es importante que nos preocupemos en cuidar el ambiente, a fin de mantenerlo protegido de futuras amenazas. Esto se logra con medidas que tengan como propósito minimizar los cambios en el clima.

Una de estas medidas tiene que ver con el reciclaje, con lo que se evita el deterioro del medio ambiente además del incremento en el cambio climático. Cualquier actividad relacionada con reciclar genera menos energía que cualquier industria, por lo que contratar un proveedor de energía renovable sería una buena idea.

El agua es el recurso más valioso que tenemos y si hacemos un uso consciente de él, eliminamos las posibilidades de malgastar el vital líquido. Cuando se requiera agua caliente, trata de hervir la que necesites. Al momento de ducharte ahorra el agua que emplees, evitando gastar energía adicional.

Haz uso de bicicletas o da un paseo a pie, ya que los coches, junto con las industrias, son los principales emisores de gases de efecto invernadero, aunque, por suerte, se está avanzando mucho en el desarrollo de los coches eléctricos. También puedes reducir el consumo en la oficina o residencia.

Plantar un árbol produce muchos beneficios en el mediano y el largo plazo. Con solo 5 árboles se absorbe 1 tonelada de dióxido de carbono.

Para más información, puedes ver este vídeo: